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Entradas

Unos Oscar increíbles

Noche apoteósica para There will be blood . La mejor, sin duda, de las cinco nominadas a mejor película de la noche se alzó finalmente con las ocho estatuillas doradas a las que optaba. En un año claramente marcado por filmes de gran aceptación entre la crítica más sesuda pero de escasa respuesta en taquilla, la vencedora no podía ser otra que la última obra de Paul Thomas Anderson, la única que no perdía el oremus con tanto metraje. De igual forma que el vencedor en la categoría de mejor actor de reparto no podía ser otro que el actor español Javier Bardem. Sólo los realizadores norteamericanos, bien sabedores del significado de la palabra espectáculo, podrían ingeniárselas de tal forma para que fuera finalmente Penélope Cruz quien le entregara el preciado galardón. Sublime el momento en que la actriz no pudo reprimir otro de sus arranques de espontánea locura y gritó el nombre de su amado desde el escenario . Solo por ese ansiado beso entre ambos tortolitos mereció la pena trasnochar...

ENTRADA Nº 100: El petrolero hecho (y deshecho) a sí mismo

Comenzó arriesgando su vida en lo más bajo de un pozo y terminó siendo uno de los más grandes magnates del petróleo. La vida de Daniel Plainview es la de un hombre hecho a sí mismo, la del éxito a base de esfuerzo, la del triunfo de un sistema en el que quien más tiene más obtiene. Sin embargo, la película no se detiene a enumerar las maravillas del ‘american way of life’, en el que cualquiera puede forrarse a fuerza de trabajo, sino que incide en todos y cada uno de los escrúpulos que uno puede ir perdiendo por el camino . Daniel Day-Lewis encarna a la perfección ese sistema feroz, ambicioso, perverso y destructivo que todo lo engulle. Su personaje sólo vive para una cosa y es para el petróleo, lo que viene a equivaler a dinero, mucho dinero. El líquido negro está por encima de los demás . Por encima de la gente humilde que ha tenido la dicha (o la desdicha) de habitar sobre inexplorados yacimientos petrolíferos. Por encima de su propio hijo, al que utiliza para convencer y estafar si...

¿Es película para Oscar?

La gran proeza de Ethan y Joel Coen con No es país para viejos no es otra que adaptar de forma tan sumamente fiel la novela de Cormac McCarthy, cometido nada desdeñable si tenemos en cuenta que se trata de una narración bastante compleja carente de estilo directo y plagada de diferentes tipos de narradores. El gran logro de la película es alumbrar la trama de un libro en el que resulta tan complicado identificar a los distintos personajes . Y, sobre todo, reflejar de manera tan minuciosa algunos pasajes inolvidables de la historia. Al lector de No es país para viejos le habrá resultado muy sencillo, y también muy gratificante, identificar en pantalla las imágenes creadas durante la lectura como la persecución nocturna hasta el río, el sistema de ventilación de un motel de carretera como escondite o los encuentros del psicópata Chigurh con un grupo de jóvenes que a cambio de un puñado de dólares le ofrecen gustosos su camisa al asesino. No es país para viejos , la película, es tan fid...

'Juno', la película 'indie' de manual

Es la que parte con menos posibilidades de alzarse con el Oscar a mejor película y, al no tratarse de nuestra academia de cine sino de una institución menos idealista, es muy probable que así sea. De llevarse la estatuilla estaríamos ante uno de los más grandes resbalones de la historia de estos premios , si es que no ha sido suficiente ya su inclusión en la lista de nominados. Juno no merece ocupar el puesto de otras producciones con más sabor a Oscar como American Gangster , En el valle de Elah o Sweeney Todd . No porque sea una película independiente, sino porque no estamos ante una Pequeña Miss Sunshine original y fresca . Este es un producto deliberadamente confeccionado para encajar en los cánones de ese cine llamado ‘indie’ y está tan requetepensado que pierde por el camino cualquier atisbo de independencia, al menos en lo que a ideas se refiere. No bastan unos títulos de crédito la mar de monos y montajes ingeniosos como el que nos viste a la chica preferida por el guaperas ...

Los Goya y su alergia al taquillazo

Curiosa manera tiene nuestra academia de cine de rendir cuentas a la hora de conceder premios. Parece que los Goya tengan que nadar siempre a contracorriente para reivindicar un espíritu libre e independiente. De ahí que El orfanato y su prodigiosa campaña de marketing (más de 4 millones de espectadores, película más taquillera del año por delante de superproducciones de Hollywood) resulten demasiado comerciales para merecer la estatuilla, que finalmente ha caído en manos de Jaime Rosales y La soledad (¿Por qué no el galardón a mejor guión? ¿Por qué tampoco la preselección para los Oscar?). Que no se engañe la presidenta de la Academia cuando reivindica que el cine español existe más allá de la taquilla. Gracias a filmes de género como El orfanato o REC se han podido salvar las nefastas cifras de este año. Éxitos comerciales y, aún así, derroches de talento que no han sido correspondidos por unos académicos alérgicos al taquillazo. En una de las ediciones más injustas de la histori...

Aquí la única misión es aguantarla

Contaban director y actores durante la presentación en Barcelona de esta segunda parte de Mortadelo y Filemón que se lo pasaron en grande rodando la película, que los transportó directamente hacia la infancia. A juzgar por las reacciones, una parte del entregado público que acudió al preestreno también disfrutó de lo lindo con el filme. Cada golpe que le propinaban al sufrido Filemón era un decibelio más en sus carcajadas . Sin embargo, los comentarios a la salida de otra buena parte de la platea eran del estilo “Si la primera era mala, esta ya ni te cuento” o “Ya sabía a lo que venía, pero como es gratis…”. En esa última frase se resume todo. Y es que ni borracho pagaría uno por ver tal despliegue de sutilezas de humor cafre. En mi opinión, se equivocan los que meten en el mismo saco de bodrios para olvidar a la primera parte. Se nota el cambio abismal entre Javier Fesser y Miguel Bardem . El primero supo aprovechar el disparatado humor de Ibáñez rindiéndole un notable homenaje. El s...

OSCARS 2007. Mi apuesta personal. ¡Vota la tuya!

Mejor película No está fácil la cosa, aunque la cosa esté entre dos películas: No es país para viejos o Expiación . Y es que este puede ser el año de una u otra. Apostaré por la segunda por el simple hecho de que, a día de hoy, es la que está estrenada en nuestro país. Echo en falta dos grandes candidatas: American Gangster y Sweeney Todd . Me sobran las candidaturas de Michael Clayton , drama judicial inmerecido, y Juno , la Pequeña Miss Sunshine de 2007. Mejor director ¿Dónde están Ridley Scott y Tim Burton? Y sobre todo, ¿es que Joe Wright es demasiado novato para optar al galardón? A no ser que Pozos de ambición den la sorpresa de la noche, parece justo premiar a los hermanos Coen por adaptar tan fielmente (a juzgar por el tráiler) la novela de Cormac McCarthy y por llevar al cine un personaje como el de Bardem. Los otros tres candidatos no parecen partir con muchas opciones. Mejor actriz Aunque en esta edición, al contrario que en la del año pasado, el interés está fijado más...

¿Hace trampas Paul Haggis?

Su opera prima fue vilipendiada por más de un sesudo crítico que no dudó en juzgarla de tramposa. Si bien me cuento entre los del bando que consideró injusta la repentina victoria como mejor película de Crash en detrimento de Brokeback mountain en aquellos fatídicos Oscar de hace dos años, lo cierto es que el debut en el cine de Paul Haggis fue, a mi entender, digno de mención. Situaciones forzadas, puede que sí. Tufo a moralina, seguramente. Pero pocas veces tan bien orquestadas y planteadas como logró este guionista de confianza de Clint Eastwood. Crash nos ofreció escenas de puro erizamiento epidérmico que todavía hoy permanecen imborrables de la memoria. Escenas como la que reencuentra a una víctima atrapada en un coche accidentado con el policía que la vejó la noche anterior durante un control rutinario. Son el tipo de ejemplos que alentaron las acusaciones sobre el poder manipulador de la película. Para mí son la clara evidencia de la ingeniosa capacidad de su autor de desper...

Verdades tan demostrables como una ecuación

Gran parte de esta nueva película de Álex de la Iglesia se la pasan filosofeando sus dos protagonistas, los dos reclamos internacionales John Hurt y Elijah Wood . Maestro y alumno respectivamente disciernen sobre la posibilidad de conocer la verdad. Para el primero, no hay nada verdadero más allá de los números. Para el segundo, todo encuentra su explicación en las matemáticas. Y mientras uno y otro se enzarzan en acaloradas e interminables discusiones se suceden en la comunidad universitaria de Oxford una serie de crímenes relacionados con la lógica pero totalmente desvinculados de los desvaríos filosóficos que van vertiendo los personajes. ¿Puedes negar que esto es una piedra?, le pregunta el pupilo al profesor señalando un pedrusco en mitad de la calle. El espectador, entre tanto, se cuestiona la utilidad de tales reflexiones en una trama que finalmente queda absolutamente alejada de cualquier razonamiento filosófico . Al final, los hechos dan la razón al joven alumno y en la batall...

Sublimación

El amor arrancado, en este caso por la caprichosa actuación de una niña pudiente y malcriada, es un blanco fácil para el melodrama más puro. La imposibilidad de que triunfe la pasión entre dos jóvenes por motivos tan injustos como la falsa acusación de un crimen no cometido es un argumento con todos los puntos necesarios para segregar más de una lágrima en el espectador. Y el espectador probablemente acudirá a ver la película con la única voluntad de no despegarse del pañuelo. Joe Wright era consciente del material sensible que tenía entre manos. Por ello, quizá, nos vislumbra desde una lejana ventana la escena de separación de los dos enamorados o nos ahorra el contexto sobre cómo surgió la llama entre una chica bien (Keira Knigthley) y su jardinero (James McAvoy), para que los golpes sean menos duros y, por consiguiente, menos fáciles las lagrimitas. Expiación , aún así, constituye un drama romántico en toda regla. Es en los esfuerzos del director por alejarse de los cánones de una...

Del papel a la pantalla: 'No es país para viejos', por los Coen

A falta de un mes para su estreno en nuestro país y justo cuando Bardem acaba de recibir el premio de la Asociación Nacional de Críticos de Estados Unidos al mejor actor secundario por su papel en la película, que mejor momento para saber por donde pueden ir los tiros en No es país para viejos , la última producción de los hermanos Coen. Y es que de tiros irá la cosa, a juzgar por el tráiler del filme y por el libro en el que se inspira, del autor estadounidense Cormac McCarthy, recientemente galardonado con el Pulitzer por su última novela, La carretera . No es país para viejos , la novela, no es sencilla de digerir, probablemente cuando uno se enfrenta por primera vez a este cotizado escritor. No es que el argumento sea complejo, sino más bien el estilo narrativo utilizado, carente de estilo directo y plagado de distintos tipos de narradores. Jamás una conjunción como la Y había sido tan innecesariamente utilizada con el único fin de enmarañar la lectura y evitar ese respiro que pro...

Noriega y su doble haraquiri en Lolita's club

No descubro nada nuevo si digo que Eduardo Noriega es mal actor. Basta verle en las sucesivas entrevistas que durante estos días ha concedido a los medios de comunicación para comprobar que al modelo de Schweppes le faltan bastantes litros de sangre en las venas y que si en persona no es capaz de venderse a sí mismo, difícilmente podrá hacer lo mismo con un personaje ficticio. Un doble reto es lo que plantea la última película de Vicente Aranda, no para el cántabro, que debe realizar un titánico doble esfuerzo para rellenar la pantalla, sino para el sufrido espectador, obligado a apechugar con dos interpretaciones impropias de un actor profesional . No contento con encarnar a un policía duro que amanece borracho tras una noche de putas, papel que no casa ni casará nunca con su registro, Noriega, ni corto ni perezoso, añade un nuevo haraquiri a su currículum poniéndose en la piel de su gemelo, un bonachón con retraso mental obsesionado con una de las prostitutas del local que da nombre...

Del papel a la pantalla: 'Desde mi cielo', por Peter Jackson

Iniciamos nueva sección en La Pantalla que, como su nombre indica, trata de avanzar las tramas de futuras películas o series de televisión a partir de los libros en los que se han basado. Últimamente me ha dado por este tipo de lectura, absolutamente recomendable por muchas razones . La experiencia de ver en el cine o en la televisión las imágenes mentales que te vas creando mientras lees resulta muy interesante, pues en muchas ocasiones el director coincide con tu imaginación y en muchas otras su plasmación resulta totalmente contraria a lo que esperabas. Se me ocurren dos ejemplos. Mystic River , de Clint Eastwood, recrea a la perfección la atmósfera del libro de Dennis Lehane. Sean Penn, Tim Robbins y Kevin Bacon encajan a la perfección con los personajes que nuestro cerebro va dibujando . Y, en este caso, lo más importante, la adaptación es fidedigna. Pero ser fiel al libro no siempre es positivo. Algo que se resuelve muy bien con una de las grandes películas del cine contemporáneo...

[¡Stop!]

Es cierto que la gran experiencia de esta inusual película en nuestro cine es poder disfrutarla en una sala repleta de gente. El terror se degusta mucho mejor cuando viene acompañado de risas nerviosas y gritos de pura histeria colectiva que por muy numerosa que sea nuestra familia no podremos encontrar en el salón de nuestra casa. Sin embargo, en el calor del hogar disponemos de un arma infalible, llamada mando a distancia, con una peculiar tecla denominada Stop que nos permite simple y llanamente parar en seco lo que estamos viendo, algo imposible en una platea de cine. ¿Por qué apretar el susodicho botón con REC ? Pues porque hay momentos en que la angustia es tal que las escenas de respiro de la película no son suficientes para recuperar el aliento . Si con algo se podría definir el estado anímico de sus protagonistas, un grupo de vecinos encerrados en un edificio infectado por un virus, es con la palabra histeria. La experiencia que viven encerrados en un bloque convertido en rat...

Un Redford comprometido pero no dogmático

“En ningún lugar he visto a tales leones conducidos por tales corderos" . Al parecer, un general alemán pronunció estas palabras durante la I Guerra Mundial para referirse a un ejército estadounidense maniobrado por incompetentes políticos británicos. La cita le ha servido a Robert Redford para condensar en un título la esencia de su último filme como director, un alegato en defensa del compromiso social y, sobre todo, una dura crítica al poder en todas sus manifestaciones . Tres escenas prácticamente estáticas, basadas en la palabra, son suficientes para que el veterano realizador manifieste sin ningún tipo de metáfora sus convicciones ideológicas. Plasmar sin florituras diálogos tan cercanos al discurso político hace que las acusaciones de propaganda se encuentren a la vuelta de la esquina , pero eso a Redford no parece preocuparle. El aparato mediático del rival a combatir es mucho más poderoso. La guerra de Afganistán y la de Irak, conflictos que inundarán nuestras pantallas e...

Welcome Ben, welcome

Quede por delante que cualquier parecido de Adiós pequeña adiós con el caso Madeleine es tan vago como la cobertura informativa que se le está dando a la desaparición de esta pobre niña. Solo una mente unineuronal sería capaz de retrasar el estreno en el Reino Unido del debut de Ben Affleck en la dirección por un supuesto parecido entre la pequeña que da nombre al título y la descendiente de los McCann. Es solo un ejemplo más de las temibles hazañas de ese monstruo llamado opinión pública. Ajeno a todo el embrollo que paradójicamente tanto beneficiaría a su ópera prima, Ben Affleck decidió aparcar por un instante su discreta carrera como actor para probar suerte en lo que el ha llamado su “extensión lógica” . Tras firmar el guión de El indomable Will Hunting junto a su amigo Matt Damon, su única aportación como guionista, al actor californiano le pareció que la evolución más natural consistía en ejercer de director. Demasiado apresurado podría parecer. Sin embargo, viendo el resultad...

Cassandra's nightmare

Muchos llevan tiempo aconsejándole que deje aparcada su manía de realizar una película por año. Lo hicieron con Un final made in Hollywood , posteriormente con su acercamiento a la comedia adolescente en Todo lo demás y se lo han vuelto a sugerir con esta última parada en Londres antes de recalar en nuestro país. Es probable que las tres marquen un descenso cualitativo en la carrera de Woody Allen, pero resulta injusto recriminarle esta práctica saludable sólo cuando sus obras no están a la altura . Es más fácil aceptar que con un ritmo de producción semejante el espectador asiduo al director esté condenado a vivir sus películas como en una montaña rusa, con momentos sublimes, por ejemplo en forma de anillo en Match point , y con descensos de ingenio como el que desprende Cassandra’s dream . El último filme de Allen carece de todo lo que hace peculiar a Allen. Dicen que el director ha querido ponerse serio y para ello ha prescindido de los diálogos inteligentes, de los golpes de efect...