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Las 10 escenas imprescindibles de la 4ª temporada de The Americans

[CONTIENE SPOILERS]

Han vuelto a pasar de tapadillo. Desapercibidos para el gran público, como ocultos permanecen en su tapadera de feliz matrimonio con hijos a la americana. Sin el ruido mediático ni la presión de una masa de seguidores fanáticos que desborda a otras producciones. Los Jennings han vuelto a cumplir. La serie que combina el drama intimista con el thriller de espionaje en plena Guerra Fría sigue su curso, sin síntomas de desgaste, sin ni un sólo resbalón que haya podido defraudar a su minoritaria audiencia. Y ya son cuatro las temporadas que ha cerrado esta creación de Joe Weisberg sin bajar la guardia.

Siempre bajo la amenaza de ser descubiertos, conviviendo justo en la puerta de al lado, Elizabeth y Philip jamás han estado tan entre las cuerdas como en esta última temporada. Destapado el pastel en el seno de su propio hogar, con una joven adolescente que ha ido digiriendo la verdad a golpetazos, la mentira que durante tantos años les ha permitido acceder a los secretos más clasificados de Estados Unidos está a punto de saltar por los aires.

Nunca los acontecimientos se habían precipitado de tal forma, vislumbrándose por momentos un final que, sin embargo, no llegará hasta dentro de dos temporadas, cuando esperamos que los guionistas cierren por todo lo alto una brillante historia repleta de grandes momentos. Para muestra, las diez mejores escenas que nos ha regalado The Americans en su cuarta temporada.

1. La muerte de Nina (4x04)
Ha sido probablemente uno de los momentos más dramáticos de la serie. La repentina y sorprendente desaparición de uno de los personajes principales, la espía doble Nina, ha supuesto un enorme shock para sus seguidores, sobre todo para los que aún le veíamos recorrido a su doble juego con Stan y Oleg. Pero su deportación a la Unión Soviética finalmente la ha conducido al adiós definitivo. Un adiós frío y cruel, que llegaba después de un maravilloso sueño en el que por fin recobraba la libertad pero que se resquebrajaba de golpe con un disparo a bocajarro. Súbita despedida también para uno de los grandes hallazgos de casting de la serie: Annet Mahendru.

2. La amenaza de Martha (4x06)
Si hay un personaje por el que la audiencia siente lástima y dolor es el de esta pobre secretaria del FBI que se ve envuelta por amor en todo un entramado de espionaje entre ambos bloques. El año pasado, Philip se descubría ante ella despojándose de la peluca que hasta el momento lo identificaba como su entregado marido, en una de las escenas más brillantes de la serie. Este año, descubierta la tapadera en el departamento policial, Martha se ha enfrentado de lleno a la realidad y a sus terribles consecuencias. En un piso franco del KGB pone rostro al enrevesado plan que únicamente la quería como valioso topo. Aparecen el miedo y los recelos, expresados en uno de los finales de capítulo más tensos de la temporada, cuando huye de Gabriel (fantástico Frank Langella) con una amenaza que sentencia su futuro: “Suéltame o chillaré y todo el mundo sabrá que eres del KGB”. Otro adiós que esperamos signifique un hasta pronto.

3. La discusión más tensa (4x08)
The magic of David Coppperfield V: The Statue of Liberty Disappears, es sin duda el mejor capítulo de la temporada. No sólo comienza con la triste despedida a Martha, exiliada en avioneta a la Unión Soviética, sino que además contiene la máxima dosis de rabia y tensión, como la que vierte Elizabeth sobre su hija cuando la adolescente se niega a seguir estrechando lazos con el pastor Tim y su mujer. “No puedo controlar lo que siento”, le dice Paige, a lo que la madre le responde con un monólogo iracundo e irrefutable: “Puedes controlar lo que haces. A partir de ahora irás todas las semanas a catequesis y a misa. Porque es lo único que puede evitar que esta familia salte en mil pedazos por culpa de lo que hiciste”.

4. David Copperfield y la libertad (4x08)
El momento que da nombre al capítulo tampoco tiene desperdicio. Se trata del truco de magia con el que David Copperfield asombró a todo el mundo en los 80 haciendo desaparecer la Estatua de la Libertad. Siempre fieles a las referencias reales, los guionistas sitúan a los Jennings ante el televisor, justo después de una de las grandes crisis en el seno del matrimonio, cuando sus diferencias ideológicas afloran más que nunca. “¿Cuánto tiempo seremos libres?”, pregunta Copperfield a su millonaria audiencia. “Exactamente el tiempo que sigamos pensando y actuando como seres humanos libres”. La libertad, la democracia, como un estado de ánimo colectivo, el paradigma de un ‘american way of life’ que sigue embaucando a Philip y distanciándolo de su mujer.

5. The day after (4x09)
Que The Americans es más que una producción sobre espionaje sin alma lo demuestran escenas como las de este capítulo, en el que todos los personajes, de uno y otro bando, se sientan en sus respectivos hogares para ver el estreno en televisión de ‘El día después’, la película catastrófica de 1983 que muestra las consecuencias de una guerra nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética. La espiral de movimientos estratégicos y preventivos, la psicosis de miedo y desconfianza que podía desembocar en una contienda devastadora y global, se materializa en forma de ficción ante las miradas aterradoras de todos los implicados. De repente, todos toman consciencia de los efectos devastadores que pueden acarrear sus actos y del sinsentido que hay detrás de los centros de inteligencia.

6. La nueva amenaza (4x10)
La decisión de no terminar con la vida del pastor Tim y de su esposa, por miedo a la reacción de su devota hija, acarrea sus consecuencias. La desaparición del párroco en un viaje a Etiopía despierta las sospechas de su mujer, demostrando que ambos no se tragaron la coartada que se inventó el matrimonio de espías para camuflar sus actividades como actos solidarios. El rostro de los Jennings refleja por primera vez su impotencia ante una amenaza que esta vez no pueden resolver mediante la violencia. Los religiosos ya son algo más que un desafío a sus ideales comunistas. Son una amenaza que tarde o temprano volverá a explotar.

7. “No quiero tenerte más en mi conciencia” (4x11)
Nina. Su exjefe en el FBI. La desaparición de Martha. A Stan comienza a pasarle factura la lucha contra el espionaje soviético, con demasiados cadáveres a sus espaldas. Unidos por su atracción hacia la atractiva rusa, y por su duelo, el agente policial y el miembro de la embajada soviética convierten su relación de interés en lo más parecido a una amistad. Beeman se reúne con él para dar por finalizados sus encuentros, presionado por un departamento que busca explotar al máximo su valiosa fuente. Oleg, por su parte, romperá el pacto una última vez para proporcionarle una información crucial, la que ayudará a detener a William Crandall, otra de las gratas sorpresas de esta temporada.

8. La revelación (4x11)
Hasta el momento, el descubrimiento que puso patas arriba la dulce calma de los Jennings al final de la tercera temporada pudo mantenerse a raya. A pesar de la insistencia de Paige, sus progenitores lograron salvaguardar su imagen y ocultarle a su hija su verdadero rostro. Hasta que en pleno romance entre la madre y la adolescente se interponen dos atracadores. En ese momento, el instinto de supervivencia de Elizabeth sale a flote y la violencia cotidiana de su trabajo se descubre ante los ojos atónitos de una niña que ya no logra reconocer a su progenitora. Un antes y un después que marcará de nuevo esta complicada relación maternofilial.

9. Tratando de entender (4x12)
A pesar del rechazo de Paige a la violencia con la que su madre la defendió frente a los atracadores, la hija realiza un esfuerzo titánico para tratar de comprender sus motivaciones. En los momentos posteriores al shock, la adolescente le plantea varias cuestiones. “¿Lo habías hecho antes? ¿A cuántos has matado?”. Preguntas incómodas ante las que Elizabeth no puede hacer más que sincerarse. Cómo evolucionaría el personaje de Paige ante semejantes revelaciones era un asunto difícil de gestionar por parte de los guionistas. Podía caerse fácilmente en la precipitación y la inverosimilitud. Pero el proceso de asimilación de la verdad se está plasmando de forma calmada y creíble, siguiendo la tónica de una serie que sigue tomándose muy en serio su fidelidad a la historia.

10. Coged las maletas (4x13)
Prueba de que los acontecimientos jamás habían llegado tan al límite en la serie es este ultimátum que les lanza Gabriel a sus retoños, a los dos agentes con los que ha establecido más una relación paternofilial que de jerarquía. “Tú, Philip, hace tiempo que no te implicas de corazón. Tú, Elizabeth, llevas implicada 20 años”. Con el moribundo William en manos del FBI, la amenaza se cierne más que nunca sobre los Jennings. La huida a la Unión Soviética parece la única salida posible. Pero la trama de la serie impide creer que ese sea su inminente destino. Con el hijo de Philip buscando el paradero del padre y con la nueva y sugerente relación de Paige con el hijo de Stan, parece que la acción es mucho más sugerente en el dulce hogar. La URSS, por el momento, puede esperar.

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