Ir al contenido principal

El giro imprevisto de los Oscar

De haberse producido en la ceremonia de los Goya, hoy estaríamos recurriendo a los tópicos del país de pandereta. Pero ha sucedido en la meca del cine. Un error descomunal, un giro imprevisto de última hora, despojaba del triunfo a la favorita La, la, land y otorgaba el Oscar a la mejor película a Moonlight. La anécdota, el tremendo desliz, ha inundado los titulares de medio mundo y ha arruinado en cierta forma el mensaje de fondo que ha querido transmitir Hollywood. Han tenido que transcurrir muchos años, muchas oportunidades, como Brokeback mountain o Milk, muchas campañas como la de Oscar so white de año pasado, y, sobre todo, la denostada irrupción de Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos, para que una película con un protagonista negro y homosexual se convierta en la mejor cinta del año para los ya no tan recalcitrantes miembros de la Academia.

Lástima que su victoria se haya visto ensombrecida por una equivocación que pasará directamente a los anales de los galardones más importantes de la industria del cine. Lástima que la súbita decisión huela a corrección política. Con un reparto tan equilibrado de premios, los académicos parecen divididos entre la presión de un entorno convulso y el complejo de agasajar al hit del año, el musical ambientado en la ciudad de Los Ángeles. Hollywood ha preferido dejar de mirarse el ombligo para dar visibilidad a otras miradas cinematográficas. En todo caso, estamos de enhorabuena. Más que una historia sobre homosexualidad dentro de la comunidad negra, Moonlight logra abarcar un sentimiento prácticamente universal, el del miedo a la propia identidad.

Carta en El Periódico de Catalunya

Carta en El País

Comentarios

Entradas populares de este blog

Los 8 momentos memorables del final de Mujeres Desesperadas

Pueden contarse con los dedos de una mano las series que han logrado cerrar la persiana sin remordimientos. Mujeres desesperadas seguramente se encuentre en ese reducido grupo de privilegiadas que alcanza el final satisfaciendo a la gran mayoría de sus seguidores, sin polémicas, sin originalidades, sin alterar, en definitiva, la esencia de una fórmula que la ha mantenido en antena durante ocho temporadas.
Podrán vertirse muchas críticas sobre esta creación de Marc Cherry, gustarán más o menos algunas épocas de la serie, pero lo que no puede negársele a Mujeres desesperadas es la fidelidad a su público. La coherencia suele convertirse en la factura pendiente en producciones que, movidas por el éxito, suelen alargarse hasta el infinito, perdiendo en el camino la cordura (Lost) o a buena parte de su reparto original (CSI).
Consciente de ello, Cherry decidió ponerle punto y final a su niña mimada antes de que el tiempo erosionara su identidad. La fecha escogida fue el pasado domingo 13…

The Killing Season 3 Finale: La gran desilusión

Han desperdiciado una gran oportunidad. Nos taparon la boca a los que renegábamos de una tercera temporada después del insuperable final de la segunda, brindaron una nueva trama con un arranque y un desarrollo que nos hizo olvidar por completo a Rosie Larsen, y sin embargo el pasado domingo desembocamos en un doble episodio final que en nada recuerda a los finales a los que nos tenían acostumbrados. Los guionistas de The Killing, esta vez sí, nos han fallado.

En primer lugar, porque a falta de conocer si la AMC renueva la serie para una cuarta temporada, dejan a la audiencia con un desenlace abierto, que ni sirve para crear la suficiente expectación de cara a la siguiente entrega ni desde luego dejaría a The Killing en el lugar que se merece en caso de cancelación. Ni tenemos un nuevo caso al que aferrarnos ni un cliffhanger de alto impacto como en la primera temporada. Sólo tememos por el futuro de Sarah Linden tras disparar al asesino, cuando sabemos que de ir a la cárcel será algo…

LA BATALLA DE LOS SEXOS | Reivindicación amable

Marcó un antes y un después. El partido que enfrentó a Bobby Riggs y Billie Jean King en 1973 golpeó el orgullo de aquellos que manifestaban impunemente su machismo y cambió las reglas de juego en el mundo del tenis. Pero sólo sobre la pista. Más de 40 años después, la brecha entre hombres y mujeres sigue intacta y las manifestaciones contra las capacidades físicas e intelectuales de la mujer se amagan de forma sutil, tras el escudo de la corrección política. En plena denuncia global del acoso sexual en la industria de Hollywood, llega La batalla de los sexos, para recordarnos que la contienda sigue lejos de estar resuelta.

No es su principal cometido, la reivindicación, pero sí su primer efecto. Más allá de grandilocuentes discursos, el matrimonio formado por Jonathan Dayton y Valerie Faris opta por un tono amable, de costumbrismo cómico, muy parecido al que lograron once años atrás con Pequeña Miss Sunshine. Son expertos en recrear relaciones de grupo, en transmitir la atmósfera de…