
Cualquier día de estos los de Cuatro nos programarán a Gabilondo tras el capítulo de
House para ver si remonta las audiencias de sus informativos. Parece una buena estrategia. El mayor éxito de la cadena arropa los estrenos que merecen ser considerados. Les funcionó con
Cuenta atrás, pero en el momento en que la pretenciosa serie malinterpretada por el canto del loco se mudó a un nuevo horario la audiencia no la acompañó de forma tan masiva.
Anoche quisieron hacer lo propio con un producto que, esta vez sí, merecía una buena acogida. Jugaban además con una buena baza: el final de la tercera temporada del malcarado doctor. Sin embargo, no les salió tan bien la apuesta. Y tiene su lógica si tenemos en cuenta que casi la abocaron al suicidio. El primer capítulo de
Cinco hermanos comenzó a las once y media de la noche, tras uno de esos publirreportajes que tanto gustan en Cuatro (qué rentable les salió el billete a Los Ángeles de Raquel Sánchez Silva! La chica se recorrió todos los platós de la ciudad!), y tras un episodio culminante de
House plagado de eternas y molestas pausas publicitarias.
No contentos con eso, decidieron emitir un segundo capítulo por el que el espectador debía trasnochar como mínimo hasta la una de la madrugada. Entenderán, pues, que decidiera poner en marcha mi nuevo y flamante DVD grabador con disco duro.
Aún así, la serie protagonizada, entre otros, por Calista Flockhart ha obtenido un 14 y un 16 % de cuota de pantalla en sus dos primeros episodios. Pueden estar contentos.

Pero si algo merece ser noticia es el
desenlace de la tercera temporada de House, la que peor ha evolucionado en el tiempo. Los inicios no pudieron ser mejores, con el acoso del policía que no descansó hasta ver al doctor entre rejas. Pero tras ese punto álgido inicial, la serie fue desembocando en la pura monotonía, con capítulos cortados por el mismo patrón y cada vez más carentes de atractivo.
No sé qué interés puede tener para los espectadores legos en medicina, es decir la gran mayoría, unos
casos marcados por un abuso de tecnicismos y por una ausencia casi total de empatía. Casos que, además, siempre suelen desarrollarse de la misma forma, cargados de complicaciones y empeoramientos y que suelen culminar con la resolución final, e incomprensible también, del cada vez más desquiciado doctor House.

Si al principio la personalidad del facultativo resultaba ácida, irónica e inteligente,
con el tiempo está derivando en ridícula, paródica y burda. Sólo en algunas ocasiones recupera la brillantez de temporadas pasadas, de la misma forma que en contadas ocasiones un capítulo vuelve a sorprendernos. El de ayer no fue redondo, como lo fue en su momento aquél en el que House se convirtió en paciente. Sólo destaca la escena final, cuando el doctor recibe en su hogar una nueva guitarra, símbolo de su buena actitud hacia el cambio. Sus tres discípulos le han abandonado. Y todos contentos. Nosotros también. Esperamos la aparición de nuevos personajes que no sean meras comparsas de un médico en decadencia.
Comentarios
Si ya de por sí, todas las series sobre hospitales,medicina, médicos, hay un cierto, sector de televidentes(cada vez más grande)a los cuales este tipo de series les resultan inaguantables, tipo Hospital Central,Mir,etc, por lo inverosímiles que pueden llegar a ser.
Figúrate como les estará cayendo el doctor House.Tipo patético,con ojos de sapo venenoso.Sus gracias al principio ,supongo,por los comentarios, y lo poquísimo que he seguido esta serie, hacian gracia, pero de ahi han pasado a ser macabras, igual que los trams de la serie.
Por mí, espero que no la vuelvan a poner en España, que sigan viéndola los americanos,si es que a ellos les hace gracia que pudieran estar alguna vez en su vidad en manos de semejante monstruo llamado House.
AH! Una recomendación, cuando escribas algo sobre Cinco Hermanos, procura buscar una fotografia en la que al menos esté toda la familia.Y si te atreves haz alguna comparación entre Cinco Hermanos y su antecesora Cinco en Familia(que supongo que esta última serie ni la habrás visto), pero podrias informarte.
Adios, mi querido titular del blog.O mejor, AHORA , voy a decir hasta tu próxima crítica.