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Michelle, ma belle

Cinco años esperando tu retorno dan para mucho en qué pensar. Tiempo sabático para recapacitar sobre tu maltrecha carrera a lo largo de los últimos años. Para planificar cómo encauzar tu madurez en una industria que, como todas, anda necesitada de carne fresca. Para ver crecer a tus hijos. Cualquiera de estos motivos es suficiente para un paréntesis de cinco larguísimos años. Se comprenden si, tras ellos, el retorno hubiera sido por la puerta grande. Saben a poco cuando tan sólo han servido para seguir bajando peldaños en tu escalada hacia la mediocridad.
Calificar de mediocre tu vuelta a escena es benevolente. Para cualquiera que no te admire, tu regreso puede rozar el catastrofismo. El novio de mi madre es de lejos la peor película que he visto en años. Echo la vista atrás y mi cerebro no logra recordar una bazofia peor definida que esta. Quiere ser una crítica a la superficialidad y al bisturí plástico y termina siendo su mayor paradigma. Quiere hacer reír y su humor, de auténtico ridículo, casi acaba haciendo llorar de vergüenza ajena. Quiere erigirse en comedia romántica con mujer madura y chico joven como protagonistas. El único género al que se acerca peligrosamente es a la tragedia, la que viven en sus propias carnes los espectadores que ven cómo los minutos de metraje se transmutan en inagotables horas.
Buena parte de la culpa la tiene su argumento vacío y la presencia de unos personajes sobreactuados. La serie de televisión para adolescentes de la que tu personaje es la guionista y que pretende ridiculizar el banal mundo televisivo termina siendo más profunda que esta película para mentes en blanco. El novio de mi madre se convierte en un claro ejemplo de lo que pretende parodiar: es nula, es tonta y es ridícula. Lo peor de todo: ni es crítica (y eso que la estúpida niña que hace de tu hija, versionando el Ironic de Alanis Morissette, ¡llama idiota a Bush y a los americanos por votarlo!) ni hace gracia.
Tu compañero de reparto es el principal exponente de esto último. ¡Paul Rudd no tiene la más mínima gracia! Es más, la mayor parte del tiempo lo único que genera es odio. Penosas son sus escenas en la pista de baile, sus calculados esfuerzos por parecer ‘guay’ a ojos de un guionista totalmente fuera de la onda, sus pretendidos gags que tu propio personaje compara con los de Ben Stiller y que no hacen sino convertir a este mediocre humorista en el dios de la comedia. Un novio así no lo querría para su madre ni una niña de dos años.
Pero que Paul Rudd haga el ridículo en pantalla me trae sin cuidado. Su currículum es de auténtica pena. Tú, con un pasado glorioso (Los fabulosos Baker Boys, Lady Halcón, Las amistades peligrosas, La edad de la inocencia) no puedes permitirte una mancha en tu expediente de este calibre, y menos tras productos de dudosa calidad como Heredarás la tierra o Historia de lo nuestro.
¿Dónde ha quedado, además, tu singular belleza? Apenas te reconozco tras esa piel artificialmente estirada, tras esos labios proporcionalmente más abultados que tus escuálidas piernas de flamenco, tras esos ojos saltones y desorbitados. Sé que eres tú porque aún conservas esa vena verdosa en tu ojo izquierdo. Es lo único que permanece inalterable al paso del tiempo y a las incisiones del bisturí. Por lo demás voy temiendo tu peligroso acercamiento a gloriosas momias hollywoodienses como Cher o Goldie Hawn, a las que hipócritamente ridiculiza tu desastrosa última película.
Me queda algún atisbo de esperanza. Te quedan por estrenar este verano Hairspray, un musical con Queen Latifah y John Travolta de travesti, que parece divertido, y Stardust, en la que haces de malvada bruja y cuyo tráiler ya podemos ver en español. Ese es tu camino a seguir, en mi opinión. Secundarios apetitosos o dramáticos protagonistas. Vuelve a tu senda Michelle.
Siempre tuyo,
Pole.t.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Pues si que has puesto buena a esta mujer,mi querido titular del blog, no hay por donde cojerla.
En lo físico la has puesto poco menos en una piltrafa,lo único que la has dejado naturales son sus piernas, por lo demás, si que te has cebado bien en ella.Date cuenta que ya llega a los 50 años, y estas de Hollywood, envejecen muy pronto. Aunque no sé si es por envejecer, o es por el miedo que tienen a envejecer ,por lo que se hacen tantos retoques, o retocazos, según tú.
No es de mis preferidas, pero en LADY HALCON me encantó, fue una de sus primeras películas que vi, en esos cines al aire libre, donde habia que llevarse a veces la silla de esas de camping, de casa, porque cuando se llega, ya ni hay sillas, o te toca al final, entonces, si llevas la silla, te pones a un lateral, y no estoy hablando de la prehistoria, estoy hablando sobre el año 1990 , que la ví.
Luego entre otras de sus muchas películas, me gusta mucho LO QUE LA VERDAD ESCONDE,en esta si que tiene protagonismo del bueno, con ese Harrison Ford, siendo ambos engañados por sus parejas.
En la película que tú mencionas HISTORIA DE LO NUESTRO,prefiero a Bruce Willias, me parece que interpreta mejor que Michelle Pfeiffe.
Yo cuando vi hace tiempo, cuando dijeron que iban a estrenar esta película, pensé que ya me sonaba este título de alguna otra que habia visto, y sí hay otra película titulada igual EL NOVIO DE MI MADRE (Man of de Houuse)(1994), por eso ciuando vi anunciada la de la Pfeiffe EL NOVIO DE MI MADRE (I could never be your woman), pensé en el otro título, pero ya está comprabado , que aquí en España, traducimos los nombres oiginales de las películas como nos sale de las narices.
En resumen, yo cuando he visto los trailles, pensé que iba a ser una de las que me suelen gustar a mí, tipo romanticona, pero con toda la gente que he hablado, y viendo lo que dieron el otro dia en Telemadrid, sobre esta película, y también leyendo lo que tu, mi querido titular del glog, has escrito, creo que no me quedan muchas ganas de verla, la veré cuando alguien me la deje,en DVD, de esos que ya circulan por ahí, en los que se oyen todas los que se rien, o tosen en la sala.
Oye, que tu forma de contar o comentar,las películas,está tocavia un poco verde. Pones demasiado énfasis en algunas cosas, y pasas otras de largo.Pero bueno, con 25 añitos, está bien. Lo haces de forma un pcoo casero, o de andar por casa, tus comentarios.Y quizá te aceleres demasiado, y aunque lo repases no te das cuenta, que a veces repites lo mismo varias veces aunque con distintas palabras.
Hasta otra,mi querido titular del blog.
PD. aquel concierto de Rosario Flores, me ha dado la clave para algo que has querido ocultar.No digo más.

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