Todos
los esfuerzos de la Academia de Hollywood por parecer más inclusiva, tolerante
y feminista en los últimos años se fueron por la borda en apenas unos segundos.
Son los que protagonizó Will Smith cuando irrumpió en el escenario del Kodak
Theater para propinarle un bofetón a Chris Rock por un desafortunado chiste
sobre la calvicie de su mujer. Lo que parecía un gag más de la ceremonia terminó
confirmándose como real, aunque no por boca de la organización del evento, que
prosiguió con el show como si nada grave hubiera sucedido. Minutos más tarde,
el actor recibía el Oscar a mejor actor entre vítores y aplausos de los
asistentes. Los Oscar parecían imitar la escena de ‘No mires arriba’ en la que
el mundo prefiere ignorar la llegada de un meteorito. Smith no solo no pidió
perdón al agredido sino que justificó entre sonrisas y lágrimas que lo hizo por
amor y por respeto. ¿Qué sentido cobraban los lazos azules de apoyo a los
refugiados en Ucrania, los aplausos en la lengua de signos, la mayor presencia
de mujeres, negros y personas LGTBIQ si al final nadie fue capaz de condenar el
mayor acto de intolerancia? La imagen que quedará para el recuerdo es la de
Chris Rock saliendo por la puerta de atrás y la de Will Smith luciendo un Oscar
bajo el brazo.
Fernando Meirelles pedía disculpas a los asistentes del preestreno barcelonés de A ciegas por las imágenes tan duras que iban a presenciar. Para quien no conociera el Ensayo sobre la ceguera de Saramago, sin duda le sorprendería la crudeza de algunas escenas, sobre todo las que tienen lugar durante la improvisada cuarentena para ciegos . Pero los que alguna vez leyeron la novela del Nobel portugués seguramente recordarán la sensación de angustia que provocaban algunos pasajes, hasta el punto de resultar incómoda su simple lectura. La adaptación no obvia los momentos más duros del relato, pero sí elude algunos escabrosos detalles que hubieran hecho del filme una auténtica pesadilla. La recreación de un mundo sumido en el caos tras caer todos sus habitantes en una inexplicable ceguera blanca es meritoriamente realista. De bien seguro que Saramago se quedó corto al suponer la degradación a la que puede sucumbir un ser humano en estado de emergencia, sin orden ni control. Aún así, el rel...
Comentarios