Ir al contenido principal

Cuando House se convirtió en paciente

Odioso, chulesco, ególatra, gruñón, excesivamente sarcástico, engreído, mordaz. Los adjetivos no se acaban para definir la personalidad de alguien al que detestaríamos con todas nuestras fuerzas si formase parte de nuestro entorno real. Pero el Dr. House, por suerte, surge de la imaginación de unos guionistas que han conseguido crear uno de los personajes más peculiares del panorama televisivo. Su audacia y particular modus operandi son comparables a los que en su momento nos brindaron el teniente Colombo o el letrado Perry Mason. Personajes sin los que sus series, por no tener, no tendrían ni título. Y es que ¿no sería House sin House otra fotocopia más de Urgencias?
No interesan lo más mínimo los casos que esta serie nos muestra cada semana, ni la enrevesada terminología médica con la que pretenden dar credibilidad a sus tramas. No las entiendo. Lo que interesa es House. Sus comentarios jocosos, sus salidas de tono, sus ironías, la conflictiva relación con sus pacientes. Y sobre todo, el por qué. Necesitamos saber los motivos por los que este hombre está amargado, porque sospechamos que tras ese comportamiento antisocial se esconde un buen fondo.
Tres Historias nos muestra por primera vez a un House vulnerable y con flaquezas. Nos lo sitúa, indefenso, en el otro lado, el de los pacientes, el de esos a los que con tanta frecuencia desprecia y manipula. Y descubrimos, gracias a su exmujer, que la sangre fría ya corría por sus venas antes de la operación que lo ha convertido en esclavo del bastón y de los narcóticos. Y que el orgullo tuvo mucho que ver en su separación. Y que su mujer es la única capaz de frenarle los pies.
No es de extrañar que este capítulo fuera galardonado en 2005 con el ‘Emmy’ al mejor guión dramático. Narra con brillantez y originalidad el pasado de House sin recurrir, valga la redundancia, a los recurrentes flashbacks. Supone un antes y un después, no sólo por los avances en la trama, sino también porque se aleja de la estructura habitual del resto de episodios, repetitivamente basados en la resolución de casos extraños. Nos enganchó a los espectadores como consiguió enganchar a los alumnos de su clase magistral. Porque una lección magistral sobre cómo construir un buen personaje es lo que nos ofrecieron, una vez más, y como cada semana, los guionistas de esta serie.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
si que es bueno, si. No habia visto ningun capítulo pero ayer vi los dos y me gustaron mucho. Sobre todo, como bien dices, porque la originalidad al contar su propia experiencia fue, realmente buena. No he visto el resto de la serie pero si está en esta lienea, seguro que es muy buena. El personaje de House está muy trabajado. Quizá abuse un poco de las frases lapidarias pero se come al resto de personajes. Actoralmente, me gustaría verla en V.O pero fisicamente, el casting está muy bien. En fin, veré la segunda temporada.
Saludos. Iago.S.
joseSTEREO ha dicho que…
fíjate que yo no temrino de pillarle el punto a esta serie...

Entradas populares de este blog

Los 8 momentos memorables del final de Mujeres Desesperadas

Pueden contarse con los dedos de una mano las series que han logrado cerrar la persiana sin remordimientos. Mujeres desesperadas seguramente se encuentre en ese reducido grupo de privilegiadas que alcanza el final satisfaciendo a la gran mayoría de sus seguidores, sin polémicas, sin originalidades, sin alterar, en definitiva, la esencia de una fórmula que la ha mantenido en antena durante ocho temporadas.
Podrán vertirse muchas críticas sobre esta creación de Marc Cherry, gustarán más o menos algunas épocas de la serie, pero lo que no puede negársele a Mujeres desesperadas es la fidelidad a su público. La coherencia suele convertirse en la factura pendiente en producciones que, movidas por el éxito, suelen alargarse hasta el infinito, perdiendo en el camino la cordura (Lost) o a buena parte de su reparto original (CSI).
Consciente de ello, Cherry decidió ponerle punto y final a su niña mimada antes de que el tiempo erosionara su identidad. La fecha escogida fue el pasado domingo 13…

Las 12 mejores escenas de Breaking Bad a las puertas del ansiado final

Nueva fecha para marcar en la historia de la televisión. El próximo 29 de septiembre finaliza Breaking bad, que sin desvelarnos todavía su desenlace ya se ha hecho un hueco en el olimpo de las grandes series, ese lugar sagrado donde cohabitan Los soprano y The wire. Si se mantiene el nivel de esta quinta temporada, el capítulo promete despedirse por todo lo alto. Pero en caso de que Vince Gilligan, su creador, no cumpla con las enormes expectativas, puede descansar tranquilo. Nos deja para el recuerdo una retahíla de escenas memorables. Lo que viene a continuación no es más que el botón de una muestra inabarcable de grandes momentos.


1. Primera escena (1x01 - Pilot)
Si la regla de oro de toda novela es captar al lector desde la primera frase, desde luego esa pareció ser la consigna seguida también por Vince Gilligan en Breaking bad. Un hombre en calzoncillos y una máscara antigás conduce histéricamente una autocaravana por una carretera desierta de Nuevo México. A su lado, el copiloto…

DUNKERQUE | Nolan pluscuamperfecto

Últimamente parece que hay que diferenciar entre películas y experiencias cinematográficas. Como si el cine en mayúsculas fuera un coto exclusivo de determinadas cintas de autor, como si la autoría excluyera por norma la vertiente más comercial. Christopher Nolan pertenece a esa tierra de nadie en la que sus parias casi deben pedir perdón por dignificar el blockbuster, si es que sus propuestas pueden encajarse en tan denostado género. Y para no restarles mérito, casi con condescendencia, los defensores de la pureza del séptimo arte califican sus obras de experiencias, otorgándole al cine otros menesteres.

Pues sí, Dunkerque es toda una experiencia. La más envolvente y asfixiante que jamás se haya rodado sobre una contienda bélica. Reducirla a un espectáculo de fuegos artificiales es cuanto menos injusto, ya que independientemente de su afán por el entretenimiento, como si éste fuera un demérito, la película nos sumerge como nunca en lo más parecido a un estado de guerra. El caos, la s…