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ENTRADA Nº 400: ¿Quién mató a Rosie Larsen?

La respuesta a la pregunta que ha mantenido en vilo a los seguidores de The Killing desde que hace un año comenzara su andadura en AMC ya la conocen en Estados Unidos y llegará aquí en pocas horas, cuando por fin conoceremos la identidad del asesino o asesinos de la hija de los Larsen. El último capítulo de la serie, Donnie or Marie, reducía el círculo de sospechosos a dos personajes, los ayudantes de la campaña de Richmond, aunque cualquiera de las dos opciones se antoja demasiado evidente y sencilla (sin ir más lejos, Gwen ha encabezado siempre la encuesta de la página oficial del canal de pago).

Independientemente del nombre y apellidos del asesino, parece casi más importante conocer las motivaciones de cada uno de los sospechosos, aspecto por el que la serie ha pasado de puntillas, sobre todo en esta segunda temporada, más dedicada al sosiego de los personajes que a la propia investigación. Así, aunque la última escena nos situaba a Jamie en el punto de mira, los espectadores seguimos desconociendo los motivos que podrían haberle conducido a matar a la joven.

The Killing ha jugado tanto al despiste, ha abierto tantos frentes, que resulta prácticamente imposible tener una idea clara de las diferentes opciones posibles, de los móviles que cada sospechoso podría tener para acabar con la vida de Rosie Larsen. Demasiadas pistas han quedado suspendidas en el aire o han terminado en vía muerta, expulsando al espectador del juego de la investigación. Lejos de poder defender una teoría, tan sólo queda plasmar las múltiples preguntas que todavía, a un capítulo del final de la temporada, quedan por resolver.

¿Jamie?
El principal sospechoso a día de hoy se convierte automáticamente en uno de los menos probables, a juzgar por la tónica de la serie, que ya ha señalado directamente a otros candidatos y que finalmente han quedado descartados. La trama de las elecciones se ha complicado de tal manera que al final no sabemos a ciencia cierta qué hacía Rosie Larsen en la planta décima del casino indio y por qué los tres personajes que suben en el ascensor querrían terminar con ella. ¿Acaso Rosie fue testigo de una reunión secreta entre los tres para boicotear el principal proyecto del alcalde? De ser así, ¿Por qué no vimos el final de la secuencia del ascensor? ¿Cómo bajaron de la planta 10 Rosie, Jamie, Ames y Nicole Jackson? ¿Qué le ha dicho el abuelo de Jamie a Richmond?

¿Gwen?
Condujo el coche de la campaña en el que apareció el cuerpo de Rosie, perdió la tarjeta de acceso al ayuntamiento (¿desde cuando no están identificadas?), los celos podrían ser su principal motivación, mintió como nadie en la declaración,… Demasiadas evidencias señalan a la principal sospechosa de la audiencia, la que desde el primer día encabeza la encuesta que la AMC colgó en su página web. Sin embargo, precisamente por eso, sería la resolución menos sorprendente.

¿Richmond?
Ha quedado prácticamente demostrada su inocencia, sin embargo, es curioso cómo la serie ha pasado de largo por uno de los capítulos más aplaudidos de la primera temporada, cuando Sarah Linden descubre en el apartamento del candidato que él es Orpheus, el usuario que tenía atemorizadas a las trabajadoras de la web de chicas de compañía en la que también se encontraban Rosie y Terry. ¿Nadie saca a relucir la oscura perversión de todo un candidato a la alcaldía de Seattle?

¿Terry?
La tía de Rosie podría tener varios motivos para quitarse de en medio a su sobrina, todos ellos motivados por los celos. Recordemos que ella fue la que involucró a Rosie en Beau Soleil, la web de damas de compañía, y que la joven depositó una gran cantidad de dinero en una cuenta a su nombre en el casino indio, aunque después se supo que robó su identidad. La chica podía ser una amenaza para su relación con Ames y además era la niña de los ojos del padre de Rosie. Todos esos cuidados en la casa de los Larsen, ¿podrían ser un signo de arrepentimiento?

¿Mitch?
Son varias las voces que apuntan a una de las pistas más improbables, pero no por ello menos posibles. Para muchos, la aportación de la madre de Rosie a la serie no tendría ningún sentido si no fuera por su papel de asesina. Desapareció del hogar cuando las investigaciones se acercaban más a su entorno, pero lo lógico es pensar que fue por el ambiente opresor de una familia repleta de secretos y para intentar paliar el enorme dolor de la pérdida de una hija, que desde luego Michelle Forbes supo plasmar con una gran verosimilitud.

¿Janek?
Le vimos amenazar a Stan en el penúltimo episodio con hacer daño a sus dos hijos pequeños, así que el mafioso ruso bien podría haber sido también el asesino de Rosie, aunque también le vimos con un tiro en la cabeza unos minutos más tarde y sería verdaderamente decepcionante que finalmente fuera un cadáver el que terminó con la vida de la chica de los Larsen.

¿Michael Ames?
Demasiadas pistas conducen a él: es el padre de Jasper, terminó su relación con Terry justo después de la muerte de Rosie, tiene muchos intereses económicos vertidos en ambas campañas de la alcaldía de Seattle y, por supuesto, era uno de los tres ocupantes del ascensor que conducía a la décima planta del casino. Su culpabilidad, por facilota y evidente, sería casi tan decepcionante como la del alcalde.

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