
John Boyne, el autor irlandés que ha hecho realidad algo casi imposible –mostrar el Holocausto desde un prisma absolutamente distinto- ha asegurado que está más que satisfecho con el resultado: "Respeta en todo momento la esencia principal de la historia. Y lo que Mark Herman –director del filme- ha añadido de su propia mano no daña en nada lo que hay que contar", declara en EL PAÍS.
Desde luego, la hazaña no era sencilla. El libro es corto pero intenso, con un evidente protagonismo de la voz narradora, que en este caso es la del inocente hijo de un militar alemán. La historia se nos descubre desde la óptica de un niño de 10 años, con todo lo que ello comporta, y es ahí donde reside la habilidad del escritor. Resulta complicado imaginar cómo se las habrá apañado el director de la película para eludir el impactante poder de la imagen, de forma que no altere la esencia libro.

De momento, las pocas imágenes que existen sobre la película se asemejan bastante a las que uno se va generando a medida que avanza el libro. Estamos tan acostumbrados al cine sobre la barbarie nazi que apenas cuesta recrear en nuestra mente el horror plasmado en palabras. Cuando parecía que La lista de Schindler o El pianista no dejarían más hueco para nuevos filmes sobre este terrorífico pasaje de la historia, nos llega esta adaptación que, si hace honor a su fuente original, es más que probable que termine dejando una huella de iguales proporciones.

Aún así, algunas imágenes del libro convenía verlas en pantalla. La llegada del pequeño Bruno a su nuevo hogar, el encuentro con su nuevo amigo y sobre todo un impactante y sobrecogedor final son algunos de los momentos por los que seguro merecerá la pena acudir al cine. Esperemos que aquello de que la imagen vale más que mil palabras no juegue en contra de la adaptación de un libro cuyo interés reside precisamente en no saber demasiado.
Comentarios
Yo, particularmente, no la vere, estas pelis q plasman la realidad tan cruda, me dejan mal cuerpo, demasiada empatia
Ya cntareis cuando vayais a verla
saludos
cazadora
Cada vez que llevan a la gran pantalla el tema del nazismo, al igual que pasa con el tema del lesbianismo, suelen hacer una obra de arte.
Y aquí dejo las pruebas:
La lista de schilder
El piano
La vida es bella
Las Horas
Tomates verdes fritos
El color púrpura
Las 6 forman parte de mis películas preferidas… ¿Por qué tendré esa obsesión por estos dos temas? Prefiero no averiguarlo, que no pinta bien jejejeje
Y apunto dos clásicos que ya tocaron estos 2 temas y que también son dos peliculones, aunque al ser clásicos siempre cuesta más tragárselos, por lo menos a mi.
Ser o no ser
Rebeca
Aunque si te he de ser sincero, las seis películas que mencionas a mi también me gustan, aunque algunas no las metería en el campo 'lesbianismo' como por ejemplo 'el color púrpura'. De las seis, las dos que más me gustan son 'La lista de Schindler' (obra maestra en mayúsculas) y 'Las horas', fiel adaptación de un magnífico libro, también muy, muy recomendable.
un abrazo, dosochos.
Saludos.
FIRMADO .. punk ..