Ir al contenido principal

SHOCKS SEMANALES #12

Final de SupervivientesHa sido la edición más vista del reality y también la más atípica, lo que hace pensar si realmente el programa debería plantearse un cambio de nombre. En todo caso, reconozcamos el mérito del divo Jorge Javier Vázquez y, sobre todo, de la que ha salido mejor parada del asunto, Raquel Sánchez-Silva. Su imagen y caché están ahora mucho más altos. Mención aparte para el repertorio de concursantes más friki de la televisión desde Hotel glam, en especial para una Sonia Monroy que después de ser chamuscada en directo nos sirvió en bandeja el momento de la noche, arrastrada por los suelos e incapaz de asumir la derrota. No se le puede pedir más a un superviviente.

Primer póster de The good wife
Despedimos la temporada a ritmo de Mika y con Alicia Florrick dejándose llevar de una vez por todas por la pasión. Atrás queda su imagen de mujer sumisa y mojigata, sobre todo tras ver la campaña que acaba de emprender la CBS para promocionar la tercera entrega de la serie. Esperemos que a The good wife le siente tan bien el cambio de día como parece haberle sentado a su personaje principal el merecido polvo con Will. El enfrentamiento que se avecina ahora con un marido crecido tras ganar las elecciones promete ser de aúpa.

Los fotomatones de EW en la Comic-ConLa cantidad de caras conocidas que pasean palmito por la convención de San Diego crece con cada edición. Este año, además, Entertainment Weekly, LA REVISTA, ha desplazado a un fotógrafo profesional para deleitarnos con las mejores instantáneas de todo el evento. Por su objetivo han pasado los equipos de True Blood, Glee, Juego de tronos, Fringe y otros actores promocionando sus filmes. Os dejo una selección con las mejores (Premio para el que adivine quien es la que está entre Jon Nieve y Jaime Lannister):






Comentarios

Entradas populares de este blog

EMMYS 2016: Las nominaciones ideales en Drama

Un año más, los Emmy anuncian sus nominaciones rodeados de las inevitables polémicas por sus destacadas ausencias. Esta edición no iba a ser menos. Los olvidos nuevamente han sido más sonados que los aciertos, movidos por una inercia que suele ser la tónica en los premios más importantes de la televisión mundial. Sin embargo, esta vez los académicos han decidido dar una alegría a aquellos que veníamos reivindicando The Americans como una de las mejores series actuales. Tanto la creación de Joe Weisberg como sus protagonistas, Keri Russell y Matthew Rhys, han logrado por fin el reconocimiento de unos galardones que los han ignorado sistemáticamente durante sus tres primeras temporadas. Son la excepción de unos Emmy que han decidido pasar de largo nuevamente de The Affair y The Leftovers, sin duda, dos de las producciones más destacadas en los dos últimos años. Por eso mismo, y por otros importantes resbalones, ahí van mis nominaciones ideales en la categoría dramática.

MEJOR SERIE DRAM…

Un Eastwood de retirada

Clint Eastwood ya está de vuelta de todo. Le importa un pimiento si su apoyo a Donald Trump le comporta enemigos o si su definición actual de la generación de mariquitas traspasa lo políticamente correcto y ofende al personal. Tampoco su filmografía parece importarle demasiado. Pocos reparos ha tenido en presentar auténticos bodrios como Jersey boys o cintas mediocres como Más allá de la vida o El francotirador. En su historial ya se encuentran Los puentes de Madison, Sin perdón, Mystic River o Million dollar baby. Ya no necesita reivindicarse. Mucho menos con 86 años, la edad suficiente para restar trascendencia a esta época de polémicas efímeras. El actor ya se labró su carrera como director y ahora corresponde al público determinar si su talento sigue en forma o se mantiene gracias a una base de fieles seguidores.

Sully corresponde a esa cada vez más amplia y frecuente lista de películas en su carrera que simplemente alcanzan la corrección, adoptando ese tono grandilocuente y pat…

MOONLIGHT | Camaleón a la fuerza

Una historia sobre homosexualidad dentro de la comunidad negra parecía una vuelta de tuerca, un quién da más dentro del cine de denuncia social que podría suponer el reclamo perfecto para una Academia de Hollywood deseando resarcir sus pecados discriminatorios. Por suerte, Moonlight no pertenece a ese grupo de cintas que buscan a toda costa la exaltación, que se convierten en estandartes de la lucha contra la opresión de la hegemonía blanca y heterosexual. La propuesta de Barry Jenkins es mucho más valiosa, ya que con su premisa y, sobre todo, su puesta en escena, logra abarcar un sentimiento prácticamente universal, el del miedo a la propia identidad.

Little, Chorin y Black no son sólo los tres actos en los que se divide la trama sino las tres fases de un complicado proceso de asimilación personal, el que sufre un niño, adolescente y adulto lidiando consigo mismo y su entorno de barrio marginal en Miami. Esta vez la marginación no surge del racismo sino desde dentro, desde el propio …