viernes, 28 de septiembre de 2007

Próximamente: Sexo en Nueva York, la película

Aquí las tenemos de nuevo. Carrie, Samantha, Charlotte y Miranda vuelven a la pantalla pero esta vez por la puerta grande. La mítica serie de la HBO da el salto a las salas de cine y al parecer lo hace siguiendo las pautas de la serie. Vestidos de pasarela en plena calle, poder adquisitivo elevadísimo en comparación con las horas trabajadas, zapatos imposibles (de llevar y de pagar) y grandes dosis de humor y romanticismo (lo primero a cargo de la inigualable Samantha, lo segundo con la bobalicona Carrie). La serie no nos pudo regalar mejores momentos, eso sí con notable desigualdad entre los diferentes capítulos. Nos tememos esta versión en celuloide. Ya sabemos el éxito más bien modesto de las adaptaciones de la pequeña a la gran pantalla (Los ángeles de Charlie, Corrupción en Miami, Starsky y Hutch,...), pero en este caso al tratarse de un éxito más reciente puede que la acogida sea mayor. Todo depende de cómo se las ingenien para concentrar en una hora y media la esencia de la serie sin que resulte un capítulo alargado. Su estreno, el año que viene. De momento, ya disponemos de las primeras imágenes de rodaje.



martes, 25 de septiembre de 2007

Disturbios audiovisuales

Esta semana han coincidido dos productos audiovisuales destinados básicamente a adolescentes pero que sin embargo han obtenido enorme éxito entre el público general. El primero de ellos se estrenó el pasado miércoles en Cuatro y se convirtió en una de las mejores entradas de la historia de la cadena. Kylie xy demostró que no hay nada como una buena promoción para lograr un 16 % de share a partir de una serie de presupuesto tan bajo como la edad de la audiencia a la que va dirigida. Sólo hay que oír las reflexiones que va vertiendo su protagonista a lo largo de los arrítmicos capítulos o el humor preadolescente de algunas de sus escenas para darse cuenta que su horario de emisión es más propio de las mañanas de fin de semana que de todo un ‘prime time’. Sin embargo, algo pasó en la mente del espectador norteamericano que la convirtió en una de las mejores bazas de la televisión de pago ABC Family, filial de la cadena madre y emisora de obras maestras como Perdidos, Mujeres Desesperadas o Anatomía de Grey.
Algo parecido ha sucedido también en la gran pantalla. Disturbia nacía única y exclusivamente para saciar hormonas desbocadas hasta que una mente privilegiada no titubeó al compararla con La ventana indiscreta de Hitchcock. Para entendernos, es como relacionar High school musical con Grease o Liberad a Willy con Tiburón, es decir un auténtico bochorno. No es por desmerecer a ninguna de las primeras, pero es evidente que el esfuerzo creativo que conlleva la realización de las segundas es meritoriamente más elevado. De ahí que la comparación no haga sino indignar al público que esperaba una revisión del clásico de misterio pero que finalmente se encuentra con una clásica película para adolescentes.
Ipods, youtubes y Xboxs pueblan el filme sin ningún rubor, signo inequívoco de hacia donde van los tiros. Por si fuera poco evidente, la supuesta adaptación de La ventana indiscreta reduce la edad de James Stewart a los dieciséis años, sustituye la cámara reflex por una moderna videocámara y añade un compañero molón y una tía buena al pastel para alejarse por completo de cualquier similitud con la obra de Hitchcock. Ni siquiera el discurrir de ambos filmes tiene semejanzas. La primera mitad de Disturbia, exceptuando el espectacular arranque, alarga los preliminares hasta tal extremo que resulta lenta e indigerible. La otra mitad ofrece lo que se esperaba. Tensión hasta el último minuto a golpe de efecto sonoro con los evidentes sobresaltos de por medio. Pero sobre todo una trama tan simple que bien puede resumirse, sin miedo a hacer spoiler, en su propio eslogan: “todo asesino vive cerca de alguien”. Eso es todo.
Del inesperado éxito de estas dos propuestas pensadas para un público juvenil cabe entender que, o bien la audiencia de televisión y salas de cine está compuesta básicamente por público adolescente, o bien su nivel de exigencia se ha reducido estrepitosamente hacia una media de 16 años. Sea cual sea la respuesta, si alguien sale ganando es la industria del espectáculo. Grandes beneficios con mínimos costes es el sueño de todo empresario. La calidad, mientras, se pierde en el camino.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Camino a los Oscar de Angelina Jolie

Me imagino la escena. Brangelina, en la calidez de su hogar, planificando el ascenso al olimpo de la mujer de labios carnosos y carrera difusa. Brad Pitt, con el poder que otorgan las sagas ludópatas de su amigo Soderbergh planea la estrategia a seguir. Ya es hora de que su mujer abandone el lastre de Lara Croft y las portadas amarillistas para recuperar el camino de Inocencia interrumpida y labrarse un hueco en la meca del cine. La Academia es fácil de convencer. Sólo hace falta una leve transformación física y una escena que encaje a la perfección en el vídeo previo al and the oscar goes to... para acercarse a la gloria dorada. Si además, viene regado con un mensaje de lo más progresista y discordante con el modus vivendi de todo el que pisa la alfombra roja, mucho mejor para las conciencias de todos (véase Julia Roberts con Erin Brockovich).
Que mejor que un plan B en forma de productora independiente y un colega todavía menos dependiente que Michael Winterbottom para diseñar un filme a medida del objetivo marcado. Brad Pitt decidió echar mano al bolsillo y a las neuronas. Llegó a la conclusión que, para seguir la estela humanitaria y solidaria que los caracteriza en los últimos años (lejos quedan los derroches de peluquería de Jennifer Aniston y todo aquél pijerío cegador), el filme debía ser igualmente comprometido. Y nada más comprometedor que el 11S y sus consecuencias para desmarcarse de una industria del espectáculo con una fuerte tendencia a la amnesia (todavía queda reciente la censura de la Fox durante la entrega de los Emmy a las palabras de Sally Field en contra de las guerras).
Si el objetivo de Un corazón invencible fuera acercarnos a la realidad de un país islámico como Pakistan o transmitirnos el mensaje de entendimiento entre culturas que profesa la mujer en la que se basa la película, Mariane Pearl, entonces sí alabaría las buenas intenciones de Brangelina. El mensaje en contra del odio que difundió esta señora, a pesar de ver cómo su marido, periodista del The Wall Street Journal, era decapitado por islamistas radicales, es todo un ejemplo de antiradicalismo.
Sin embargo, cuando toda la película está basada en las pesquisas previas al fatal desenlace, entre una maraña de nombres, contactos y pistas, con el único objeto de llegar a una escena, la del lucimiento artístico de una actriz, se desmorona por completo cualquier atisbo de altruismo. Esa escena, la escena, destruye cualquier otra intención artística del filme. Ni la estética documental, ni la fotografía, ni el apego fiel a la realidad merecen crédito cuando el filme se construye alrededor de una sola escena.
Pero, ¿cuál es esa famosa escena? –se preguntarán-. Es tan fácil imaginarlo, conociendo la historia que relata, como la interpretación que podríamos esperar. Sin restarle mérito, uno imagina la cantidad de tomas que debió necesitar Angelina Jolie para lograr ese momento clímax del filme tan duro y desgarrador, aunque a su vez tan calculado y frío. Ese momento que puede conducirla directamente a las primeras filas del Kodak Theatre el próximo febrero, pero que hace de Un corazón invencible un filme con trampa.

lunes, 17 de septiembre de 2007

Emmys 2007: los ganadores

Ya tenemos los ganadores de la 59 edición de los Premios Emmy y pocas sorpresas se desprenden en las categorías principales. Los Soprano salen por la puerta grande tras su polémico desenlace gracias a su estatuilla al mejor drama del año (cuando todos sabemos que Héroes reunía más méritos por el soplo de aire fresco que ha supuesto para la ficción norteamericana y en vista de sus otras competidoras, centradas en el derecho y la medicina como tópicas profesiones).
El matrimonio Soprano, en cambio, ha tenido que irse de vacío. Ni Edie Falco ni James Gandolfini han logrado finalmente la estatuilla a la mejor interpretación dramática, aunque suponemos que Gandolfini tendrá suficiente con la inmensa cuenta corriente que le ha proporcionado su personaje de capo de la mafia de Nueva Jersey (hasta un millón de dólares por capítulo llegó a exigir a la HBO este humilde actor).
Todas las quinielas apuntaban a su histriónico papel de madre demócrata y absorbente. Sally Field, en su fantástica interpretación de matriarca en 5 hermanos, obtiene merecidamente el Emmy a mejor actriz dramática. No sabemos si tan merecidamente, James Spader arrebataba el galardón a dos pesos pesados, el ya citado Gandolfini y el multipremiado doctor House. Habrá que ver Boston Legal para comprobar el mérito de su papel, aunque a juzgar por los primeros capítulos que emitió Antena 3 a uno se le quitan las ganas de seguir una serie con tantas escenas y tan breves y un humor tan frío como sus decorados de cartón piedra.
America Ferrera era otra de las favoritas. El ciclón Betty la fea también ha invadido Estados Unidos y parece incuestionable el papel de esta mujer hispana en la serie de moda de la televisión norteamericana. Sin embargo, no ha sido suficiente para que la comedia se alzara con el Emmy. Rockefeller Plaza, con Alec Baldwin, se ha llevado finalmente la estatuilla. Serie absolutamente desconocida por mí, tanto como el actor de Extras que se ha llevado el galardón a la mejor interpretación cómica.
Por último, resaltar que John Locke le ha robado vilmente el Emmy a la mejor interpretación secundaria en drama al mucho más carismático Hiro Nakamura, aunque no estamos del todo decepcionados. El misterioso calvito de Perdidos es uno de los personajes más emblemáticos de la adictiva serie. Por otro lado, resaltar que mi gran duda existencial entre tres compañeras de reparto de Anatomía de Grey (Cristina Yang, Dra. Bailey y Izzy) la han solventado los de la Academia de Televisión otorgándole el Emmy a mejor interpretación secundaria a mi querida rubia. Muy merecido. Ah! Y con 3 puntos de 6, ¡¡he ganado la porra!! Un abrazo enorme para jesn, lasha y MEP.

MEJOR DRAMA
- Boston Legal
- Anatomía de Grey
- Héroes
- House
- Los Soprano

MEJOR COMEDIA
- Entourage
- The office
- 30 Rock
- Dos hombres y medio
- Ugly Betty

MEJOR ACTOR DE DRAMA
- James Gandolfini (Los Soprano)
- Hugh Laurie (House)
- Denis Leary (Rescue me)
- James Spader (Boston Legal)
- Kiefer Sutherland (24)

MEJOR ACTRIZ DE DRAMA
- Patricia Arquette (Medium)
- Minnie Driver (The Riches)
- Edie Falco (Los Soprano)
- Sally Field (5 hermanos)
- Mariska Hargitay (Ley y orden)
- Kyra Sedgwick (Closer)

MEJOR ACTOR DE COMEDIA
- Alec Baldwin (30 Rock)
- Steve Carell (The Office)
- Ricky Gervais (Extras)
- Tony Shalhoub (Monk)
- Charlie Sheen (2 hombres y medio)

MEJOR ACTRIZ DE COMEDIA
- America Ferrera (Ugly Betty)
- Tina Fey (30 Rock)
- Felicity Huffman (Mujeres Desesperadas)
- Julia Louis-Dreyfus (The new adventures of old christine)
- Mary Louise Parker (Weeds)

viernes, 14 de septiembre de 2007

Death proof, disfrazando de homenaje el vacío de ideas

Tarantino ha querido con esta película rendir un homenaje a las mujeres (además de a la serie B) mostrándolas a su gusto y semejanza, es decir, rudas, bastas y garrulas. Consigue más bien lo contrario, pues viéndolas actuar, uno llega a la conclusión que la mujer para triunfar debe comportarse con la misma brutalidad con la que los hombres vienen resolviendo los problemas desde tiempos inmemorables. Prueba de ello es que cualquiera de los diálogos que escupen las féminas a lo largo del metraje podría salir perfectamente de la boca de Travolta o Samuel L. Jackson en Pulp Fiction. Por lo tanto, de homenaje nada. Más bien un corta y pega entre géneros.
Si en la obra fetiche del peculiar director, los diálogos derrochaban ingenio y agudeza, en esta ocasión ambas virtudes brillan por su ausencia. Las larguísimas charlas que mantienen las protagonistas, vacías e intrascendentes en la mayoría de los casos, provocan más de un bostezo en una película en la que el argumento tampoco es precisamente para tirar cohetes. Y no valen excusas como las que justifican que estamos ante un homenaje a los filmes de serie B. Death proof es directamente un filme de serie B. Viniendo de alguien que dejó el listón por las nubes con Kill Bill, eso solo puede equivaler a batacazo en la filmografía de un notable director.
En la apuesta formal vuelve a radicar la originalidad de una producción de Tarantino, sólo que en esta ocasión es su única baza. Aún así, cuando el paso del color al blanco y negro o la sugerencia de una buenísima banda sonora ya son marca de la casa, uno espera algo más que cuatro efectos de desgastado en el fotograma para quedar realmente impactado. Dominadas la mayoría por el bla bla bla, solo una escena destaca por encima del resto. El choque frontal entre el coche del psicópata especialista Mike (Tarantino vuelve a acertar en la revitalización de viejas glorias, en este caso con el olvidadísimo Kurt Russell) y sus cuatro víctimas podría erigirse en la escena de acción más impactante del año.
Por lo demás, ni el sugerente baile de Rosario Dawson llega a los tobillos de Uma Thurman y John Travolta ni la trepidante persecución final en coche culmina en un desenlace tan brillante como el de Kill Bill. En definitiva, el capítulo especial de final de temporada que Quentin Tarantino rodó para CSI aportó más a su carrera que esta Death proof, en mi opinión, hipervalorada por la crítica. La película solo pasará a la historia por formar parte de una singular propuesta comercial en forma de programa doble. Al menos así fue en Estados Unidos, donde el fracaso en taquilla de Grindhouse ha sido estrepitoso. A nuestro país llegaron por separado, para bien mío y supongo que para el de Robert Rodríguez. Tras una película que se hace larga, ¿quién es capaz de empezar otra con iguales perspectivas? Yo, desde luego, no.

Emmys 2007: Mi apuesta personal (que no mis favoritos)

MEJOR DRAMA
- Boston Legal
- Anatomía de Grey
- Héroes
- House
- Los Soprano

MEJOR COMEDIA
- Entourage
- The office
- 30 Rock
- Dos hombres y medio
- Ugly Betty

MEJOR ACTOR DE DRAMA
- James Gandolfini (Los Soprano)
- Hugh Laurie (House)
- Denis Leary (Rescue me)
- James Spader (Boston Legal)
- Kiefer Sutherland (24)

MEJOR ACTRIZ DE DRAMA
- Patricia Arquette (Medium)
- Minnie Driver (The Riches)
- Edie Falco (Los Soprano)
- Sally Field (5 hermanos)
- Mariska Hargitay (Ley y orden)
- Kyra Sedgwick (Closer)

MEJOR ACTOR DE COMEDIA
- Alec Baldwin (30 Rock)
- Steve Carell (The Office)
- Ricky Gervais (Extras)
- Tony Shalhoub (Monk)
- Charlie Sheen (2 hombres y medio)

MEJOR ACTRIZ DE COMEDIA
- America Ferrera (Ugly Betty)
- Tina Fey (30 Rock)
- Felicity Huffman (Mujeres Desesperadas)
- Julia Louis-Dreyfus (The new adventures of old christine)
- Mary Louise Parker (Weeds)