Todavía es demasiado pronto para aventurarlo, pero con Revolution y The mob doctor estrenados y las escasas expectativas depositadas en los que están por venir, podemos afirmar que Last resort es el drama más prometedor de la nueva temporada otoñal. Al menos, de momento, es el único con la suficiente ambición como para cumplir sus pretensiones. Tanto los medios, que aunque no son boyantes están muy bien amortizados, como las interpretaciones le confieren a esta nueva serie de la ABC los tintes de superproducción de los que el resto carece.
Last resort sale bastante bien parada del piloto. Y no es poco, dado
que en 40 minutos se suceden varios intercambios de misiles nucleares, la
devastación de un país, una declaración de guerra, el hundimiento y recuperación
de un submarino militar, la invasión de una isla. De seguir al mismo ritmo, las
dos primeras guerras mundiales se convertirán en una minucia histórica en
comparación con el argumento de esta serie. Así que, de entrada, la
credibilidad no parece su fuerte. Pero ¿desde cuando se espera fidelidad en un thriller de acción?

La premisa de un grupo de militares amotinados contra todo un gobierno
de los Estados Unidos es de lo más sugerente, sobre todo si viene acompañada de
conspiraciones desde las más altas esferas, intereses económicos y rencillas
personales. Conviene saber ahora si el guión será capaz de mantener el interés
del espectador, sobre todo tras un primer episodio adrenalínico e hiperactivo. ¿Conservará
la temporada un ritmo tan frenético o se ralentizará con el desembarco de los
protagonistas en una isla del Pacífico?
Las relaciones personales parece que ganarán peso en los siguientes
episodios. El piloto ya nos ha dejado entrever posibles tensiones de poder y
también posibles tensiones sexuales, como la que con toda probabilidad tendrá
lugar entre el oficial Sam Kendal (felizmente casado) y la teniente Shepard. Para
sostener estas tramas, Last resort se ha provisto de un reparto muy solvente,
encabezado por un Andre Braugher con el carisma y la presencia necesarios para
mantener bien alto el listón de la serie.
Así que de entrada sólo hace falta esperar que los guionistas de esta
nueva ficción, ambiciosa y grandilocuente, vayan desenredando con astucia este
embrollo en el que nos han sumergido. Puede que las guías ya estén prefijadas o
puede que nos encontremos con una serie totalmente distinta al finalizar la
temporada. Es cuestión de tiempo que descubramos si detrás de Last resort hay
una gran cabeza pensante o una locura con destino a ninguna parte.
Last resort se estrenó el pasado jueves en la ABC con más de nueve
millones de espectadores, pero ocupando el tercer puesto en los demográficos
(con un 2,2%) por detrás de Dos hombres y medio (CBS) y Factor X (Fox).
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