Ir al contenido principal

ESTRENOS OTOÑO: Gotham

Qué gran idea. Una precuela de género policíaco con todo el imaginario de Batman de trasfondo. Los jefazos de la Fox debieron frotarse las manos cuando les plantaron encima de la mesa un producto tan fácil de vender. Es cierto que la Marvel les tomó la delantera el año pasado con los agentes de SHIELD, pero sin los resultados esperados. En cambio los superhéroes de cosecha propia, Flash y Arrow, han sido el gran acierto del canal CW. Batman, por tanto, no podía fallar. Christopher Nolan había dejado el listón demasiado alto.

En ese brillante precedente está precisamente el talón de Aquiles de Gotham. Imposible alcanzar en televisión los índices de calidad de una trilogía que por primera vez trataba al público de superhéroes como a adultos. Descartable trasladar a un canal generalista esa atmósfera decadente y oscura con la dosis de realismo de El caballero oscuro. Pero una vez realizado ese ejercicio de comprensión, sin embargo, la propuesta de Danny Cannon se vislumbra como una alternativa lo suficientemente atractiva como para proporcionar grandes momentos a los seguidores del hombre murciélago, que se remontan ya a la versión de Tim Burton de los años 90.

La gran baza, y quizá también el gran error, del piloto de Gotham es el arsenal de grandes secundarios y villanos con los que cuentan las inagotables viñetas de DC. En tan sólo los 40 minutos de este primer episodio desfilaron ante nuestras narices las versiones infantiles y rejuvenecidas de Catwoman, Hiedra venenosa, Falcone, el Pingüino, Alfred y, por supuesto, el detective James Gordon y Bruce Wayne. Incluso algunos ya han visto a Joker en ese joven que ensayaba un monólogo frente a Fish Mooney. Demasiadas apariciones estelares concentradas en un solo capítulo, demasiados cartuchos malgastados y que restan munición para los siguientes episodios.

En todo caso, la serie ha sabido aprovechar el universo corrupto y depravado de Gotham para enfilar una trama con potencial. Aunque el dúo protagonista no deja de representar al arquetipo de pareja policial (primero se odian, luego se quieren) y aunque parece que la estructura será procedimental (así lo han asegurado sus responsables), la interacción de todos estos personajes emblemáticos será el auténtico estímulo de una precuela que de bien seguro se ganará la enemistad de los seguidores más acérrimos de Batman y la confianza de los menos exigentes con la fidelidad al cómic. A fin de cuentas, ¿existe alguna saga de superhéroes que mantenga la coherencia interna?

La serie ya ha planteado los suficientes interrogantes como para compensar la rigidez de los casos semanales ¿Quién mató a los Wayne? ¿Cómo se forjarán los villanos? ¿Qué secreto esconde la mujer de Gordon? Con una puesta en escena que no desentona en absoluto con el gris oscuro casi negro de sus predecesoras en pantalla grande, Gotham quizá no ha arrancado con el brío esperado pero sí con el empaque suficiente como para cautivar a una audiencia amplia. Con más giros y sorpresas será un boom. Con simpleza y redundancia, un sonoro batacazo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

EMMYS 2016: Las nominaciones ideales en Drama

Un año más, los Emmy anuncian sus nominaciones rodeados de las inevitables polémicas por sus destacadas ausencias. Esta edición no iba a ser menos. Los olvidos nuevamente han sido más sonados que los aciertos, movidos por una inercia que suele ser la tónica en los premios más importantes de la televisión mundial. Sin embargo, esta vez los académicos han decidido dar una alegría a aquellos que veníamos reivindicando The Americans como una de las mejores series actuales. Tanto la creación de Joe Weisberg como sus protagonistas, Keri Russell y Matthew Rhys, han logrado por fin el reconocimiento de unos galardones que los han ignorado sistemáticamente durante sus tres primeras temporadas. Son la excepción de unos Emmy que han decidido pasar de largo nuevamente de The Affair y The Leftovers, sin duda, dos de las producciones más destacadas en los dos últimos años. Por eso mismo, y por otros importantes resbalones, ahí van mis nominaciones ideales en la categoría dramática.

MEJOR SERIE DRAM…

Un Eastwood de retirada

Clint Eastwood ya está de vuelta de todo. Le importa un pimiento si su apoyo a Donald Trump le comporta enemigos o si su definición actual de la generación de mariquitas traspasa lo políticamente correcto y ofende al personal. Tampoco su filmografía parece importarle demasiado. Pocos reparos ha tenido en presentar auténticos bodrios como Jersey boys o cintas mediocres como Más allá de la vida o El francotirador. En su historial ya se encuentran Los puentes de Madison, Sin perdón, Mystic River o Million dollar baby. Ya no necesita reivindicarse. Mucho menos con 86 años, la edad suficiente para restar trascendencia a esta época de polémicas efímeras. El actor ya se labró su carrera como director y ahora corresponde al público determinar si su talento sigue en forma o se mantiene gracias a una base de fieles seguidores.

Sully corresponde a esa cada vez más amplia y frecuente lista de películas en su carrera que simplemente alcanzan la corrección, adoptando ese tono grandilocuente y pat…

MOONLIGHT | Camaleón a la fuerza

Una historia sobre homosexualidad dentro de la comunidad negra parecía una vuelta de tuerca, un quién da más dentro del cine de denuncia social que podría suponer el reclamo perfecto para una Academia de Hollywood deseando resarcir sus pecados discriminatorios. Por suerte, Moonlight no pertenece a ese grupo de cintas que buscan a toda costa la exaltación, que se convierten en estandartes de la lucha contra la opresión de la hegemonía blanca y heterosexual. La propuesta de Barry Jenkins es mucho más valiosa, ya que con su premisa y, sobre todo, su puesta en escena, logra abarcar un sentimiento prácticamente universal, el del miedo a la propia identidad.

Little, Chorin y Black no son sólo los tres actos en los que se divide la trama sino las tres fases de un complicado proceso de asimilación personal, el que sufre un niño, adolescente y adulto lidiando consigo mismo y su entorno de barrio marginal en Miami. Esta vez la marginación no surge del racismo sino desde dentro, desde el propio …