
Spiderman equivale a cine de masas, a producto de mercado, a satisfacción de la demanda, a intereses puramente económicos, a negocio por encima del arte. Todo eso es bien cierto. En cambio, asistir por 6,80 euros a un espectáculo de millones de dólares derrochados en increíbles efectos especiales sale a cuenta, y encima es una experiencia de lo más gratificante. Sin duda, prefiero a los que con pocos recursos logran grandes historias, pero no quitemos mérito a los que con derroche de medios consiguen dignos productos.
¡Y basta de justificaciones! (tengo cierta tendencia). Disfruté como un niño con Spiderman 3. Diré que incluso más, si me atengo a las caras atónitas e inexpresivas de la mayoría de menores de 7 años que nos rodeaban en la sesión de un sábado a las siete de la tarde en un multicines de Barcelona (¡juro no volver a hacerlo!). Disfruté más que en la primera parte y, por supuesto, mucho más que en aquella secuela insufrible y sensiblera en la que sólo destacaba la espectacular escena de acción en el metro.
En esta tercera parte no sólo hay persecución en el suburbano sino una secuencia con grúa que se erige en la más impresionante de toda la saga. La combinación equilibrada de efectos especiales con tiempo también para el culebrón sentimental y el humor hacen que sus 140 minutos de metraje pasen volando.

Y siguiendo la dinámica de más es mejor, esta tercera entrega cuenta con la peculiar presencia de tres malvados para aumentar la dosis de adrenalina. Había peligro de empalagamiento, pero no ha sido así. Los malos están tan bien definidos, tan bien recreados (excelente el nacimiento del hombre de arena) y compaginados, que se logra una perfecta coreografía entre ellos. Lejos quedan la ridícula vestimenta del duende verde o el sinsentido argumental del Doctor Octopus.
Es lo bueno de que Sam Raimi y prácticamente el mismo equipo hayan sido los responsables de las tres entregas de un personaje que en otras manos podría haber resultado un fiasco (estoy pensando por ejemplo en Joel Schumacher y su máster sobre ‘Cómo acabar con un superhéroe’). La experiencia es una gran virtud y, como ocurriera también con El señor de los anillos, a la tercera va la vencida y se logran pulir los pequeños errores pasados. Ahora conviene saber qué pasará con Spiderman. Es exactamente el mismo dilema que rodeará próximamente a Piratas del Caribe y Shrek. Y tras la tercera ¿qué? ¿Muerte digna o por agotamiento? Estén seguros de que la naranja será exprimida hasta la última gota.

Comentarios
¿para cuando te dotarás de una identidad? Si te soy sincero acabé un poco harto del terror psicológico tras ver 'El sexto sentido', 'Los otros' y varias de Shayamalan. No sé, me parecen todas iguales y no me producen nada de terror. Soy más extremista: donde esté un buen psicópata que se quite lo paranormal...
En fin, bandazos argumentales a la deriva, villanos flojos y un Venom (un T. Grace) desaprovechados en una pantimima, un duende junior reciclado en Robin, un JK Simmons también desaprovechado... un cacao maravillao y una gran decepción. Con lo a gusto que entré a verla con mis palomitas y mi cocacola... Anda, que vaya chapa, un saludo!!!
Me encanta comprobar como una misma película puede provocar sensaciones tan diferentes. A mí la 2 me pareció un pastel aburridísimo (recuerdo discursos patéticos de la tía de Parker) y la primera con una de las mejores escenas de beso jamás vistas en cine (y a la que hace un pequeño homenaje esta tercera parte). Yo creo, que como cine de espectáculo y para todos los públicos, la tercera se lleva la palma (no me negarás que la escena de la grúa no es genial! Y no te reíste con lo del maître??) Es cierto que hay muchas subtramas, pero para nada se hacen confusas, precisamente por eso que comentas, son tan bobas y tan simples... En definitiva, que no cambiaría esta película por cualquiera de los episodios de Heroes, pero que como cine de palomitas me parece perfecta.
Un abrazo!
Sea quien sea ese anónimo que ha escrito, el comentario nº 3,lo habrá hecho con sus palabras y desde su punto de vista.
Mofarse en este blog del comentario nº3, y en especial de la dislexia,está muy mal por parte del individuoHIPNOSAPO, que lo escribe,dando a entender que dicho individuo es un ser despreciable,falto de decoro y humanidad para con los demás, se aprecia en sus palabras una gran prepotencia que quiere exaltar hacia el exterior, puesto que debe de tener un interior, vacio,lleno de resentimiento hacia quienes les rodean por circunstancias personales, fisicas, o psíquicas que le ha tocado vivir.
Pero igualmente de mal, es por parte del titular del blog, como empecé diciendo, dar cobertura a estos individuos insultantes hacia los demás.Deberia de tener este titular, en no filtrar dichos comentarios,ya que estos individuos además de menospreciar a las personas, deja en mala situación a este blog, y a su titular. Buenas tardes.
de acuerdo con lo de no permitir comentarios insultantes. Dado que estas dos personas, a las que aprecio bastante, se encuentran en una imparable e inexplicable disputa, me veo en la obligación (dada mi situación de entre la espada y la pared) de no censurar ninguno de sus comentarios para no favorecer a ninguno de ellos. Consciente de la mala imagen que esto provoca, desde hoy mismo aplicaré su consejo. No se permitirán en este blog mensajes insultantes hacia ninguna persona. Para disputas personales, el messenger o el correo privado.
Gracias amigo/a y disculpe las molestias.
Pero a la vez un poco imparcial.Se nota la inclinación a favorecer ciertos comentarios en detrimentos de otros.
O sea que no aplica la teoria a la práctica.Se nota que a los que le doran la píldora hablando sobre lo que al titular le gusta, le manda un abrazo.
A quien escribe el otro comentario le manda saludos.¿ Se puede esto interpretar por el tirular del blog como un signo de afinida más hacia un@s que hacia otr@s?.Posiblemente.
Pero leyendo sus críticas sobre lo que escribe en este blog, me he dado cuenta , que en este blog, se reciben pocos comentarios.
No me extraña.
Siendo tan subjetivo con ciertos individuos. Espero que publiques este comenentario, no hagas censura.