Ir al contenido principal

Goya 2010: Rompiendo lazos con Almodóvar y estrechando la mano de Vasile

Ya sabemos que esta nuestra Academia cada año es más imprevisible, y si hace un tiempo sus miembros decidieron hacerle la pelota al divino Almodóvar para que volviera a acogerlos entre sus brazos, ahora se han propuesto poner de nuevo su paciencia a prueba. Desde luego que Los abrazos rotos no superó ni de lejos las grandes expectativas que la precedieron, pero de ahí a que El baile de la victoria, película sin pena ni gloria de Fernando Trueba, la desbanque como candidata al Goya resulta, como mínimo, escandaloso.
Aunque está claro que la cinta protagonizada por Pe, ella sí nominada como mejor actriz, no tenía ninguna posibilidad frente a los dos pesos pesados de este año, Los abrazos rotos merecía, al menos, un puesto en la final. El duelo, eso sí, se encuentra esta edición entre un habitual de los Goya, Alejandro Amenábar, y un catapultado Daniel Monzón, ambos pertenecientes al imperio de Vasile, aunque en distintos estamentos. Por ese motivo, porque los presupuestos y las campañas no fueron las mismas, y porque sus resultados son más destacables, Celda 211 merece ser la clara triunfadora de la noche. Se trata, sin duda, de una de las mejores películas que ha parido el cine español en los últimos años.
Sin entrar en las contradicciones de estas nominaciones, como el insólito hecho de que la hispano-argentina El secreto de sus ojos opte a mejor película y mejor película extranjera (¿Ganará las dos? ¿Una? ¿Ninguna?), lo cierto es que en la 24ª gala de los Goya podemos dar por seguras algunas cosas. Ágora se llevará un porrón de premios en materia técnica (más les vale tras el derroche económico) y Luis Tosar se alzará con el de mejor actor por su increíble papel en Celda 211 (Antonio Mercero y su Goya de honor se dan por hechos).
Lo más probable, también, es que la única estatuilla que acaricien esos abrazos rotos sea la de mejor banda sonora, por la que Alberto Iglesias ya recibió el premio del Cine Europeo. Más allá de las sorprendentes ausencias de Carmen Machi destacando en el casting de Almodóvar y de Luis Zahera compitiendo con el mismísimo Tosar, el morbo de la gala se encuentra de nuevo en la categoría de actriz principal. ¿Desfilará Rachel Weisz por la alfombra verde? Y lo más importante, ¿desbancará a la adorada Pe y a la favorita Lola Dueñas? El próximo domingo 14 de febrero lo sabremos de la mano de un Buenafuente al que observaremos con lupa.

Comentarios

jesn ha dicho que…
no he visto ninguna, pero votare
Izengabe ha dicho que…
Yo también he votado sin ver ninguna, pero la de Celda 211 tiene mejor pinta que el resto... La de Agora me parece que me va a aburrir... :S
POLE.T. ha dicho que…
Ágora comienza un poco aburrida pero luego mejora bastante, aunque este año el Goya no se lo merece Amenábar ni de coña!
POLE.T. ha dicho que…
Ojo con 'el secreto de sus ojos' porque puede dar la sorpresa...
quest ha dicho que…
Acabo de votar. Celda 211 debería arrasar como lo está haciendo en tu encuesta. ;)
POLE.T. ha dicho que…
estoy de acuerdo totalmente, quest (el desaparecido...)!!!

Entradas populares de este blog

Los 8 momentos memorables del final de Mujeres Desesperadas

Pueden contarse con los dedos de una mano las series que han logrado cerrar la persiana sin remordimientos. Mujeres desesperadas seguramente se encuentre en ese reducido grupo de privilegiadas que alcanza el final satisfaciendo a la gran mayoría de sus seguidores, sin polémicas, sin originalidades, sin alterar, en definitiva, la esencia de una fórmula que la ha mantenido en antena durante ocho temporadas.
Podrán vertirse muchas críticas sobre esta creación de Marc Cherry, gustarán más o menos algunas épocas de la serie, pero lo que no puede negársele a Mujeres desesperadas es la fidelidad a su público. La coherencia suele convertirse en la factura pendiente en producciones que, movidas por el éxito, suelen alargarse hasta el infinito, perdiendo en el camino la cordura (Lost) o a buena parte de su reparto original (CSI).
Consciente de ello, Cherry decidió ponerle punto y final a su niña mimada antes de que el tiempo erosionara su identidad. La fecha escogida fue el pasado domingo 13…

Las 12 mejores escenas de Breaking Bad a las puertas del ansiado final

Nueva fecha para marcar en la historia de la televisión. El próximo 29 de septiembre finaliza Breaking bad, que sin desvelarnos todavía su desenlace ya se ha hecho un hueco en el olimpo de las grandes series, ese lugar sagrado donde cohabitan Los soprano y The wire. Si se mantiene el nivel de esta quinta temporada, el capítulo promete despedirse por todo lo alto. Pero en caso de que Vince Gilligan, su creador, no cumpla con las enormes expectativas, puede descansar tranquilo. Nos deja para el recuerdo una retahíla de escenas memorables. Lo que viene a continuación no es más que el botón de una muestra inabarcable de grandes momentos.


1. Primera escena (1x01 - Pilot)
Si la regla de oro de toda novela es captar al lector desde la primera frase, desde luego esa pareció ser la consigna seguida también por Vince Gilligan en Breaking bad. Un hombre en calzoncillos y una máscara antigás conduce histéricamente una autocaravana por una carretera desierta de Nuevo México. A su lado, el copiloto…

ESPECIAL SITGES 2017 | A GHOST STORY | La muerte desde la muerte

El amor y la muerte conforman un pack muy jugoso para el cine, que ha sabido retratarlo desde todos los ángulos posibles. Pero quién iba a decirnos que las reflexiones más desgarradoras y clarividentes sobre el vacío emocional llegarían de la mano de la ciencia ficción, de un relato imaginario que con una intencionada apuesta formal sitúa el punto de vista en un fantasma de sábana blanca. Una presencia sin expresión que observa la evolución de su entorno tras su fallecimiento. Una mirada sin ojos, un cuerpo sin forma ni voz que transmite más emociones que tantos otros intentos fallidos.

Es una lástima que esa apuesta formal lastre en cierta forma la apabullante evolución del metraje. A Ghost Story arranca petulante, encantada de conocerse, sometiendo al espectador a auténticos actos de fe, como vislumbrar a Rooney Mara en plano fijo degustando un pastel durante varios interminables minutos. Algunos lo han calificado de hipster en su sentido más peyorativo. Su formato cuadrado con bord…