Ir al contenido principal

THE LEFTOVERS | A contracorriente hasta el final

Carrie Coon
Tras el varapalo que conllevó el polémico final de Perdidos, Damon Lindelof no se amedrentó. Tomó las riendas, junto al guionista y escritor Tom Perrotta, de otra obra revolucionaria, radicalmente opuesta en su planteamiento pero igual de enrevesada y compleja. Un nuevo reto para el espectador, que ahora sustituía la resolución de un misterio por algo mucho más trascendental. La ciencia ficción al servicio de las cuestiones más terrenales. Se metió de lleno en otro embolado pero esta vez a sabiendas de que saldría airoso. Y el final de los finales lo confirma. The Leftovers es ya una de las series más meritorias y necesarias de la televisión. Una obra de arte que supo llamar la atención, luego reinventarse y, finalmente, cerrar por la puerta grande.

Intuíamos que sabrían hacerlo, que sabían de lo que hablaban y que tenían muy claro lo que querían contar. Cada capítulo de la serie, salvo contadísimas excepciones, ha supuesto una joya, piezas únicas talladas con la delicadeza de quien considera el material que tiene entre manos como lo más valioso del mundo, de quien presupone la máxima exigencia a su público. Y este último episodio, protagonizado por Nora y Kevin, ha supuesto toda una declaración de amor, un soplo de esperanza y de fe para una serie eminentemente desgarradora y trágica. Otro valiente golpe de timón en un recorrido marcado por los imprevistos.
Carrie Coon y Justin Theroux
El arranque del capítulo nos situaba en el terreno más lostiano, sin complejos a la hora de materializar las respuestas que ya no demandábamos. Al final parece que las expectativas inesperadas resultan mucho más placenteras. La despedida entre Nora y su hermano y ese camino hacia la máquina que la devolvería en brazos de sus seres desaparecidos, con flashes del terrible recuerdo, provocan una angustia difícilmente expresable en pantalla. Y, de repente, la interrupción, el regreso al flashforward que nos dejó con la boca abierta en el primer episodio de la temporada.

Disipado el apocalipsis, el futuro se presenta reconfortante y tranquilizador. En paz y armonía. Hasta que el pasado llama a la puerta de Nora con el semblante arrugado de Kevin. Desde ese instante, la serie juega al despiste con el espectador. Parece que las buenas vibraciones de los primeros minutos se desmoronan con lo que aparentan ser vueltas de tuerca innecesarias. ¿Kevin ha perdido la memoria? ¿Laurie finalmente no se suicidó? ¿En qué demonios de realidad nos encontramos?
Final The Leftovers
Pero lo que aparenta ser una equivocada decisión se encauza enseguida con una de las declaraciones de amor más emocionantes que nos ha podido ofrecer la pequeña pantalla. Un Kevin desesperado confesando que cada año aprovecha sus quince días de vacaciones para recorrer Australia de punta a punta, en busca de la única persona en cuyos brazos pudo sentirse reconfortado durante la etapa más descorazonadora de sus vidas. Y a continuación, un monólogo en mayúsculas que nuevamente brinda respuestas, esta vez a la gran pregunta sobre la que ha girado la trama de sus tres temporadas: cómo sobreponerse a la pérdida.

Tan sólo en boca de Nora, sin la facilidad que podría implicar mostrar en imágenes su viaje al otro lado, confiando (y acertando de pleno) en el talento de una actriz sobresaliente, el guión nos mantiene enganchados a una narración absorbente y evocadora. Un ejercicio valiente que deja en manos del espectador la capacidad de imaginación y, sobre todo, que delega en el receptor su interpretación de los acontecimientos. Ni siquiera en su final, The Leftovers se ha permitido bajar la guardia. Un cierre emotivo, absolutamente fiel, para una serie que, como Lost, es única y será irrepetible.

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL DÍA DE MAÑANA | El primer golpe de Originales Movistar

Las comparaciones con Cuéntame eran inevitables. Otra historia ambientada entre el tardofranquismo y los enclenques inicios de la democracia disponía ya de un referente clarísimo en nuestra televisión. Pero basta echar un vistazo al primer capítulo para vislumbrar que la propuesta de Mariano Barroso con El día de mañana dista mucho de la visión acomodada y para todos los públicos que nos brindan los Alcántara. Aquí el protagonista es Justo Gil y existen serias dudas sobre si un personaje con tantas aristas tendría hueco en otro lugar que no fuera la televisión de pago.

Porque sí, los Originales de Movistar por fin dan un paso adelante en materia de ficción tras otras propuestas que, o bien simplemente alardeaban de factura (véase La peste) o directamente pasaban al olvido (ignórense Félix o Matar al padre, por ejemplo). Ha tenido que llegar el flamante presidente de la Academia de Cine para demostrarnos que presupuesto y guion pueden ir de la mano para ofrecernos una serie que, ahora …

Los 8 momentos memorables del final de Mujeres Desesperadas

Pueden contarse con los dedos de una mano las series que han logrado cerrar la persiana sin remordimientos. Mujeres desesperadas seguramente se encuentre en ese reducido grupo de privilegiadas que alcanza el final satisfaciendo a la gran mayoría de sus seguidores, sin polémicas, sin originalidades, sin alterar, en definitiva, la esencia de una fórmula que la ha mantenido en antena durante ocho temporadas.
Podrán vertirse muchas críticas sobre esta creación de Marc Cherry, gustarán más o menos algunas épocas de la serie, pero lo que no puede negársele a Mujeres desesperadas es la fidelidad a su público. La coherencia suele convertirse en la factura pendiente en producciones que, movidas por el éxito, suelen alargarse hasta el infinito, perdiendo en el camino la cordura (Lost) o a buena parte de su reparto original (CSI).
Consciente de ello, Cherry decidió ponerle punto y final a su niña mimada antes de que el tiempo erosionara su identidad. La fecha escogida fue el pasado domingo 13…

ÓRBITA 9 | Una odisea pseudoespacial

A Órbita 9 le ha pasado lo mismo que le ocurrió en su día a Blancanieves con The Artist o a La isla mínima con True detective. La todopoderosa Hollywood lastró en cierta forma sus innovadoras propuestas adelantándose en su estreno. Y es que el mismo día que llega a nuestras pantallas esta ambiciosa coproducción española y colombiana aterrizan Jake Gyllenhaal y Ryan Reynolds con Life, aunque la referencia que claramente lapida toda posibilidad de sorpresa llegó semanas antes con Passengers. Hay escenas de la cinta española que recuerdan sobremanera a la superproducción protagonizada por Jennifer Lawrence. Pero este tercer caso de simultaneidad de estrenos entre Estados Unidos y España difiere de los dos anteriores en una pequeña particularidad. No importa cuál se estrenó primero ni cuánto influyó en su resonancia. Ambos han resultado de lo más prescindibles.

De entrada, ha sido la propia promoción de la película la que ha echado por tierra el único giro argumental por el que merecería…