
Se me ocurren dos ejemplos. Mystic River, de Clint Eastwood, recrea a la perfección la atmósfera del libro de Dennis Lehane. Sean Penn, Tim Robbins y Kevin Bacon encajan a la perfección con los personajes que nuestro cerebro va dibujando. Y, en este caso, lo más importante, la adaptación es fidedigna. Pero ser fiel al libro no siempre es positivo. Algo que se resuelve muy bien con una de las grandes películas del cine contemporáneo, Hannibal. En este caso, David Mamet le escribe a Ridley Scott un final mucho más acorde con el personaje de Lecter que el que proporciona el libro de Thomas Harris, el creador del monstruo y al que el éxito de la saga parece haberle afectado en su creatividad literaria.

El argumento, desde luego, es llamativo. Susie Salmon, una adolescente de 14 años es brutalmente violada y asesinada por su vecino mientras volvía del colegio. A partir de ese momento, la joven asciende al cielo, desde donde comprobará el sufrimiento de su familia y los movimientos de su asesino. El libro comienza fuerte y prometedor. Los primeros capítulos los dedica la autora a narrar de forma minuciosa los sucesos que llevarán a Susie a la muerte y los diferentes avances en la investigación.
Sin embargo, el desarrollo, extremadamente alargado, es mucho más pesado de digerir. La trama principal, el descubrimiento del asesino, pasa inmediatamente a segundo plano para centrarse en los amoríos de los diferentes familiares de la muerta. Las reflexiones que hace la joven desde arriba sobre su evolución no dejan de ser interesantes, pero la trama pierde totalmente la credibilidad en cuanto intenta ponerse en contacto con ellos.

Sin embargo, estoy seguro que Jackson explotará mucho más la historia real del asesino y de los familiares que la de la joven muerta desde su cielo, que es en lo que más se centra la obra de Sebold. Hay varios momentos que, bien adaptados, podrán hacer de la película un thriller interesante. También ayudará, sin duda, un elenco de actores impresionante: Susan Sarandon en el papel de arrogante abuela, Rachel Weisz en el de la desconocida madre de la protagonista, Mark Wahlberg encarnando al sufrido padre y Stanley Tucci en la piel del brutal asesino. Aún así, el esfuerzo de Jackson para adaptar un libro bastante inadaptable debe haber sido bastante notorio. Esperemos que así sea.
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