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Mostrando entradas de julio, 2007

Ratatouille: el regreso de Pixar a la alta cocina

Resulta que la ratatouille (que todos sabemos pronunciar como ratatúi) es una especialidad culinaria de la Provenza francesa que consiste en freír una serie de verduras en aceite de oliva. Que sea una producción norteamericana, aprovechando la polisemia de sus cuatro primeras letras con el mamífero roedor, la que me descubra el significado del término ya es un hecho curioso. Pero que además, una película de dibujos animados, tan frecuentemente infravaloradas, contenga tal nivel de documentación sobre el mundo culinario refleja el nivel de ingenio de sus creadores.
Temimos con la inauguración del matrimonio entre Pixar y Disney un descenso de la creatividad a la que nos tenían acostumbrados los chicos de John Lasseter. Cars, el primer fruto de la unión, se acercaba peligrosamente a la moralina del gigante de la fantasía y se alejaba de la frescura y el ingenio de los creadores de Toy Story. Con Ratatouille, por suerte, avanzamos unos pasos más hacia delante respecto a la última creació…

Norah Jones no es para pijos

Segunda parada de Norah Jones en Barcelona y segundo y gratificante buen sabor de boca. De camino a mi asiento, desfilando por el impresionante vestíbulo modernista del Palau de la Música Catalana, todo un desfile de modernos encantados de la muerte de formar parte de un evento tan chic. Queda uno tan divino el lunes siguiente en la oficina cuando alardea de lo fantásticamente divina que estuvo Norah Jones… Mucha ropa de marca, muchos rostros bronceados, pero escasa pasión por la artista en cuestión.
Pocos de ellos apreciarían, por ejemplo, la ausencia del trombón en la mejor de las canciones del disco, Sinkin’ soon, porque seguro que poquísimos notaron el debut de este instrumento en la discografía de Norah Jones cuando compraron Not too late. El disco es tan estupendo como fondo de selectas cenas que ¿para qué detenerse a escucharlo? La ausencia de su sonido, los que la notaron lo entenderán, hacía un flaco favor a una de las interpretaciones más esperadas de la noche.
Pocos sabrían,…

Emmys 2007: ¿Héroes o mafiosos?

Este debiera ser el año, por muchos motivos, de Héroes. De entre todas las nominadas al mejor drama de televisión es la única de nueva hornada. Pero no solo por eso. Su propuesta, a pesar de contar con capítulos de interés e intensidad desiguales, es la más original de las cinco propuestas. Una historia coral con personas anónimas que de repente se descubren poseedores de un poder sobrenatural. Una trama oscura, a menudo terrorífica, con una puesta en escena propia de una película y que nada tiene que envidiarle a las superproducciones de superhéroes, al menos en lo que a argumento se refiere.
Sin embargo, por motivos evidentes, es probable que la vencedora sea Los Soprano. La serie fetiche de la HBO durante tantos años y que ahora ha dejado virgen de obras maestras a la cadena de pago merece, a ojos de los académicos, un final mejor que el polémico desenlace abierto que el creador regaló a sus fans. Las otras tres contrincantes lo tienen un pelín más complicado (Boston Legal, Anatomía…

Cinco algodones

Viendo 5 hermanos me viene a la cabeza lo que esta serie podría haber sido y que sin embargo no es: una crítica a esa institución vertebradora de nuestra sociedad llamada familia. A pesar de que cada capítulo se esfuerza en convencernos de que los Walker no son una unidad familiar idílica, la trama termina por demostrarnos que sus problemas son una mera insignificancia comparados con los de cualquier familia media. Es más, y al contrario de lo que se pretende, los Walker resultan irrealmente perfectos.
5 hermanos desprende azúcar desde que comienza hasta que termina. Cada una de las secuencias está regada con una melancólica canción de fondo que incluso se convierte en la protagonista absoluta durante esos planos que, de personaje en personaje, nos reconcilian con el amor y la bondad. Todo tiene un regusto políticamente correcto, a excepción de lo único que la diferencia de un culebrón convencional y que la hace mucho más atractiva: los ácidos comentarios sobre la actualidad política …

Años luz después

¿Cómo hacer atractiva una película de ‘zombies’ a ojos del espectador reacio? ¿Cómo lograr, además, que el mismo espectador reacio repita experiencia tras una primera parte repleta de todo aquello que le hace aborrecer el género? Pues básicamente sorprendiendo en la forma y en la puesta en escena. Juan Carlos Fresnadillo lo ha logrado con creces con esta 28 semanas después que supera ampliamente a su antecesora, de la que ni me acuerdo ni deseo acordarme. El director español ha logrado una vibrante tensión sin caer en la ridiculez visual que puede provocar un grupo de monstruos vivientes chorreando sangre por los cuatro costados. Y eso es mucho logro.
Ya el principio del filme es espeluznante y nos anuncia que estamos ante una propuesta formal totalmente distinta a la de 28 días después. Cámara en mano y haciendo uso de una impecable banda sonora, de la que, eso sí, terminará abusando, Fresnadillo nos deja sin aliento con la primera persecución en las afueras de Londres. Trepidante, b…

Sonotoners

Hoy soy un poco más sordo que ayer. No es porque los bafles de la discoteca de anoche asaltaran de forma más agresiva mis tímpanos o por culpa de un tapón de inmensas proporciones instalado en mi oído. Ni siquiera por los gritos de mi abuela, también sorda, desde el alféizar de la ventana. Hoy tengo menos capacidad auditiva porque anoche vi Transformers. Y puedo asegurar que sus casi dos horas y media de metraje contienen más contaminación acústica que toda una jornada en el recién inaugurado mirador de el aeropuerto de El Prat de Llobregat (que también son ganas de pasar una tarde de domingo estirado en una tumbona de cemento viendo aterrizar una media de tres aviones por minuto…).
Estoy convencido que el índice de decibelios de esta última chaladura de Spielberg supera con creces el recomendado por la Unión Europea para todo un año. Hasta el punto que el Dolby Surround se convierte en tu peor enemigo, originando temblores y ráfagas de viento por toda la sala. Ruido, ensordecedor ruid…

La llegada de Calista y el adiós de House

Cualquier día de estos los de Cuatro nos programarán a Gabilondo tras el capítulo de House para ver si remonta las audiencias de sus informativos. Parece una buena estrategia. El mayor éxito de la cadena arropa los estrenos que merecen ser considerados. Les funcionó con Cuenta atrás, pero en el momento en que la pretenciosa serie malinterpretada por el canto del loco se mudó a un nuevo horario la audiencia no la acompañó de forma tan masiva.
Anoche quisieron hacer lo propio con un producto que, esta vez sí, merecía una buena acogida. Jugaban además con una buena baza: el final de la tercera temporada del malcarado doctor. Sin embargo, no les salió tan bien la apuesta. Y tiene su lógica si tenemos en cuenta que casi la abocaron al suicidio. El primer capítulo de Cinco hermanos comenzó a las once y media de la noche, tras uno de esos publirreportajes que tanto gustan en Cuatro (qué rentable les salió el billete a Los Ángeles de Raquel Sánchez Silva! La chica se recorrió todos los platós…