
Atención, porque el próximo filme de Scorsese poco o nada tiene que ver con el crimen organizado. Es más,
el director neoyorquino ha decidido abordar un género, el del cine de terror, que no tocaba desde El cabo del miedo (1991). Y teniendo en cuenta que la historia que relata
Shutter island se adentra bastante en el terreno del terror psicológico, podemos afirmar que estamos ante un proyecto de características inusitadas en su carrera, a pesar de que cuente de nuevo, y ya van cuatro, con el que ya es su actor fetiche, Leonardo DiCaprio.
Scorsese juega sobre seguro y por ello ha decidido basar su nueva película en una novela del autor que ha dado momentos de gloria a Clint Eastwood con
Mystic river y a Ben Affleck con
Adiós, pequeña adiós.
Dennis Lehane es uno de los escritores de moda en Hollywood y no es para menos. Sus historias se sumergen entre el misterio y la tragedia con suma facilidad, generando tramas que atrapan al lector desde la primera hasta la última línea.
Shutter island es el máximo exponente, pues, sin duda, es de sus novelas la que logra una atmósfera más inquietante.

Ambientada en 1954, la historia narra la investigación del agente federal Teddy Daniels (Leonardo DiCaprio) y su compañero Chuck Aule (Mark Ruffalo), destinados al centro penitenciario para enfermos mentales de Ashecliffe, en Shutter Island.
Su objetivo es encontrar a una presa desaparecida, Rachel Solando (Michelle Williams), que asesinó a sus hijos ahogándolos en un lago. Desde el momento de su llegada, los dos policías deberán enfrentarse a la hostilidad tanto de los enfermos como del personal del hospital, capitaneado por el inquietante Dr. Cawley (Ben Kingsley).
Realidad e imaginación se irán confundiendo a medida que avanza la trama, de manera que el lector (en breve, espectador) será magistralmente conducido de una suposición a otra sin tiempo para el descanso.
La confusión que vive el atormentado protagonista se traslada también a un público que no esclarecerá sus dudas hasta el final del metraje. Hasta ese momento, le habrán pasado por delante personajes tan ambiguos como logrados.

Como logrado es precisamente el casting de esta película, que no podría encajar mejor en el imaginario del lector de la novela original. Leonardo DiCaprio es quizá el que menos se asemeja a su alter ego en papel, seguramente debido a sus facciones aniñadas y que lo alejan bastante de la masculinidad que desprende el protagonista de
Shutter island. En contrapartida,
Ben Kingsley y Michelle Williams (la novia del fallecido Heath Ledger) son la justa encarnación de sus personajes. Resulta difícil imaginar a otros actores que reúnan el misterioso temple del Dr. Cawley y la histeria de Rachel Solando.
Si a ello sumamos que el guionista es Steven Knight, responsable de
Promesas del este, y que tras las cámaras se encuentra el infalible Scorsese,
podemos augurar sin miedo a equivocarnos que estamos ante una de las películas más prometedoras del año. Del año 2009, porque aunque ya se ha iniciado el rodaje en Massachussets (ver imágenes),
Shutter island no llegará a las pantallas hasta octubre del año que viene.
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