
Pocos de ellos apreciarían, por ejemplo, la ausencia del trombón en la mejor de las canciones del disco, Sinkin’ soon, porque seguro que poquísimos notaron el debut de este instrumento en la discografía de Norah Jones cuando compraron Not too late. El disco es tan estupendo como fondo de selectas cenas que ¿para qué detenerse a escucharlo? La ausencia de su sonido, los que la notaron lo entenderán, hacía un flaco favor a una de las interpretaciones más esperadas de la noche.
Pocos sabrían, también, que el que seguro fue para ellos el momento culminante del concierto, ese que les hizo levantarse de sus asientos, corresponde en realidad a su segundo trabajo. Creepin’ in es seguramente la mejor canción del probablemente mejor disco de Norah Jones, Feels like home (muchos opinarán justo lo contrario). Algún auténtico seguidor de la cantante en la platea del Palau echaría en falta, como lo hice yo, la voz de Dolly Parton en este dúo que, en voz del artista invitado M Ward, resultó efectivo por el ritmo pero incomparable con el original de estudio.

Ella sola es una banda. Pasó de la guitarra al piano y del piano al órgano Wurlitzer sin pestañear, hasta el punto que ya ni se acordaba de cuál era el instrumento que debía tocar en cada momento. Pero la banda que la acompaña es sin duda un gran logro, sobre todo Adam Levy, un apasionado y apasionante de la guitarra eléctrica. Juntos confeccionan un grupo unido en el que no hay espacio para el divismo.

Y eso se dejó notar a lo largo de todo el recital. Frialdad generalizada ante algunas de las canciones a fuego lento por las que Norah Jones es reconocida y ovación unánime y apoteósica con la nueva versión de Creepin’ in, dominada por el estruendo de guitarras, recurso apenas existente en sus trabajos. La excepción de la noche, y de casi toda su carrera, resultó ser la de más cálida acogida entre un público al que le preocupaba más el antes y el después que el durante de un concierto redondo. Faltó afinidad y faltó química entre el público, no por falta de energía de la cantante sino por exceso de pijerío en la platea.
PD. Las imágenes son de pésima calidad, lo sé, pero son las que validan que yo estuve allí.
Comentarios
Aun diría más, estás moralmente por encima de todos esos "pijos" que fueron al concierto y que no aprecian la música al mismo nivel que tu.
No lo olvides, estás por encima.
Sin duda, Norah Jones tiene una bonita voz, en la línea aflautada de las clásicas del folk de los sesenta y setenta, y, como ellas, busca alivio en el falsete cuando se acerca a los agudos. se crió en el jazz hasta que conoció la rica tradición de los cantautores tejanos y se puso a escuchar a Joni Mitchell y Bob Dylan. Y bajo esas influencias parece seguir ahora. Lo más jazzístico que se le escuchó fue un The nearness of you a voz y piano solo que marcó el punto culminante de la noche.
norah se encuentra en un plano del panorama musical dividido en 2 secciones, aquellos que como bien defines son las tipicas modernas que después alardearan de lo cool que ha sido el ultimo concierto de Norah (y mas si es en el marco imcomparable de esa joya catalana como es el Palau) con sus otras amigas modernas; y despues aquellos que como tu saben saborear no solo hasta la ultima nota de sus discos, sino de todo el arte desplegado en los conciertos. ¡Enhorabuena por ese don!
Sin duda alguna Norah es la ultima trovadora de Nueva York.
Por fin coincidimos en algo, no? Leyendo ahora esta crítica unos meses más tarde, la verdad es que se nota bastante pedante y me da hasta cierto repelús. No te pasa cuando lees algo que has escrito anteriormente que normalmente nunca te suele gustar? Aquel día debí salir muy cabreado por el ambientillo pijotorro que se respiraba en el Palau y de ahí ese pedanterismo trasnochado que respira mi comentario...
El palau de la música es la mejor sala de conciertos que yo conozco. Ahí ya he visto a tres de mis artistas favoritas: Rosario, Pastora y Norah Jones. Ya solo me falta a que Alanis se digne a pisar Barcelona!
Lo cierto es que la sincronización entre músicos fue tremenda, demostrando ser un bloque compacto, pero Harry dejó espacio para el lucimiento de algunos de los músicos de la banda.
Bueno que me lio ....