Ir al contenido principal

Pinguinos de Greenpeace


Me arrepiento de lo dicho en su día. Tras ver 'Vecinos invasores' pedí a los dioses de la animación que, por favor, no volvieran a recurrir más a los animales como protagonistas de sus historias. Sólo me hicieron caso a medias, está claro, porque tras mi sufrida plegaria llegaron otros clones fáunicos como 'Colegas en el bosque' o el mono de 'Curious George'. La sorpresa fue mía cuando comprobé que entre esta nueva hornada de animaladas cinematográficas había una historia innovadora y con mensaje, a pesar de contar con una pandilla de pingüinos como flamantes personajes.
'Happy feet' no es una película basada en una sucesión de 'gags' más o menos ingeniosos sino que su humor surge de situaciones concretas y diálogos muy inteligentes como el que tiene lugar entre el pingüino protagonista y un grupo de aves Skua que pretendían merendárselo, entre los cuáles destaca uno con una anilla de control de especies en la pata que asegura haber sido abducido por alienígenas. El humor, y como veremos, la crítica, van más allá del simple reclamo publicitario con el que nos han malvendido esta película. 'Happy feet' es mucho más que un pingüino bailando claqué.
En efecto, Mumble es el gran protagonista. En una colonia de pingüinos emperador donde la única manera de cortejar a la pareja es mediante un imponente canto, él nació con la habilidad de mover los pies como nadie al son de la música celestial de sus compañeros. Tras unas duras infancia y adolescencia, marcadas por el rechazo de su especie, el inquieto pingüino decide recorrer mundo y hacer de la diferencia virtud. Es en ese momento cuando la película empieza a adquirir interés, tras un preludio excesivamente largo en el que predomina la sensiblería y el tedio.
En su nueva andadura, Mumble va topando con personajes inolvidables y bien logrados, como una pandilla de 'latin penguins' desternillante o su impagable gurú, el Doctor Amor, doblado aquí de la mejor manera posible en voz de Gurruchaga. Tras cada uno de ellos se esconde además un mensaje extremadamente crítico en el que los máximos enemigos somos los seres humanos, esos alienígenas que todo lo destruyen a su paso. Esos seres que amenazan su principal alimento por sobreexplotación pesquera. Esos animales paradójicos que, mientras por un lado deciden proteger la extinción de determinadas especies con pulseras de seguimiento, no tienen ningún remordimiento de conciencia a la hora de verter en el mar todo tipo de basura (no tendrán más que fijarse en lo que luce por collar el aclamado Doctor No). Personas que aman la naturaleza pero, a poder ser, encerrada entre cuatro paredes.
Varias escenas de 'Happy feet' plasman como nunca la denuncia ecologista. No mediante esos discursos facilones a los que han recurrido el resto de películas animaladas y que más bien provocan el efecto contrario (recicla, conserva el medio ambiente, no seas consumista), sino con imágenes que producen auténtico pavor. Una de ellas la protagonizan un grupo de elefantes marinos, cuyo discurso sobre la maldad humana hacia los animales haría temblar al mismísimo Al Gore. Otra imagen, terrorífica, cuando desde la densa niebla irrumpe un enorme barco pesquero llevándose todo lo que encuentra por delante. Y la más triste, la que más remueve conciencias, se produce en un zoológico, esos lugares que tanto aman los niños, sin llegar a entender nunca los devastadores efectos que en sus huéspedes provocan. Película recomendable, por tanto, para una buena educación ecologista basada en supuestos reales y no en palabras vacías y que, además, por si fuera poco, cuenta con espectaculares efectos visuales que hacen deseable su visionado en un cine 3D.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El embolado de Julianne Moore

¿Cómo es posible que una película protagonizada por Julianne Moore y Samuel L. Jackson se estrene en tan sólo tres salas de Barcelona? Era la pregunta que rondaba por mi cabeza momentos antes de entrar en uno de esos tres cines en los que proyectaban El color del crimen . Dos horas más tarde, al atravesar la salida de emergencia, entendí perfectamente el motivo. La película es un bodrio. Capítulos de Sin rastro desarrollan mucho mejor en 45 minutos lo que este filme alarga a 120, la misteriosa desaparición de un niño blanco cerca de un gueto habitado por negros en New Jersey. Desde el momento en que la policía decide acordonar toda la colonia para encontrar al secuestrador, estalla un conflicto racial con dramáticas consecuencias. La película muestra, a su manera, algunos de los males que azotan Estados Unidos. Como es evidente, uno de ellos el racismo y las desigualdades sociales, pero también algunos otros que producen igual repugnancia, como es por ejemplo esa tendencia al asociac...

SÉ QUIÉN ERES | Aciertos y errores del thriller de la temporada

Con una legión de seguidores discreta pero infalible, en torno al 15% de cuota de pantalla, podría decirse que Sé quién eres es todo un hito en la historia de nuestra televisión. Pocas veces un thriller con una trama seriada ha logrado mantener espectadores semana tras semana, pendientes de un caso, el de la desaparición de Ana Saura, que, para colmo, se resolvía a mitad de estas dos temporadas fusionadas en una. Dieciséis capítulos vibrantes que culminaban este pasado lunes con un final sorprendente, no sólo por el asesinato inesperado de uno de sus personajes principales, sino también por la singularidad de su resolución. Probablemente por primera vez en estos lares, el happy end deja paso a un desenlace mucho más realista, el del triunfo del mal y del poder sobre el resto de mortales. A pesar de su notable éxito, sobre todo en un canal, Telecinco, con escaso recorrido para el drama seriado, Sé quién eres no ha supuesto la revolución que cabía esperar para nuestro panoram...

Los 8 momentos memorables del final de Mujeres Desesperadas

Pueden contarse con los dedos de una mano las series que han logrado cerrar la persiana sin remordimientos. Mujeres desesperadas seguramente se encuentre en ese reducido grupo de privilegiadas que alcanza el final satisfaciendo a la gran mayoría de sus seguidores , sin polémicas, sin originalidades, sin alterar, en definitiva, la esencia de una fórmula que la ha mantenido en antena durante ocho temporadas. Podrán vertirse muchas críticas sobre esta creación de Marc Cherry, gustarán más o menos algunas épocas de la serie, pero lo que no puede negársele a Mujeres desesperadas es la fidelidad a su público . La coherencia suele convertirse en la factura pendiente en producciones que, movidas por el éxito, suelen alargarse hasta el infinito, perdiendo en el camino la cordura ( Lost ) o a buena parte de su reparto original ( CSI ). Consciente de ello, Cherry decidió ponerle punto y final a su niña mimada antes de que el tiempo erosionara su identidad. La fecha escogida fue el p...