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Mis 10 mejores series de 2022

10. The Crown (T5)

La temporada más morbosa de esta epopeya sobre la reina Isabel II de Inglaterra, la que contiene su enfrentamiento con Lady Di, era sin duda la más retadora de toda la serie. Era fácil caer en la parodia y tirar por tierra todo el esfuerzo conseguido a lo largo de sus cuatro fantásticas temporadas previas. Y, sin embargo, The Crown se ha mantenido como el evento de gran magnitud que es y con dos capítulos para enmarcar: el que nos brinda la historia de Al Fayed y el narra cómo se fraguó la mítica entrevista de la princesa de Gales en la BBC. El único pero lo encontramos en el casting con la elección de Dominic West para encarnar al príncipe, este año convertido en rey, Carlos. 

9. The Good Fight (T6)

La temporada de despedida de esta mayúscula serie no ha sido la más redonda. Pero incluso así, es de lo mejorcito que nos ha ofrecido la televisión este año. Porque ¿cómo debía afrontar Diane Lockhart los convulsos tiempos que estamos viviendo en la actualidad? Pues tal y como lo narran los King en este adiós de The Good Fight, dándose a los estupefacientes y resignándose ante todo lo que nos está cayendo. Porque sus guiones siguen siendo los que mejor retratan la actualidad. Y si la actualidad se ha vuelto loca también lo han hecho los protagonistas de este prodigio audiovisual que, para colmo, ha sabido cerrar sus históricas seis temporadas con mención especial a la cabecera. La echaremos muchísimo de menos.

8. Bad Sisters 

Una de las gratas sorpresas del año, de esas series que no ves venir y que de repente se convierten en pura adicción. Y es que las hermanas Garvey son lo más parecido que podemos encontrar a las míticas Mujeres Desesperadas, una mezcla de comedia y suspense con un reparto inmejorable. Por si fuera poco, la ficción nos regala el mejor secundario del año, un detestable John Paul homenajeando la figura del cuñado y al que todo espectador desearía ver muerto. La noticia de una segunda temporada nos deja un tanto descolocados. Parece imposible superar una trama que ya dábamos por cerrada. 

7. La Sagrada Familia

David Trueba nos ofrece una radiografía inmejorable sobre la familia Pujol-Ferrusola, la que con honores de realeza gobernó Catalunya durante más de 20 años. Lo hace con un documento de incalculable valor, repleto de testimonios de toda índole, incluidos los de José María Aznar, Felipe González y los de uno de sus propios hijos. La docuserie de HBO Max sirve también para plasmar la historia de la Catalunya reciente, esa que vivió su democracia bajo el ala de Jordi Pujol y que no ha sabido resituarse tras su ausencia a los mandos. Cuatro capítulos que se consumen en un santiamén y que reflejan a la perfección la Catalunya más reciente. 

6. Esto te va a doler

Lejos de la imagen idílica, romántica y trepidante que ofrecen muchas de las series médicas, Esto te va a doler es todo un baño de realidad, una experiencia de lo más inmersiva que nos sumerge sin tapujos en las entrañas del sistema sanitario público. Aunque esta ficción de la BBC se basa en la experiencia personal de Adam Kay, un joven médico de ginecología y obstetricia reconvertido en cómico y productor televisivo, su tono está bien alejado de la comedia, por mucho que el protagonista rompa la cuarta pared con la acidez de su humor inglés. Y es que su experiencia en un hospital público de Reino Unido es lo más parecido a una pesadilla que el espectador podrá experimentar. No apta para todos los públicos. 

Esta serie australiana ambientada en un informativo de los años 80 no solo nos muestra la realidad de una profesión cada vez más devaluada, en una época en la que los medios eran mucho más limitados que en la actualidad, sino que lo hace poniendo el foco en una protagonista femenina (soberbia Anna Torv) que lucha por hacerse un hueco en un entorno machista. No solo retrata una profesión y un medio de comunicación de forma fidedigna, mostrando incluso los tejemanejes más sucios de la televisión, sino que encima aborda la actualidad de la época, como los primeros casos de sida, de la manera más crítica. Indispensable para los amantes del periodismo y para los nostálgicos de un tiempo en el que la función del periodista no se reducía casi en exclusiva a desmentir bulos. 

4. Euphoria (T2)

Tardó lo suyo en regresar pero la espera mereció la pena. El retorno de Jules y Rue a nuestras vidas estuvo plagado de momentos memorables, envueltos en esa estética marca de la casa tan difícil de igualar. La obra de teatro que se marcó la serie en los episodios finales, plagada de metalenguaje referente a sus protagonistas, fue una auténtica obra de arte. Jamás la historia sórdida de unos adolescentes había resultado tan bella.

3. House of the Dragon 

La idea de desplegar el universo Juego de tronos al estilo Marvel no resultaba nada apetitosa. Y, sin embargo, esta precuela de la serie original se ha convertido en otro fenómeno televisivo, demostrando que las adaptaciones televisivas de George R.R. Martin mejoran, y mucho, cuando cuentan como referente con la obra original del autor. Mucho menos compleja que la serie madre, House of the dragon ofrece la dosis perfecta de intrigas palaciegas y dramas familiares con el mismo espíritu arrollador y sin escrúpulos de la obra original. Gratísima sorpresa.

2. Severance

Producida por Ben Stiller (sí, el de Zoolander o Noche en el museo pero también el que estaba detrás de series como Fuga en Dannemora), Separación es lo opuesto a la comedia. Es un thriller de ciencia ficción de lo más absorbente y enigmático, con un ritmo y una atmósfera muy particulares, rozando por momentos el surrealismo, pero con una voluntad muy clara de reflexión sobre los límites de nuestra propia intimidad. Es en la incógnita donde reside el gran interés de esta apasionante mezcla entre Homecoming y Devs, dos de las grandes producciones de ciencia ficción que nos ha proporcionado el streaming en los últimos años. Si uno logra adentrarse en esta atmósfera de claustrofobia y control enfermizo, algo nada difícil, acabará sumergido literalmente en una historia de lo más adictiva, que culmina con un apoteósico episodio final que recuerda a los mejores momentos de Perdidos.

1. Pachinko

Este ha sido, sin duda, el año de AppleTV+, el año en que una de las plataformas más desconocidas ha dado el golpe definitivo en la mesa. No solo por Severance, Bad Sisters y Pachinko sino también por muchas otras que perfectamente podrían haberse incluido en este ranking, como Black Bird o La serpiente de Essex. Pero esta delicia que nos narra la historia de una familia coreana en distintos tiempos conquista desde el primer momento. Ninguna otra ficción logra embaucar con la belleza y la sensibilidad que desprende Pachinko, una serie muy sencilla en su planteamiento pero absolutamente ambiciosa en la ejecución. Lejos de acomodarse en un relato clásico, basado en el best seller de Min Jin Lee, la serie también asume riesgos. La propia cabecera, con los intérpretes bailando al ritmo de Let’s live for today y desquitándose del corsé de sus personajes, es toda una obra de arte. Alguno de los episodios rompe también con la estructura y sorprende al espectador centrándose en la trama de uno de protagonistas. O el propio epílogo de esta primera temporada, con testimonios reales de esas mujeres rondando los 100 años de edad que se vieron obligadas a emigrar a Japón, pone los pelos de punta.


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