Ir al contenido principal

Superman fails

¿Quién mandaría este regreso? Tras marear la perdiz durante varios años sobre cómo sería el retorno a la gran pantalla del superhéroe por antonomasia, nos llega por fin el resultado final bajo el aclarador título en español Superman returns. El regreso (no sea que alguien todavía no haya aprovechado la oferta de matriculación de Home English). Tras visionar el filme resultante, que finalmente ha optado por la fórmula de la secuela basada en el original, uno se pregunta si al final no hubiera sido mejor tirar adelante aquellas propuestas a priori descabelladas como la de enfrentar al hombre de acero con Batman, o idear otras todavía más osadas como plantear la jubilación y los últimos años del superhéroe. Sin duda, con esta última nos harían un gran favor a todos.
Cualquier otro planteamiento, por extravagante que sea, hubiera proporcionado una mayor entidad al argumento. La trama de la película no puede ser más plana y carente de interés. A la sucesión de varios momentos espectaculares con una alta dosis de excelentes efectos especiales se le añaden melodramáticos momentos de auténtica ñoñez en los que Superman, con el corazón roto, intenta recuperar el amor perdido de Lois Lane. Las imágenes se van sucediendo sin el más mínimo hilo argumental, de manera que es fácil prever que tras la escena ñoña se sucederá una escena de acción, y viceversa. De hecho, todo es fácilmente predecible a medida que avanza el metraje. Todo, excepto que alguien sea capaz de idear un final tan vacío que, por no aprovechar, ni aprovecha la más que probable posibilidad de una segunda (cuarta, quinta o sexta, en realidad) entrega.
No sé qué habrá pasado por la mente de Bryan Singer para meterse en semejante berenjenal, pero conviene que alguien le aconseje olvidar a los superhéroes durante un tiempo. Está claro que agotó todo su talento en las dos primeras partes de X-Men (por cierto, qué buena se me asemeja ahora la tercera entrega de Bret Rattner), porque en este regreso de Superman no ha optado ni por humanizar al héroe ni por plantear ningún tipo de dilema ético o moral. No ha sabido actualizar o darle una vuelta de tuerca más a un producto que, por otra parte, yacía olvidado en un baúl de los recuerdos que pocos seguidores ansiaban abrir.
Ni siquiera ha acertado el hombre en el casting. Tras multitudinarias audiencias en Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá y Australia, Singer escogió a un desconocido actor secundario de televisión llamado Brandon Routh. Viendo su interpretación (con todas las comillas posibles) se puede concluir que el chico estaba mucho mejor en los platós de series de segunda fila que en uno de los taquillazos del verano, aunque tal como está el patio, cuando la televisión está llamada a ser la gran cantera de actores e ideas, el tal Brandon tampoco debería encontrar fácilmente su lugar en ella.
Tampoco brillan ni su compañera de amoríos Kate Bosworth en el papel de Lois Lane (Margot Kidder, la predecesora con o sin trastorno bipolar, lo encarnaría infinitamente mejor en la actualidad) ni Kevin Spacey. Han leído bien. Al genial actor de la también singeriana Sospechosos Habituales y American Beauty le sienta como un tiro interpretar a Lex Luthor. Spacey nos demuestra una vez más que sufre ciertos desvaríos a la hora de elegir determinados guiones (sólo hay que prestar atención a grandes manchas en su expediente como K-Pax o una de las entregas de Austin Powers en la que inexplicablemente también participó).
En definitiva, Superman returns es una sucesión de planos con algún momento para recordar, como cuando el héroe reúne fuerzas como para parar todo un avión en medio de un campo de béisbol abarrotado de gente o la imagen de una bala rebotando en la retina del hombre de acero. Por lo demás, la película tan sólo sirve para reconciliarnos con dos cosas: qué bueno resultaba Christopher Reeve enfundado en esas mallas azules y esa capa roja y qué buenísimo es John Williams a la hora de componer auténticos himnos cinematográficos. Así pues, con el regreso de Superman se confirma un gran dicho. Otros vendrán que bueno te harán.

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL DÍA DE MAÑANA | El primer golpe de Originales Movistar

Las comparaciones con Cuéntame eran inevitables. Otra historia ambientada entre el tardofranquismo y los enclenques inicios de la democracia disponía ya de un referente clarísimo en nuestra televisión. Pero basta echar un vistazo al primer capítulo para vislumbrar que la propuesta de Mariano Barroso con El día de mañana dista mucho de la visión acomodada y para todos los públicos que nos brindan los Alcántara. Aquí el protagonista es Justo Gil y existen serias dudas sobre si un personaje con tantas aristas tendría hueco en otro lugar que no fuera la televisión de pago.

Porque sí, los Originales de Movistar por fin dan un paso adelante en materia de ficción tras otras propuestas que, o bien simplemente alardeaban de factura (véase La peste) o directamente pasaban al olvido (ignórense Félix o Matar al padre, por ejemplo). Ha tenido que llegar el flamante presidente de la Academia de Cine para demostrarnos que presupuesto y guion pueden ir de la mano para ofrecernos una serie que, ahora …

Los 8 momentos memorables del final de Mujeres Desesperadas

Pueden contarse con los dedos de una mano las series que han logrado cerrar la persiana sin remordimientos. Mujeres desesperadas seguramente se encuentre en ese reducido grupo de privilegiadas que alcanza el final satisfaciendo a la gran mayoría de sus seguidores, sin polémicas, sin originalidades, sin alterar, en definitiva, la esencia de una fórmula que la ha mantenido en antena durante ocho temporadas.
Podrán vertirse muchas críticas sobre esta creación de Marc Cherry, gustarán más o menos algunas épocas de la serie, pero lo que no puede negársele a Mujeres desesperadas es la fidelidad a su público. La coherencia suele convertirse en la factura pendiente en producciones que, movidas por el éxito, suelen alargarse hasta el infinito, perdiendo en el camino la cordura (Lost) o a buena parte de su reparto original (CSI).
Consciente de ello, Cherry decidió ponerle punto y final a su niña mimada antes de que el tiempo erosionara su identidad. La fecha escogida fue el pasado domingo 13…

ÓRBITA 9 | Una odisea pseudoespacial

A Órbita 9 le ha pasado lo mismo que le ocurrió en su día a Blancanieves con The Artist o a La isla mínima con True detective. La todopoderosa Hollywood lastró en cierta forma sus innovadoras propuestas adelantándose en su estreno. Y es que el mismo día que llega a nuestras pantallas esta ambiciosa coproducción española y colombiana aterrizan Jake Gyllenhaal y Ryan Reynolds con Life, aunque la referencia que claramente lapida toda posibilidad de sorpresa llegó semanas antes con Passengers. Hay escenas de la cinta española que recuerdan sobremanera a la superproducción protagonizada por Jennifer Lawrence. Pero este tercer caso de simultaneidad de estrenos entre Estados Unidos y España difiere de los dos anteriores en una pequeña particularidad. No importa cuál se estrenó primero ni cuánto influyó en su resonancia. Ambos han resultado de lo más prescindibles.

De entrada, ha sido la propia promoción de la película la que ha echado por tierra el único giro argumental por el que merecería…