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Mostrando entradas de 2007

Noriega y su doble haraquiri en Lolita's club

No descubro nada nuevo si digo que Eduardo Noriega es mal actor. Basta verle en las sucesivas entrevistas que durante estos días ha concedido a los medios de comunicación para comprobar que al modelo de Schweppes le faltan bastantes litros de sangre en las venas y que si en persona no es capaz de venderse a sí mismo, difícilmente podrá hacer lo mismo con un personaje ficticio.
Un doble reto es lo que plantea la última película de Vicente Aranda, no para el cántabro, que debe realizar un titánico doble esfuerzo para rellenar la pantalla, sino para el sufrido espectador, obligado a apechugar con dos interpretaciones impropias de un actor profesional. No contento con encarnar a un policía duro que amanece borracho tras una noche de putas, papel que no casa ni casará nunca con su registro, Noriega, ni corto ni perezoso, añade un nuevo haraquiri a su currículum poniéndose en la piel de su gemelo, un bonachón con retraso mental obsesionado con una de las prostitutas del local que da nombre …

Del papel a la pantalla: 'Desde mi cielo', por Peter Jackson

Iniciamos nueva sección en La Pantalla que, como su nombre indica, trata de avanzar las tramas de futuras películas o series de televisión a partir de los libros en los que se han basado. Últimamente me ha dado por este tipo de lectura, absolutamente recomendable por muchas razones. La experiencia de ver en el cine o en la televisión las imágenes mentales que te vas creando mientras lees resulta muy interesante, pues en muchas ocasiones el director coincide con tu imaginación y en muchas otras su plasmación resulta totalmente contraria a lo que esperabas.
Se me ocurren dos ejemplos. Mystic River, de Clint Eastwood, recrea a la perfección la atmósfera del libro de Dennis Lehane. Sean Penn, Tim Robbins y Kevin Bacon encajan a la perfección con los personajes que nuestro cerebro va dibujando. Y, en este caso, lo más importante, la adaptación es fidedigna. Pero ser fiel al libro no siempre es positivo. Algo que se resuelve muy bien con una de las grandes películas del cine contemporáneo,

[¡Stop!]

Es cierto que la gran experiencia de esta inusual película en nuestro cine es poder disfrutarla en una sala repleta de gente. El terror se degusta mucho mejor cuando viene acompañado de risas nerviosas y gritos de pura histeria colectiva que por muy numerosa que sea nuestra familia no podremos encontrar en el salón de nuestra casa. Sin embargo, en el calor del hogar disponemos de un arma infalible, llamada mando a distancia, con una peculiar tecla denominada Stop que nos permite simple y llanamente parar en seco lo que estamos viendo, algo imposible en una platea de cine.
¿Por qué apretar el susodicho botón con REC? Pues porque hay momentos en que la angustia es tal que las escenas de respiro de la película no son suficientes para recuperar el aliento. Si con algo se podría definir el estado anímico de sus protagonistas, un grupo de vecinos encerrados en un edificio infectado por un virus, es con la palabra histeria. La experiencia que viven encerrados en un bloque convertido en ratone…

Un Redford comprometido pero no dogmático

“En ningún lugar he visto a tales leones conducidos por tales corderos". Al parecer, un general alemán pronunció estas palabras durante la I Guerra Mundial para referirse a un ejército estadounidense maniobrado por incompetentes políticos británicos. La cita le ha servido a Robert Redford para condensar en un título la esencia de su último filme como director, un alegato en defensa del compromiso social y, sobre todo, una dura crítica al poder en todas sus manifestaciones.
Tres escenas prácticamente estáticas, basadas en la palabra, son suficientes para que el veterano realizador manifieste sin ningún tipo de metáfora sus convicciones ideológicas. Plasmar sin florituras diálogos tan cercanos al discurso político hace que las acusaciones de propaganda se encuentren a la vuelta de la esquina, pero eso a Redford no parece preocuparle. El aparato mediático del rival a combatir es mucho más poderoso.
La guerra de Afganistán y la de Irak, conflictos que inundarán nuestras pantallas en lo…

Welcome Ben, welcome

Quede por delante que cualquier parecido de Adiós pequeña adiós con el caso Madeleine es tan vago como la cobertura informativa que se le está dando a la desaparición de esta pobre niña. Solo una mente unineuronal sería capaz de retrasar el estreno en el Reino Unido del debut de Ben Affleck en la dirección por un supuesto parecido entre la pequeña que da nombre al título y la descendiente de los McCann. Es solo un ejemplo más de las temibles hazañas de ese monstruo llamado opinión pública.
Ajeno a todo el embrollo que paradójicamente tanto beneficiaría a su ópera prima, Ben Affleck decidió aparcar por un instante su discreta carrera como actor para probar suerte en lo que el ha llamado su “extensión lógica”. Tras firmar el guión de El indomable Will Hunting junto a su amigo Matt Damon, su única aportación como guionista, al actor californiano le pareció que la evolución más natural consistía en ejercer de director. Demasiado apresurado podría parecer. Sin embargo, viendo el resultado …

Cassandra's nightmare

Muchos llevan tiempo aconsejándole que deje aparcada su manía de realizar una película por año. Lo hicieron con Un final made in Hollywood, posteriormente con su acercamiento a la comedia adolescente en Todo lo demás y se lo han vuelto a sugerir con esta última parada en Londres antes de recalar en nuestro país. Es probable que las tres marquen un descenso cualitativo en la carrera de Woody Allen, pero resulta injusto recriminarle esta práctica saludable sólo cuando sus obras no están a la altura. Es más fácil aceptar que con un ritmo de producción semejante el espectador asiduo al director esté condenado a vivir sus películas como en una montaña rusa, con momentos sublimes, por ejemplo en forma de anillo en Match point, y con descensos de ingenio como el que desprende Cassandra’s dream.
El último filme de Allen carece de todo lo que hace peculiar a Allen. Dicen que el director ha querido ponerse serio y para ello ha prescindido de los diálogos inteligentes, de los golpes de efecto, de…

13 rosas y un salvador

‘Menos Franco y más pan blanco’. Por culpa de una octavilla con esta frase, 13 jóvenes, la mitad de ellas menores, fueron detenidas y posteriormente fusiladas en pleno inicio de una dictadura franquista que se alargaría durante 40 largos años. En tiempos en los que aún se discute en el Congreso de los Diputados si los juicios sumarísimos del Generalísimo deberían ser anulados, nada mejor que esta película de Emilio Martínez Lázaro para dar sentido a los que desde hace tanto tiempo defienden su cancelación.
Más de un diputado de derechas debería pasarse estos días por el cine para ver Las 13 rosas, o recuperar la edición en DVD de Salvador, con la que comparte bastantes similitudes, para ponerse en la piel de las víctimas de la masacre franquista. Más de un orador de los medios de comunicación y de sus miles de seguidores, más de un ciudadano, haría bien en contemplar el sufrimiento que conlleva el uso de la fuerza para defender unas ideas. Es difícil permanecer impávido ante la milimé…

¿En qué se parece 'El orfanato' a 'Los otros'?

El último grito en críticas deconstructivas consiste en comparar El orfanato con Los otros con la única argumentación de que ambas películas se desarrollan en un siniestro caserío poblado de fantasmas. Si a ello le sumamos las supuestas similitudes interpretativas entre Belén Rueda y Nicole Kidman ya tenemos la mejor forma de dejar por tierra un filme sin ningún tipo de razonamiento lógico. Cabe recordar que lo mismo le sucedió a Amenábar cuando todos se empeñaron en calificar de copia de El sexto sentido a su penúltima obra, al menos en lo que a final rocambolesco se refiere.
Las influencias son evidentes y las comparaciones, odiosas, porque, puestos a comparar, casi prefiero quedarme con la ópera prima de Bayona que con Los otros, quizá porque la moda del terror psicológico terminó por aburrirme. El orfanato, en cambio, es el miedo en estado puro. El cine de terror clásico. Estamos de acuerdo en que no hay nada mejor que sugerir antes que evidenciar en imágenes, pero el pavor que de…

Exageradas promesas

Hay dos tipos de persona. Quien lee las críticas de cine antes de ver una película y quien se las revisa justo después (una tercera tipología considera a los críticos seres pedantes con un ego tan grande que no merece la pena perder el tiempo leyendo su sarta de idioteces). Yo me encuentro entre la primera especie, la de las personas incautas que se dejan llevar por el canto de sirena de los críticos. Por un lado nos beneficia, ya que gracias a sus dictámenes, más bien sentencias, podemos descubrir joyas y desechar bodrios con más o menos acierto. Sin embargo, el inconveniente que conlleva arrastrarse por la marea es precisamente la pérdida de control sobre nuestra propia opinión.
Calificada de ‘imprescindible’, ‘brillante’ y ‘memorable’, Promesas del Este es de aquellas grandes películas encumbradas a obra maestra por obra y gracia del efecto mariposa de los críticos. Después de lograr el galardón del público en el Festival de Toronto, al último filme de David Cronenberg no le han d…

De la gomina a la laca

Algo pasa con los musicales que me resultan mucho más gratificantes en la pantalla que en la platea de un teatro. Me ocurrió con Fama a su paso por Barcelona hace unos años, me volvió a suceder con We will rock you, la inefable e infumable edulcoración de temas de Queen y se me terminó de confirmar con Grease. El musical de tu vida (¡chúpate esa!). Quizá sea un problema local, pues no dispongo de ningún referente del Broadway neoyorquino o del West End londinense para comparar, pero el caso es que este género teatral se me antoja siempre de argumento simple, infantil y largo, muy, muy largo.
El viernes tuve ocasión de disfrutar (con todas las comillas posibles) del último gran éxito del panorama teatral de Barcelona. Grease lleva un año en la ciudad condal y suma ya 350.000 espectadores. Todo un logro si no fuera porque detrás hay toda una inédita inversión de más de 200 millones de las antiguas pesetas, con promoción incluida. Pero otro gallo cantaría, y nunca mejor dicho, si tal dese…

Próximamente: Sexo en Nueva York, la película

Aquí las tenemos de nuevo. Carrie, Samantha, Charlotte y Miranda vuelven a la pantalla pero esta vez por la puerta grande. La mítica serie de la HBO da el salto a las salas de cine y al parecer lo hace siguiendo las pautas de la serie. Vestidos de pasarela en plena calle, poder adquisitivo elevadísimo en comparación con las horas trabajadas, zapatos imposibles (de llevar y de pagar) y grandes dosis de humor y romanticismo (lo primero a cargo de la inigualable Samantha, lo segundo con la bobalicona Carrie). La serie no nos pudo regalar mejores momentos, eso sí con notable desigualdad entre los diferentes capítulos. Nos tememos esta versión en celuloide. Ya sabemos el éxito más bien modesto de las adaptaciones de la pequeña a la gran pantalla (Los ángeles de Charlie, Corrupción en Miami, Starsky y Hutch,...), pero en este caso al tratarse de un éxito más reciente puede que la acogida sea mayor. Todo depende de cómo se las ingenien para concentrar en una hora y media la esencia de la ser…

Disturbios audiovisuales

Esta semana han coincidido dos productos audiovisuales destinados básicamente a adolescentes pero que sin embargo han obtenido enorme éxito entre el público general. El primero de ellos se estrenó el pasado miércoles en Cuatro y se convirtió en una de las mejores entradas de la historia de la cadena. Kylie xy demostró que no hay nada como una buena promoción para lograr un 16 % de share a partir de una serie de presupuesto tan bajo como la edad de la audiencia a la que va dirigida. Sólo hay que oír las reflexiones que va vertiendo su protagonista a lo largo de los arrítmicos capítulos o el humor preadolescente de algunas de sus escenas para darse cuenta que su horario de emisión es más propio de las mañanas de fin de semana que de todo un ‘prime time’. Sin embargo, algo pasó en la mente del espectador norteamericano que la convirtió en una de las mejores bazas de la televisión de pago ABC Family, filial de la cadena madre y emisora de obras maestras como Perdidos, Mujeres Desesperadas

Camino a los Oscar de Angelina Jolie

Me imagino la escena. Brangelina, en la calidez de su hogar, planificando el ascenso al olimpo de la mujer de labios carnosos y carrera difusa. Brad Pitt, con el poder que otorgan las sagas ludópatas de su amigo Soderbergh planea la estrategia a seguir. Ya es hora de que su mujer abandone el lastre de Lara Croft y las portadas amarillistas para recuperar el camino de Inocencia interrumpida y labrarse un hueco en la meca del cine. La Academia es fácil de convencer. Sólo hace falta una leve transformación física y una escena que encaje a la perfección en el vídeo previo al and the oscar goes to... para acercarse a la gloria dorada. Si además, viene regado con un mensaje de lo más progresista y discordante con el modus vivendi de todo el que pisa la alfombra roja, mucho mejor para las conciencias de todos (véase Julia Roberts con Erin Brockovich).
Que mejor que un plan B en forma de productora independiente y un colega todavía menos dependiente que Michael Winterbottom para diseñar un fi…

Emmys 2007: los ganadores

Ya tenemos los ganadores de la 59 edición de los Premios Emmy y pocas sorpresas se desprenden en las categorías principales. Los Soprano salen por la puerta grande tras su polémico desenlace gracias a su estatuilla al mejor drama del año (cuando todos sabemos que Héroes reunía más méritos por el soplo de aire fresco que ha supuesto para la ficción norteamericana y en vista de sus otras competidoras, centradas en el derecho y la medicina como tópicas profesiones).
El matrimonio Soprano, en cambio, ha tenido que irse de vacío. Ni Edie Falco ni James Gandolfini han logrado finalmente la estatuilla a la mejor interpretación dramática, aunque suponemos que Gandolfini tendrá suficiente con la inmensa cuenta corriente que le ha proporcionado su personaje de capo de la mafia de Nueva Jersey (hasta un millón de dólares por capítulo llegó a exigir a la HBO este humilde actor).
Todas las quinielas apuntaban a su histriónico papel de madre demócrata y absorbente. Sally Field, en su fantástica int…

Death proof, disfrazando de homenaje el vacío de ideas

Tarantino ha querido con esta película rendir un homenaje a las mujeres (además de a la serie B) mostrándolas a su gusto y semejanza, es decir, rudas, bastas y garrulas. Consigue más bien lo contrario, pues viéndolas actuar, uno llega a la conclusión que la mujer para triunfar debe comportarse con la misma brutalidad con la que los hombres vienen resolviendo los problemas desde tiempos inmemorables. Prueba de ello es que cualquiera de los diálogos que escupen las féminas a lo largo del metraje podría salir perfectamente de la boca de Travolta o Samuel L. Jackson en Pulp Fiction. Por lo tanto, de homenaje nada. Más bien un corta y pega entre géneros.
Si en la obra fetiche del peculiar director, los diálogos derrochaban ingenio y agudeza, en esta ocasión ambas virtudes brillan por su ausencia. Las larguísimas charlas que mantienen las protagonistas, vacías e intrascendentes en la mayoría de los casos, provocan más de un bostezo en una película en la que el argumento tampoco es precisamen…

Emmys 2007: Mi apuesta personal (que no mis favoritos)

MEJOR DRAMA
- Boston Legal
- Anatomía de Grey
- Héroes
- House
- Los Soprano

MEJOR COMEDIA
- Entourage
- The office
- 30 Rock
- Dos hombres y medio
- Ugly Betty

MEJOR ACTOR DE DRAMA
- James Gandolfini (Los Soprano)
- Hugh Laurie (House)
- Denis Leary (Rescue me)
- James Spader (Boston Legal)
- Kiefer Sutherland (24)

MEJOR ACTRIZ DE DRAMA
- Patricia Arquette (Medium)
- Minnie Driver (The Riches)
- Edie Falco (Los Soprano)
- Sally Field (5 hermanos)
- Mariska Hargitay (Ley y orden)
- Kyra Sedgwick (Closer)

MEJOR ACTOR DE COMEDIA
- Alec Baldwin (30 Rock)
- Steve Carell (The Office)
- Ricky Gervais (Extras)
- Tony Shalhoub (Monk)
- Charlie Sheen (2 hombres y medio)

MEJOR ACTRIZ DE COMEDIA
- America Ferrera (Ugly Betty)
- Tina Fey (30 Rock)
- Felicity Huffman (Mujeres Desesperadas)
- Julia Louis-Dreyfus (The new adventures of old christine)
- Mary Louise Parker (Weeds)

Ratatouille: el regreso de Pixar a la alta cocina

Resulta que la ratatouille (que todos sabemos pronunciar como ratatúi) es una especialidad culinaria de la Provenza francesa que consiste en freír una serie de verduras en aceite de oliva. Que sea una producción norteamericana, aprovechando la polisemia de sus cuatro primeras letras con el mamífero roedor, la que me descubra el significado del término ya es un hecho curioso. Pero que además, una película de dibujos animados, tan frecuentemente infravaloradas, contenga tal nivel de documentación sobre el mundo culinario refleja el nivel de ingenio de sus creadores.
Temimos con la inauguración del matrimonio entre Pixar y Disney un descenso de la creatividad a la que nos tenían acostumbrados los chicos de John Lasseter. Cars, el primer fruto de la unión, se acercaba peligrosamente a la moralina del gigante de la fantasía y se alejaba de la frescura y el ingenio de los creadores de Toy Story. Con Ratatouille, por suerte, avanzamos unos pasos más hacia delante respecto a la última creació…

Norah Jones no es para pijos

Segunda parada de Norah Jones en Barcelona y segundo y gratificante buen sabor de boca. De camino a mi asiento, desfilando por el impresionante vestíbulo modernista del Palau de la Música Catalana, todo un desfile de modernos encantados de la muerte de formar parte de un evento tan chic. Queda uno tan divino el lunes siguiente en la oficina cuando alardea de lo fantásticamente divina que estuvo Norah Jones… Mucha ropa de marca, muchos rostros bronceados, pero escasa pasión por la artista en cuestión.
Pocos de ellos apreciarían, por ejemplo, la ausencia del trombón en la mejor de las canciones del disco, Sinkin’ soon, porque seguro que poquísimos notaron el debut de este instrumento en la discografía de Norah Jones cuando compraron Not too late. El disco es tan estupendo como fondo de selectas cenas que ¿para qué detenerse a escucharlo? La ausencia de su sonido, los que la notaron lo entenderán, hacía un flaco favor a una de las interpretaciones más esperadas de la noche.
Pocos sabrían,…