Su tráiler pone los pelos de punta, prometiendo ser una gran historia de amor en clave ciencia ficción, y sin embargo no ha terminado de cuajar entre los críticos tras su estreno en el Festival de Londres. Nunca me abandones reúne a las dos jóvenes más visibles del cine británico, Keira Knightley y Carey Mulligan, para ponerse en la piel de Ruth y Kathy, dos amigas que estudian en el internado de Hailsham, donde rigen extrañas normas y cuya razón de ser es todo un misterio.
Los ingredientes a priori auguran una cinta antológica pero, a falta de conocer el resultado final de la adaptación, conviene advertir de que el libro original no logra cumplir las expectativas que genera la contraportada. Escrita por el japonés Kazuo Ishiguro, autor también de la exquisita Lo que queda del día, la novela se regodea demasiado en mantener la intriga para resolverla al final de forma precipitada y un tanto previsible. Mientras, el lector ha asistido a un cúmulo de anécdotas de infancia que, pasadas las cien páginas, lo terminan empalagando.
El misterio sin resolver que mantiene enganchado al relato es el de conocer las peculiaridades de los alumnos de Hailsham, por qué no pueden tener hijos y por qué los esconden del mundo exterior. En la institución estimulan su creatividad artística para que una misteriosa mujer seleccione después sus mejores trabajos. En la atmósfera reina la discreción. Todos quieren corroborar sus sospechas pero nadie se atreve a cuestionar el orden establecido.
Con esa impotencia por conocer su destino viven los tres protagonistas de Nunca me abandones. Sin saber por qué, sus vidas están marcadas desde que nacieron hacia un futuro incierto, plagado de rumores sobre donaciones. Pero mientras aguardan a que el tiempo les desvele su hueco en el mundo, disfrutan su infancia y su adolescencia como cualquier otra persona normal. Y es a esa etapa a la que se remonta el triángulo amoroso que anuncia el tráiler.
Esperemos que Mark Romanek, que no dirige desde Retratos de una obsesión (2002), haya sabido separar el grano de la paja. Los elementos de la trama que resultarían más atractivos en pantalla se reducen a unas cuantas páginas en la novela original. De todos ellos, el más emocionante es la historia de amor entre la protagonista, Kathy, y el novio de su amiga, un Tommy encarnado por el próximo Spiderman, el actor Andrew Garfield, también visto en La red social.
Parece que estaremos de enhorabuena, porque en el tráiler de Nunca me abandones se vislumbran variaciones importantes respecto a la obra original, como esas pulseras ultramodernas con las que los alumnos marcan su presencia en Hailsham y que el libro ni menciona. Además del toque retrofuturista, esperamos encontrar en la adaptación otras interpretaciones que contribuyan a mejorar las excelentes ideas que Ishiguro no logra explotar en su máxima intensidad.
Cruzamos los dedos para que Nunca me abandones se convierta en un drama romántico de altura, puesto que cuenta con tres actores de sobrada experiencia en el género. Esperamos también, por qué no, que el desenlace nos deje en un mar de lágrimas, porque si en el lector ya deja una sensación de tristeza no queremos ni imaginar el estado en el que quedaremos como espectadores. ¿Será esta una de esas extrañas excepciones en las que la adaptación cinematográfica supera a la obra original? Nos queda muy poco para averiguarlo.
Los ingredientes a priori auguran una cinta antológica pero, a falta de conocer el resultado final de la adaptación, conviene advertir de que el libro original no logra cumplir las expectativas que genera la contraportada. Escrita por el japonés Kazuo Ishiguro, autor también de la exquisita Lo que queda del día, la novela se regodea demasiado en mantener la intriga para resolverla al final de forma precipitada y un tanto previsible. Mientras, el lector ha asistido a un cúmulo de anécdotas de infancia que, pasadas las cien páginas, lo terminan empalagando.
El misterio sin resolver que mantiene enganchado al relato es el de conocer las peculiaridades de los alumnos de Hailsham, por qué no pueden tener hijos y por qué los esconden del mundo exterior. En la institución estimulan su creatividad artística para que una misteriosa mujer seleccione después sus mejores trabajos. En la atmósfera reina la discreción. Todos quieren corroborar sus sospechas pero nadie se atreve a cuestionar el orden establecido.
Con esa impotencia por conocer su destino viven los tres protagonistas de Nunca me abandones. Sin saber por qué, sus vidas están marcadas desde que nacieron hacia un futuro incierto, plagado de rumores sobre donaciones. Pero mientras aguardan a que el tiempo les desvele su hueco en el mundo, disfrutan su infancia y su adolescencia como cualquier otra persona normal. Y es a esa etapa a la que se remonta el triángulo amoroso que anuncia el tráiler.
Esperemos que Mark Romanek, que no dirige desde Retratos de una obsesión (2002), haya sabido separar el grano de la paja. Los elementos de la trama que resultarían más atractivos en pantalla se reducen a unas cuantas páginas en la novela original. De todos ellos, el más emocionante es la historia de amor entre la protagonista, Kathy, y el novio de su amiga, un Tommy encarnado por el próximo Spiderman, el actor Andrew Garfield, también visto en La red social.
Parece que estaremos de enhorabuena, porque en el tráiler de Nunca me abandones se vislumbran variaciones importantes respecto a la obra original, como esas pulseras ultramodernas con las que los alumnos marcan su presencia en Hailsham y que el libro ni menciona. Además del toque retrofuturista, esperamos encontrar en la adaptación otras interpretaciones que contribuyan a mejorar las excelentes ideas que Ishiguro no logra explotar en su máxima intensidad.
Cruzamos los dedos para que Nunca me abandones se convierta en un drama romántico de altura, puesto que cuenta con tres actores de sobrada experiencia en el género. Esperamos también, por qué no, que el desenlace nos deje en un mar de lágrimas, porque si en el lector ya deja una sensación de tristeza no queremos ni imaginar el estado en el que quedaremos como espectadores. ¿Será esta una de esas extrañas excepciones en las que la adaptación cinematográfica supera a la obra original? Nos queda muy poco para averiguarlo.
Comentarios
(risa maléfica)
ufff, pues no sé si aceptaría un trabajo sin conexión a internet, eh?? Me tengo que informar, ya sabes!