Ir al contenido principal

WANDAVISION | El experimento más osado de Marvel Studios

Debo confesarme. Me adentré en Bruja escarlata y Visión, la primera apuesta de Marvel Studios para la plataforma Disney+, sin conocer su contexto. No tenía ni la más remota idea de que con esta serie se iniciaba la fase 4 de los superhéroes, esa maquinaria sin fin cuyos engranajes funcionan a la perfección. Debo admitir también que tanta planificación me producía cierta pereza y hartazgo. Tan solo he visto un puñado de películas Marvel, sin orden ni concierto, bastante ajeno a la legión de feligreses que esperan ansiosos cada nuevo estreno marvelita. Ni conocía a Wanda ni conocía a Visión. Y, sin embargo, el primer episodio me pareció de lo más original y arriesgado que se ha atrevido a programar Disney en toda su historia.

El gigante audiovisual, tras la adquisición de marcas y estudios como Pixar, Marvel, Fox o Star Wars, sigue fiel a un modelo de negocio basado en la rentabilización de tan carísimas inversiones. Prueba de ello es el enorme arsenal de estrenos que se avecinan en la que ya es su marca insignia. Disney+ estrenará este año nada menos que 50 series ambientadas en los diferentes universos que tiene en su poder. Poco riesgo, alta rentabilidad. Hasta que ha llegado Bruja escarlata y Visión y ha trastocado todo lo que uno podía esperar de la casa de Mickey Mouse.

Con el poder de un amplísimo batallón de fieles, los que año tras año engrosan las cifras récord de Los Vengadores, Disney ha decidido darle un vuelco a la monotonía de su universo más lucrativo y experimentar con nuevos formatos. El experimento, por el momento, no le podría haber salido más redondo, no solo porque deja con la boca abierta a todos aquellos que entienden todas y a cada una de las referencias a sus personajes favoritos sino porque está consiguiendo que los legos en Marvel nos queramos sumar a la parroquia.

La experiencia de visionado de Bruja escarlata y Visión es la más parecida a Lost. Mira por dónde, la esperada sucesora de la mítica serie ha llegado de la forma más inesperada, a través de una franquicia más del universo Marvel. No porque ambas ficciones se parezcan demasiado, más bien poco, sino por esa capacidad de sorprender, de fomentar teorías y de generar expectación con cada episodio. El capítulo semanal como un evento, como un acontecimiento a escala global y en tiempo real.

Más allá de las expectativas, la serie se atreve a ser algo más que un satisfyer para forofos. Cada nuevo episodio homenajea a las grandes comedias televisivas, empezando por los años 50 y siguiendo hasta los 2000, donde se mezclan referencias a Modern family o The office. De esta manera, una superproducción echa el freno y decide reivindicar un género prácticamente en desuso pero que tantas alegrías ha proporcionado a la historia de la televisión. Un gran homenaje a las sitcom que se entremezcla con el gran arco argumental de la serie: ¿qué ha pasado con Wanda y Visión tras el final de la fase 3?

Esa mezcla entre la comedia, la parodia, la intriga, el romance, el blockbuster e incluso la metaficción es la que convierte a Bruja escarlata y visión en un interesante e imprevisible cóctel. Por si fuera poco, Elizabeth Olsen enriquece su personaje con nuevos matices. A través de Wanda, asistimos también a una producción feminista que no solo se contenta con darle el máximo protagonismo a una mujer. Superado ya ese lastre con anteriores filmes como Capitana Marvel, convenía ir un poco más allá y aprovechar la revisión histórica de las teleseries para hacer repaso al denostado papel que la televisión y la publicidad, y por consiguiente también la realidad, les reservaba a las mujeres.

Resulta interesante observar la evolución de esos anuncios que la serie inserta en cada episodio, desde ese machismo que daba por hecho que los electrodomésticos eran herramientas exclusivas para mujeres, hasta una actualidad con una alta dependencia hacia los antidepresivos, en busca de una realidad alternativa que nos haga ser más felices, justo lo que parece andar persiguiendo la protagonista, en una gran proeza de amor con enormes daños colaterales. 

Detrás de esos anuncios, existen multitud de teorías que enlazan su contenido con decenas de tramas pasadas y futuras, que echan mano de todo el material audiovisual ya estrenado o de los cómics de origen y que dan rienda suelta a todo tipo de especulaciones sobre el devenir de Los Vengadores y los X-Men, ahora que los derechos de ambos universos ya confluyen en Disney. Esta lectura es tan solo la de un neófito que tiene la sensación de estar experimentando únicamente el 1% de la satisfacción que viven los fans de Marvel con Bruja escarlata y Visión. El sentimiento de llegar tarde, de sentirse ajeno al fenómeno, no debe impedir, sin embargo, que los recién llegados disfrutemos, a nuestra manera, de un producto perfectamente ingeniado para dejarnos a todos con la boca abierta.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Ensayo sobre la humanidad

Fernando Meirelles pedía disculpas a los asistentes del preestreno barcelonés de A ciegas por las imágenes tan duras que iban a presenciar. Para quien no conociera el Ensayo sobre la ceguera de Saramago, sin duda le sorprendería la crudeza de algunas escenas, sobre todo las que tienen lugar durante la improvisada cuarentena para ciegos . Pero los que alguna vez leyeron la novela del Nobel portugués seguramente recordarán la sensación de angustia que provocaban algunos pasajes, hasta el punto de resultar incómoda su simple lectura. La adaptación no obvia los momentos más duros del relato, pero sí elude algunos escabrosos detalles que hubieran hecho del filme una auténtica pesadilla. La recreación de un mundo sumido en el caos tras caer todos sus habitantes en una inexplicable ceguera blanca es meritoriamente realista. De bien seguro que Saramago se quedó corto al suponer la degradación a la que puede sucumbir un ser humano en estado de emergencia, sin orden ni control. Aún así, el rel...

Aburrida hasta para 'El País'

Hagan paso, que el salvador de la cinematografía española hace su entrada, por si no se habían dado cuenta. Qué mal le debe haber sentado a nuestro Pedro despertar esta mañana con la lectura de El País , el periódico al que tanto homenajea en su última película y que tantos masajes le ha practicado a lo largo de su carrera. Una relación que permanecía idílica hasta que un buen día los mandamases de Prisa decidieron contratar a ese inconformista llamado Carlos Boyero y lo convirtieron en su crítico de cabecera. No contaron con que un día al señor le tocaría comentar al intocable y ha pasado lo que tenía que pasar. La sangre de Almodóvar habrá entrado en ebullición en cuanto haya leído en su amado diario un doloroso titular para su nuevo filme: “La única sensación que permanece de principio a fin es la del tedio” . Suelo rendirme ante Almodóvar con la misma intensidad con la que tiendo a aborrecer la forzada rebeldía de Boyero, pero en esta ocasión no tengo más remedio que ponerme del l...

El embolado de Julianne Moore

¿Cómo es posible que una película protagonizada por Julianne Moore y Samuel L. Jackson se estrene en tan sólo tres salas de Barcelona? Era la pregunta que rondaba por mi cabeza momentos antes de entrar en uno de esos tres cines en los que proyectaban El color del crimen . Dos horas más tarde, al atravesar la salida de emergencia, entendí perfectamente el motivo. La película es un bodrio. Capítulos de Sin rastro desarrollan mucho mejor en 45 minutos lo que este filme alarga a 120, la misteriosa desaparición de un niño blanco cerca de un gueto habitado por negros en New Jersey. Desde el momento en que la policía decide acordonar toda la colonia para encontrar al secuestrador, estalla un conflicto racial con dramáticas consecuencias. La película muestra, a su manera, algunos de los males que azotan Estados Unidos. Como es evidente, uno de ellos el racismo y las desigualdades sociales, pero también algunos otros que producen igual repugnancia, como es por ejemplo esa tendencia al asociac...