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OSCARS 2016: El año de la incertidumbre

Mejor película
Hacía tiempo que la contienda hacia los Oscar no se mostraba tan difusa. Normalmente, a estas alturas ya se vislumbraba más o menos claramente la posible ganadora. Pero esta vez los premios de la crítica, de los profesionales y las diversas antesalas no han querido dejárselo fácil a los miembros de la Academia de Hollywood. Si este domingo los Globos de Oro apostaban fuerte por El renacido, las pistas previas dejaban entrever un favoritismo hacia Spotlight, mientras Mad Max: Fury Road ha dado el campanazo con un total de 10 nominaciones. Todo está en el aire. Sin embargo, la película que parte como favorita, al menos con un dato tan objetivo como el número de nominaciones, doce en total, es El renacido. En su contra juega el convertirse en la segunda cinta ganadora consecutiva dirigida por Alejandro González Iñárritu, pero a su favor se encuentran las críticas que la han valorado como una obra total, como toda una experiencia sensorial. Deberemos esperar hasta el próximo 5 de febrero para comprobarlo

Mejor director
Otra de las categorías más abiertas, sin un candidato claro. Si catapultar a Mad Max: Fury Road a lo más alto sería prácticamente imposible, no lo sería tanto premiar a su director, George Miller, por resucitar, y de qué manera, una saga que tantos daban por perdida. Algo más complicado sería que González Iñárritu se erigiera por segundo año consecutivo en el mejor director. La tercera opción más plausible es la de Thomas McCarthy, por la valentía de dirigir una cinta, Spotlight, que ha plasmado en imágenes los abusos en el seno de la Iglesia de Massachussets destapados por un equipo de periodistas de The Boston Globe.

Mejor actriz
Es el Oscar más cantado en una de sus ediciones más imprevisibles. Salvo sorpresa de última hora, Brie Larson, la actriz que nos deslumbró con Las vidas de Grace, se erigirá en la mejor actriz de 2015 por encarnar a una madre que lleva encerrada en una habitación durante años junto a su hijo pequeño. Poco o nada tienen que hacer sus rivales en esta categoría, a pesar de que la que probablemente sea la mejor interpretación del año, de los últimos años de hecho, es la de Charlotte Rampling en 45 años. Contentos estamos, al menos, de que la industria de Hollywood la tuviera en consideración. Un pequeño gran papel que debería sacar los colores a la cuatro veces nominada Jennifer Lawrence.

Mejor actor
Por caridad cristiana. El eterno ninguneo de la Academia de Hollywood a Leonardo DiCaprio es objeto de debate y de las más furibundas reacciones en toda la población. Es ya un tema de interés general que debería resolverse este año por el que dicen es su mejor papel, el de El renacido. El del actor de A quién ama Gilbert Grape, de El aviador, de Diamante de sangre, ¡de El lobo de Wall Street! Son las cuatro nominaciones previas con las que Leo se ha ido de vacío. Lástima que su merecido Oscar coincida con la que sin duda es la mejor categoría de la velada, la que reúne a Michael Fassbender por Steve Jobs, a Eddie Redmayne por La chica danesa, a Bryan Cranston por Trumbo y a Matt Damon por Marte. Glamour y talento sobre la alfombra roja.

Mejor actriz secundaria
Dicen, injustamente, que se come a su compañero de reparto dando vida a la sufrida esposa del primer transexual de la historia. Es la chica del momento, catapultada a la fama por Un asunto real y destacada este año por dos papeles no tan encomiables, el de un androide impasible en 'Ex machina' y el que la llevará al escenario del Dolby Theatre por La chica danesa. Nos falta por conocer las interpretaciones de Jennifer Jason Leigh en Los odiosos ocho, de Rachel McAdams en Spotlight y de Rooney Mara en Carol, pero el que ya conocemos, el de Kate Winslet en Steve Jobs resulta mucho más estimulante que el de Alicia Vikander.

Mejor actor secundario
No se sabe muy bien por qué pero Sylvester Stallone, o lo que queda de él tras esa capa de sucesivas operaciones antiestéticas, se ha convertido en el favorito para coronarse con el Oscar a la mejor interpretación secundaria masculina por su eterno papel de Rocky en Creed, en la que por fin da paso a un pupilo para que revitalice la saga. Hasta hace bien poco, las quinielas apostaban por una actuación seguramente insuperable en esta categoría, la de Mark Rylance en El puente de los espías. Entre ellos dos está el duelo.

Mejor guión original
Parece que hay tres claros favoritos (¿era necesaria Straight Outta Compton?), como el texto de la obra maestra Inside out o el de Ex machina. Pero si la lógica se adueña de los académicos de Hollywood, el galardón debería ir a parar a Josh Singer y Tom McCarthy, por ser los máximos responsables de una de las películas con más opciones para agenciare el premio gordo, Spotlight.

Mejor guión adaptado
Expulsado Aaron Sorkin de la competición, responsable de uno de los mejores guiones del año por su magnífica Steve Jobs, esta categoría se ha convertido en una de las más complicadas de vaticinar, más que nada porque sólo se ha estrenado en nuestro país otra de sus cinco aspirantes. Marte es una gran adaptación del best-seller de Andy Weir, pero las predicciones parecen indicar que Room será la que se lleve el gato al agua.

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