Ir al contenido principal

La Bestia Beethoven

Cuenta la directora polaca Agnieszka Holland que no quería dedicarle tan sólo cinco minutos al clímax de su película sobre los últimos años de Ludwig van Beethoven. Ese sería el tiempo máximo que cualquier productor estaría dispuesto a concederle sin que se le pusieran los pelos como escarpias. Ella, en cambio, decidió colaborar con su hija para condensar en 15 minutos los más de 70 que dura la Novena Sinfonía del compositor alemán, consciente de la importancia que adopta en su relato el estreno de una de sus obras más importantes. De ahí que el espectador acuda a todo un concierto de música clásica en versión reducida con una hermosa puesta en escena sin que en ningún momento esos 15 minutos induzcan al bostezo.
Estamos en la Viena de 1824. Por aquél entonces, Beethoven ya adolecía de una importante sordera que le obligaba a usar trompetilla para entender a sus interlocutores y a ingeniárselas con diferentes artilugios para captar el sonido de la música. Durante estos años, los últimos, ya era reconocido por su talento y su mala leche. El músico ya había dado al público todo lo que tenía que dar. Quería despedirse con una gran obra que lo acabara de inmortalizar, para pasar luego a nuevos experimentos a los que todo artista quiere abrirse pero que casi nunca suelen contar con el beneplácito de sus fieles seguidores.
La personalidad de Beethoven era casi tan arrolladora como su música. De ahí que como personaje suponga un jugoso caramelo para cualquier actor. Ed Harris, desde luego, lo ha sabido degustar con toda su intensidad. Reducir su papel a la impresionante caracterización sería casi, casi un insulto. El actor no sólo está irreconocible físicamente sino también en lo que se refiere a la interpretación que, para algunos, resultará sobreactuada, y para otros, como yo, a la altura de un personaje del calibre de Beethoven. La nominación al Oscar debería caer por su propio peso para un Ed Harris que ya en Una historia de violencia demostró todo su potencial.
Potencial que en este filme, desde luego, eclipsa a cualquier otro personaje. De ahí de la inutilidad de querer centrar en determinados momentos la trama en el idilio con Anna Holtz, la joven copista que supo encandilar al rudo compositor. Algunos críticos han centrado sus comentarios en la excesiva dulcificación de esta trama entre la bella Holtz y la bestia Beethoven pero, en mi opinión, la película no gira en torno a una historia de amor sino en torno a un proceso de aprendizaje en el que la admiración está muy presente. Por lo demás, algunas de las reflexiones que vierte el artista a lo largo del filme son dignas de un filósofo, mientras que determinadas situaciones resultan de un humor admirable, como la vecina que está hasta las narices del músico pero que no cambiaría su privilegiada situación de poder escuchar sus melodías antes que nadie.
Sólo por la interpretación de Harris ya merece la pena ver Copying Beethoven. El otro gran reclamo es el propio músico. Su música es el mejor regalo del filme, de manera que, como pocas veces, la banda sonora constituye uno de los personajes de la trama. Es precioso, por ejemplo, el momento en el que Beethoven desde la cama le va dictando a Holtz una melodía argumentando el porqué de cada nota, el porqué de cada compás y de cada instrumento. La película acerca al público a ese hoy desconocido mundo de la música clásica, pero que en otra época fue tan predominante. La experiencia de oír la Novena Sinfonía en una sala de cine es muy gratificante. Si me permiten un consejo, todavía lo es más con toda una orquesta sinfónica y un buen coro en un auditorio emblemático (en mi caso, el Palau de la Música Catalana). No se arrepentirán.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Hola compañero. No he podido resistirme a comentar contigo esta maravilla de película. Recuerdas que el plan era Scoop y Scorsese?? Pues a tomar por culo el plan A.

El plan B fue esta maravilla. No dudaba de Ed Harris, creo que es un gran actor. Además había leido mucho sobre la peli(cosa que no me hace gracia antes de verla, pero bueno) y quizá iba un poco condicionado. Pero.... tachan!!! me pasó algo muy curioso.

A los 20 minutos me entraron unas ganas de la hostia de ir al baño. Solo una vez en mi vida he salido del cine a mitad de una peli, fue con Godzzila, entenderas por qué, no? y no era por mi ansia de miccionar precisamente. Pero en este caso me enganché de tal manera que fui incapaz de moverme en toda la peli.

Fue curioso como ganaron las ganas de disfrutar de lo que estaba viendo a la opresión a la que me sometía mi repleta vejiga. Pero aguanté. Eso si, estuve a punto de decir "a tomar por culo" y mearme encima un par de veces. Una durante, como bien dices, la secuencia del concierto que está montada de una forma brutal. Y la otra cuando le pide a Ana que le asee.

Total, que al final no pude casi ni levantarme porque me quedo siempre a ver todos los créditos. Un dolor... pero mereció, y mucho, la pena.

Una película grande. Desconozco si la viste en VOS, si no fue así y tienes oportunidad, hazlo!!!!!!!! Esos monologos de Harris son maravillosos con su voz.

En fin, que espero que se lleve el oscar. Dudo que alguién lo supere este año. Ya veremos.

Sin más, un saludo y ya comentaremos a Allen y Martin.

A cuidarse, compañero.
Agur.
Iago.
POLE.T. ha dicho que…
Bueno Santiago,

Algo de lo que debemos tomar nota todos: antes de entrar en la sala de cine, pásate por el servicio! Normalmente suele venir en el peor momento, es decir, el mejor de la película.

Me alegra que coincidiéramos en pasar del plan A al plan B con tanta soltura y que nos saliera bien. La película es muy buena. Pero te informo que esta semana ya he cumplido con el plan inicial. He visto a Allen y a Scorsese!!

Del primero ya tengo colgado el comentario. Del segundo, te adelanto que apuesto por un segundo candidato a mejor actor en los Oscar: Jack Nicholson! Brutal. Si él y Ed Harris resultan nominados, ya tenemos emoción asegurada en la próxima gala de los Oscar. ¿Qué has visto tu??

Cuenta, cuenta...

Agur, Adéu,
pole.t.
Anónimo ha dicho que…
Pues me falta Scoop. Infiltrados me ha gustado. Sobre todo el tercer acto me parece brutal. Y en cuanto a la nominación del gran Jack, espero que le nominen pero lo va a tener dificil. De momento, a los oscar enviaría a Ed Harris, Nicholson y Greg Kinnear(little miss sunshine)Este año parece que van a estar grandes películas. De todas formas, a Scorsese no creo que se lo den tampoco este año a pesar de que Infiltrados tiene una dirección de actores de lujo. No se, ya veremos. Vete a ver Little Miss Sunshine, tiene cosas muy interesantes.

Entradas populares de este blog

Los 8 momentos memorables del final de Mujeres Desesperadas

Pueden contarse con los dedos de una mano las series que han logrado cerrar la persiana sin remordimientos. Mujeres desesperadas seguramente se encuentre en ese reducido grupo de privilegiadas que alcanza el final satisfaciendo a la gran mayoría de sus seguidores, sin polémicas, sin originalidades, sin alterar, en definitiva, la esencia de una fórmula que la ha mantenido en antena durante ocho temporadas.
Podrán vertirse muchas críticas sobre esta creación de Marc Cherry, gustarán más o menos algunas épocas de la serie, pero lo que no puede negársele a Mujeres desesperadas es la fidelidad a su público. La coherencia suele convertirse en la factura pendiente en producciones que, movidas por el éxito, suelen alargarse hasta el infinito, perdiendo en el camino la cordura (Lost) o a buena parte de su reparto original (CSI).
Consciente de ello, Cherry decidió ponerle punto y final a su niña mimada antes de que el tiempo erosionara su identidad. La fecha escogida fue el pasado domingo 13…

Las 12 mejores escenas de Breaking Bad a las puertas del ansiado final

Nueva fecha para marcar en la historia de la televisión. El próximo 29 de septiembre finaliza Breaking bad, que sin desvelarnos todavía su desenlace ya se ha hecho un hueco en el olimpo de las grandes series, ese lugar sagrado donde cohabitan Los soprano y The wire. Si se mantiene el nivel de esta quinta temporada, el capítulo promete despedirse por todo lo alto. Pero en caso de que Vince Gilligan, su creador, no cumpla con las enormes expectativas, puede descansar tranquilo. Nos deja para el recuerdo una retahíla de escenas memorables. Lo que viene a continuación no es más que el botón de una muestra inabarcable de grandes momentos.


1. Primera escena (1x01 - Pilot)
Si la regla de oro de toda novela es captar al lector desde la primera frase, desde luego esa pareció ser la consigna seguida también por Vince Gilligan en Breaking bad. Un hombre en calzoncillos y una máscara antigás conduce histéricamente una autocaravana por una carretera desierta de Nuevo México. A su lado, el copiloto…

DUNKERQUE | Nolan pluscuamperfecto

Últimamente parece que hay que diferenciar entre películas y experiencias cinematográficas. Como si el cine en mayúsculas fuera un coto exclusivo de determinadas cintas de autor, como si la autoría excluyera por norma la vertiente más comercial. Christopher Nolan pertenece a esa tierra de nadie en la que sus parias casi deben pedir perdón por dignificar el blockbuster, si es que sus propuestas pueden encajarse en tan denostado género. Y para no restarles mérito, casi con condescendencia, los defensores de la pureza del séptimo arte califican sus obras de experiencias, otorgándole al cine otros menesteres.

Pues sí, Dunkerque es toda una experiencia. La más envolvente y asfixiante que jamás se haya rodado sobre una contienda bélica. Reducirla a un espectáculo de fuegos artificiales es cuanto menos injusto, ya que independientemente de su afán por el entretenimiento, como si éste fuera un demérito, la película nos sumerge como nunca en lo más parecido a un estado de guerra. El caos, la s…