
Estamos en la Viena de 1824. Por aquél entonces, Beethoven ya adolecía de una importante sordera que le obligaba a usar trompetilla para entender a sus interlocutores y a ingeniárselas con diferentes artilugios para captar el sonido de la música. Durante estos años, los últimos, ya era reconocido por su talento y su mala leche. El músico ya había dado al público todo lo que tenía que dar. Quería despedirse con una gran obra que lo acabara de inmortalizar, para pasar luego a nuevos experimentos a los que todo artista quiere abrirse pero que casi nunca suelen contar con el beneplácito de sus fieles seguidores.
La personalidad de Beethoven era casi tan arrolladora como su música. De ahí que como personaje suponga un jugoso caramelo para cualquier actor. Ed Harris, desde luego, lo ha sabido degustar con toda su intensidad. Reducir su papel a la impresionante caracterización sería casi, casi un insulto. El actor no sólo está irreconocible físicamente sino también en lo que se refiere a la interpretación que, para algunos, resultará sobreactuada, y para otros, como yo, a la altura de un personaje del calibre de Beethoven. La nominación al Oscar debería caer por su propio peso para un Ed Harris que ya en Una historia de violencia demostró todo su potencial.

Potencial que en este filme, desde luego, eclipsa a cualquier otro personaje. De ahí de la inutilidad de querer centrar en determinados momentos la trama en el idilio con Anna Holtz, la joven copista que supo encandilar al rudo compositor. Algunos críticos han centrado sus comentarios en la excesiva dulcificación de esta trama entre la bella Holtz y la bestia Beethoven pero, en mi opinión, la película no gira en torno a una historia de amor sino en torno a un proceso de aprendizaje en el que la admiración está muy presente. Por lo demás, algunas de las reflexiones que vierte el artista a lo largo del filme son dignas de un filósofo, mientras que determinadas situaciones resultan de un humor admirable, como la vecina que está hasta las narices del músico pero que no cambiaría su privilegiada situación de poder escuchar sus melodías antes que nadie.
Sólo por la interpretación de Harris ya merece la pena ver Copying Beethoven. El otro gran reclamo es el propio músico. Su música es el mejor regalo del filme, de manera que, como pocas veces, la banda sonora constituye uno de los personajes de la trama. Es precioso, por ejemplo, el momento en el que Beethoven desde la cama le va dictando a Holtz una melodía argumentando el porqué de cada nota, el porqué de cada compás y de cada instrumento. La película acerca al público a ese hoy desconocido mundo de la música clásica, pero que en otra época fue tan predominante. La experiencia de oír la Novena Sinfonía en una sala de cine es muy gratificante. Si me permiten un consejo, todavía lo es más con toda una orquesta sinfónica y un buen coro en un auditorio emblemático (en mi caso, el Palau de la Música Catalana). No se arrepentirán.
Comentarios
El plan B fue esta maravilla. No dudaba de Ed Harris, creo que es un gran actor. Además había leido mucho sobre la peli(cosa que no me hace gracia antes de verla, pero bueno) y quizá iba un poco condicionado. Pero.... tachan!!! me pasó algo muy curioso.
A los 20 minutos me entraron unas ganas de la hostia de ir al baño. Solo una vez en mi vida he salido del cine a mitad de una peli, fue con Godzzila, entenderas por qué, no? y no era por mi ansia de miccionar precisamente. Pero en este caso me enganché de tal manera que fui incapaz de moverme en toda la peli.
Fue curioso como ganaron las ganas de disfrutar de lo que estaba viendo a la opresión a la que me sometía mi repleta vejiga. Pero aguanté. Eso si, estuve a punto de decir "a tomar por culo" y mearme encima un par de veces. Una durante, como bien dices, la secuencia del concierto que está montada de una forma brutal. Y la otra cuando le pide a Ana que le asee.
Total, que al final no pude casi ni levantarme porque me quedo siempre a ver todos los créditos. Un dolor... pero mereció, y mucho, la pena.
Una película grande. Desconozco si la viste en VOS, si no fue así y tienes oportunidad, hazlo!!!!!!!! Esos monologos de Harris son maravillosos con su voz.
En fin, que espero que se lleve el oscar. Dudo que alguién lo supere este año. Ya veremos.
Sin más, un saludo y ya comentaremos a Allen y Martin.
A cuidarse, compañero.
Agur.
Iago.
Algo de lo que debemos tomar nota todos: antes de entrar en la sala de cine, pásate por el servicio! Normalmente suele venir en el peor momento, es decir, el mejor de la película.
Me alegra que coincidiéramos en pasar del plan A al plan B con tanta soltura y que nos saliera bien. La película es muy buena. Pero te informo que esta semana ya he cumplido con el plan inicial. He visto a Allen y a Scorsese!!
Del primero ya tengo colgado el comentario. Del segundo, te adelanto que apuesto por un segundo candidato a mejor actor en los Oscar: Jack Nicholson! Brutal. Si él y Ed Harris resultan nominados, ya tenemos emoción asegurada en la próxima gala de los Oscar. ¿Qué has visto tu??
Cuenta, cuenta...
Agur, Adéu,
pole.t.