Ir al contenido principal

Explosión a medio gas para el final de 'Heroes: Genesis'

Culminación del primer volumen de Heroes. Y ciertamente hay que hacer bien caso del matiz que diferencia volumen de temporada, ya que el final cierra una etapa para empezar otra. Quizá por ese motivo deja un regusto agridulce. Estamos muy acostumbrados a lo que otra de las grandes ficciones televisivas de la historia, Lost, sabe hacer tan bien, es decir, a dejarnos con la boca abierta con un desenlace de infarto. Esto Heroes no lo tiene, pero introduce un elemento novedoso, aunque menos gratificante, en el que nos ofrece el primer minuto del que será su segundo volumen, Generaciones, para que nos hagamos una posible idea de por dónde irán los tiros.
Heroes, con capítulos de interés e intensidad desiguales, había ido adquiriendo con el tiempo un ritmo trepidante y una intensidad que parecía iban a desembocar en un final espectacular. Cómo detener a un hombre bomba en cambio resuelve la gran incógnita (¿explotará o no la bomba en Nueva York?) en un santiamén y sin los recursos que nos podrían haber deleitado con la mejor escena adrenalínica de la serie.
¿Por qué no explotar las escenas en las que todos los héroes intentan acabar con Sylar? Habría sido interesante verlos actuar por primera vez unidos por una misma causa. El motivo probablemente no sea otro que el económico. Una lucha apocalíptica y brutal sólo está al alcance, todavía, de las grandes producciones cinematográficas como X Men. Aún así, las pocas escenas de acción que nos regala el episodio (Sylar derribando una furgoneta de la policía o la explosión final) continúan siendo de una impecable factura, sin igualar, eso sí, el que para mí es sin duda el mejor episodio de este volumen, 5 años después.
A la espera quedamos, pues, de ver cómo se desarrollará ese segundo volumen anunciado y en el que el entrañable Hiro aparece en pleno Japón feudal rodeado de samuráis. Parece ser que permanecerá ahí durante unos cinco capítulos aproximadamente. Algunas preguntas en el aire, no muchas, cómo decíamos (¿Sobrevivirán Sylar, Nathan y Peter Petrelli?) y las ganas de conocer a los nuevos protagonistas que se incorporarán a esta adictiva historia. A mí me queda una gran incógnita: si Hiro siempre puede cambiar el curso de la historia, jamás ocurrirá nada malo a no ser que lo maten, ¿no?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Ensayo sobre la humanidad

Fernando Meirelles pedía disculpas a los asistentes del preestreno barcelonés de A ciegas por las imágenes tan duras que iban a presenciar. Para quien no conociera el Ensayo sobre la ceguera de Saramago, sin duda le sorprendería la crudeza de algunas escenas, sobre todo las que tienen lugar durante la improvisada cuarentena para ciegos . Pero los que alguna vez leyeron la novela del Nobel portugués seguramente recordarán la sensación de angustia que provocaban algunos pasajes, hasta el punto de resultar incómoda su simple lectura. La adaptación no obvia los momentos más duros del relato, pero sí elude algunos escabrosos detalles que hubieran hecho del filme una auténtica pesadilla. La recreación de un mundo sumido en el caos tras caer todos sus habitantes en una inexplicable ceguera blanca es meritoriamente realista. De bien seguro que Saramago se quedó corto al suponer la degradación a la que puede sucumbir un ser humano en estado de emergencia, sin orden ni control. Aún así, el rel...

Aburrida hasta para 'El País'

Hagan paso, que el salvador de la cinematografía española hace su entrada, por si no se habían dado cuenta. Qué mal le debe haber sentado a nuestro Pedro despertar esta mañana con la lectura de El País , el periódico al que tanto homenajea en su última película y que tantos masajes le ha practicado a lo largo de su carrera. Una relación que permanecía idílica hasta que un buen día los mandamases de Prisa decidieron contratar a ese inconformista llamado Carlos Boyero y lo convirtieron en su crítico de cabecera. No contaron con que un día al señor le tocaría comentar al intocable y ha pasado lo que tenía que pasar. La sangre de Almodóvar habrá entrado en ebullición en cuanto haya leído en su amado diario un doloroso titular para su nuevo filme: “La única sensación que permanece de principio a fin es la del tedio” . Suelo rendirme ante Almodóvar con la misma intensidad con la que tiendo a aborrecer la forzada rebeldía de Boyero, pero en esta ocasión no tengo más remedio que ponerme del l...

El embolado de Julianne Moore

¿Cómo es posible que una película protagonizada por Julianne Moore y Samuel L. Jackson se estrene en tan sólo tres salas de Barcelona? Era la pregunta que rondaba por mi cabeza momentos antes de entrar en uno de esos tres cines en los que proyectaban El color del crimen . Dos horas más tarde, al atravesar la salida de emergencia, entendí perfectamente el motivo. La película es un bodrio. Capítulos de Sin rastro desarrollan mucho mejor en 45 minutos lo que este filme alarga a 120, la misteriosa desaparición de un niño blanco cerca de un gueto habitado por negros en New Jersey. Desde el momento en que la policía decide acordonar toda la colonia para encontrar al secuestrador, estalla un conflicto racial con dramáticas consecuencias. La película muestra, a su manera, algunos de los males que azotan Estados Unidos. Como es evidente, uno de ellos el racismo y las desigualdades sociales, pero también algunos otros que producen igual repugnancia, como es por ejemplo esa tendencia al asociac...