Ir al contenido principal

Emmys 2013: Entre Langley y la Casa Blanca está el juego

Lejos quedan aquellos años en los que Mad men acaparaba los titulares el día de las nominaciones a los Emmy. Los publicistas de Nueva York, desbancados por primera vez en la pasada edición por el bombazo Homeland, se enfrentan de nuevo a Carrie y Nicholas y a serios contrincantes muy difíciles de batir. Con Breaking bad y Juego de tronos ya midieron fuerzas en alguna ocasión y salieron victoriosos pero esta vez se añade a la batalla por la victoria House of cards, el exquisito thriller político de David Fincher para Netflix, por no hablar de la siempre peligrosa Downton Abbey, con un gran número de adeptos en Estados Unidos. ¿Repetirá Homeland tras su inmejorable segunda temporada? ¿Entrará House of cards como gran novedad? ¿Premiarán los académicos por fin a Breaking bad a las puertas de su esperadísimo final o preferirán esperar al año que viene para darle la despedida que se merece? El próximo 22 de septiembre saldremos de dudas.

MEJOR DRAMA
Breaking Bad
Downton Abbey
Homeland
House of Cards
Juego de tronos
Mad Men



Ya sabemos lo que les cuesta a los académicos de la televisión estadounidense cambiar de voto. Si el año pasado se obró el milagro con Homeland tras cuatro victorias consecutivas para Mad men, nada hace pensar que este año sea otra la que le usurpe el trono a la serie favorita de Obama. Y más si nos atenemos a su segunda temporada, que no sólo ha logrado mantener los niveles de tensión de su debut en Showtime sino que incluso los ha logrado superar con brillantes e inesperados giros de guión. La única amenaza que planea sobre una de las producciones más adictivas de la actualidad es otro 'thriller' afincado en Washington y que seguro habrá hecho las delicias de más de un académico, House of cards. 

MEJOR ACTRIZ DE DRAMA
Connie Briton (Nashville)
Claire Danes (Homeland)
Michelle Dockery (Downton Abbey)
Vera Farmiga (Bates Motel)
Elisabeth Moss (Mad Men)
Kerry Washington (Scandal)
Robin Wright (House of Cards)



Nada menos que siete contrincantes se disputan el trono de mejor actriz para este año, con sorprendentes intrusiones como las de Kerry Washington, Connie Briton y Michelle Dockery (¿qué le ven los votantes a Lady Mary para nominarla por segundo año?) y grandes ausencias como las de Julianna Margulies, que en ningún momento ha aflojado talento en la cuarta temporada de The good wife. La presencia de Vera Farmiga, impagable en su papel de Norma Bates, y de Robin Wright por su tete a tete con Kevin Spacey en House of cards era imprescindible, pero de nuevo los votos podrían inclinarse por la insuperable Claire Danes, que mantiene el tipo en la adrenalínica segunda etapa de Homeland. Imposible decantarse por su gran rival en la contienda. Tanto Wright como Farmiga serían dignas vencedoras.

MEJOR ACTOR DE DRAMA
Hugh Bonneville (Downton Abbey)
Bryan Cranston (Breaking Bad)
Jeff Daniels (The Newsroom)
Jon Hamm (Mad Men)
Kevin Spacey (House of Cards)
Damian Lewis (Homeland)



Esta vez le han ahorrado el sufrimiento a Steve Buscemi. Ninguneado en las dos ediciones anteriores por su papelón en Boardwalk Empire, en esta ocasión no tendrá que ver desde el patio de butacas cómo le arrebatan el Emmy al mejor actor otros intérpretes que ni de lejos llevan el peso de la trama como él. Al que prefieren ver sufrir de nuevo es a Jon Hamm, que suma ya seis intentos frustrados de salir victorioso de la noche. Hugh Bonneville y Bryan Cranston perdieron la pasada edición frente a un notable, que no excelente, Damian Lewis, así que este podría ser perfectamente el año de uno de los grandes del cine, reconvertido ahora en uno de los personajes más carismáticos de la televisión actual: Kevin Spacey.

MEJOR ACTRIZ DE REPARTO EN DRAMA
Anna Gunn (Breaking Bad)
Maggie Smith (Downton Abbey)
Emilia Clarke (Juego de tronos)
Christine Baranski (The Good Wife)
Morena Baccarin (Homeland)
Christina Hendricks (Mad Men)



Christine Baranski se ha convertido en la única superviviente de The good wife en las grandes categorías de los Emmy, un lugar que hace tan sólo un par de ediciones ocupaba buena parte del reparto. El motivo sólo los académicos lo conocen, pero los seguidores del drama legal saben que Diane Lockhart no es la única destacable de su enorme plantel. Para colmo, este año ni Kalinda, vencedora en 2010, ha podido medir sus fuerzas con la jefa. Recuperándome todavía de la intrusión de la sosísima Morena Baccarin en las nominaciones y de la ausencia de Kate Mara por House of cards, sólo queda alegrarme por Emilia Clarke, que desembarca por primera vez en los Emmys cual khaleesi en busca de su trono de hierro, hoy por hoy ocupado, y merecidamente, por Maggie Smith. 

MEJOR ACTOR DE REPARTO EN DRAMA
Bobby Cannavale (Boardwalk Empire)
Jonathan Banks (Breaking Bad)
Aaron Paul (Breaking Bad)
Jim Carter (Downton Abbey)
Peter Dinklage (Juego de tronos)
Mandy Patinkin (Homeland)



Si nos atenemos a las dos últimas ediciones, el duelo parece estar este año entre Aaron Paul, vencedor el año pasado por su papel prácticamente coprotagonista en Breaking bad, y Peter Dinklage, ganador en 2011 por su imprescindible encarnación de Tyrion. La balanza puede que se incline más hacia Jesse Pinkman, ya que el benjamín de los Lannister no ha tenido un papel tan destacable en esta tercera temporada de Juego de tronos. Saludables las menciones para el mítico Carlson de Donwton Abbey y para Saul, el contrapunto perfecto de Carrie en Homeland. 

MEJOR MINISERIE
American Horror Story: Asylum
Behind the Candelabra
The Bible
Phil Spector
Top of the Lake
Political Animals



Este año que no hay una miniserie estrella de la HBO (Behind the Candelabra ha obtenido las mejores críticas por la interpretación de Michael Douglas), debería ser el momento para premiar a American Horror Story, sin duda una de las producciones más destacables de la temporada. Más extrema, pero también más brillante en la puesta en escena que en su anterior entrega, la serie de Ryan Murphy merece ya el máximo reconocimiento por parte de los académicos de la televisión estadounidense, aunque miedo produce el efecto que pueden haber infligido las enormes audiencias de La bíblia sobre su decisión. 

MEJOR ACTRIZ DE MINISERIE
Jessica Lange (American Horror Story: Asylum)
Laura Linney (The Big C)
Helen Mirren (Phil Spector)
Elisabeth Moss (Top of the Lake)
Sigourney Weaver (Political Animals)



¿Por qué el año pasado estuvo nominada Jessica Lange a mejor actriz secundaria (y venció) por American Horror Story y este año lo está en la categoría de mejor interpretación principal? Se nos escapan los pormenores por los que se rigen los Emmys, pero en todo caso, se considere o no como principal su actuación en Asylum, su galardón debería estar más que cantado, a pesar de que este año la hermana Jude no ha brillado tanto como Constance y que cuenta con una gran rival en la contienda, la siempre cautivadora Helen Mirren. 

MEJOR ACTOR DE MINISERIE
Michael Douglas (Behind the Candelabra)
Matt Damon (Behind the Candelabra)
Toby Jones (The Girl)
Benedict Cumberbatch (Parade's End)
Al Pacino (Phil Spector)



Su increíble transformación en Liberace, el extravagante artista de los años 70, ha sorprendido de tal manera que le ha valido a Michael Douglas todas las alabanzas que el cine le ha denegado en los últimos años. Ni siquiera su pareja sentimental en la pequeña pantalla, Matt Damon, ha logrado hacerle sombra al protagonista absoluto de este telefilme de la HBO. Y ni siquiera el mismísimo Al Pacino en Phil Spector parece llamado a arrebatarle el más que merecido Emmy.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Ensayo sobre la humanidad

Fernando Meirelles pedía disculpas a los asistentes del preestreno barcelonés de A ciegas por las imágenes tan duras que iban a presenciar. Para quien no conociera el Ensayo sobre la ceguera de Saramago, sin duda le sorprendería la crudeza de algunas escenas, sobre todo las que tienen lugar durante la improvisada cuarentena para ciegos . Pero los que alguna vez leyeron la novela del Nobel portugués seguramente recordarán la sensación de angustia que provocaban algunos pasajes, hasta el punto de resultar incómoda su simple lectura. La adaptación no obvia los momentos más duros del relato, pero sí elude algunos escabrosos detalles que hubieran hecho del filme una auténtica pesadilla. La recreación de un mundo sumido en el caos tras caer todos sus habitantes en una inexplicable ceguera blanca es meritoriamente realista. De bien seguro que Saramago se quedó corto al suponer la degradación a la que puede sucumbir un ser humano en estado de emergencia, sin orden ni control. Aún así, el rel...

Aburrida hasta para 'El País'

Hagan paso, que el salvador de la cinematografía española hace su entrada, por si no se habían dado cuenta. Qué mal le debe haber sentado a nuestro Pedro despertar esta mañana con la lectura de El País , el periódico al que tanto homenajea en su última película y que tantos masajes le ha practicado a lo largo de su carrera. Una relación que permanecía idílica hasta que un buen día los mandamases de Prisa decidieron contratar a ese inconformista llamado Carlos Boyero y lo convirtieron en su crítico de cabecera. No contaron con que un día al señor le tocaría comentar al intocable y ha pasado lo que tenía que pasar. La sangre de Almodóvar habrá entrado en ebullición en cuanto haya leído en su amado diario un doloroso titular para su nuevo filme: “La única sensación que permanece de principio a fin es la del tedio” . Suelo rendirme ante Almodóvar con la misma intensidad con la que tiendo a aborrecer la forzada rebeldía de Boyero, pero en esta ocasión no tengo más remedio que ponerme del l...

El embolado de Julianne Moore

¿Cómo es posible que una película protagonizada por Julianne Moore y Samuel L. Jackson se estrene en tan sólo tres salas de Barcelona? Era la pregunta que rondaba por mi cabeza momentos antes de entrar en uno de esos tres cines en los que proyectaban El color del crimen . Dos horas más tarde, al atravesar la salida de emergencia, entendí perfectamente el motivo. La película es un bodrio. Capítulos de Sin rastro desarrollan mucho mejor en 45 minutos lo que este filme alarga a 120, la misteriosa desaparición de un niño blanco cerca de un gueto habitado por negros en New Jersey. Desde el momento en que la policía decide acordonar toda la colonia para encontrar al secuestrador, estalla un conflicto racial con dramáticas consecuencias. La película muestra, a su manera, algunos de los males que azotan Estados Unidos. Como es evidente, uno de ellos el racismo y las desigualdades sociales, pero también algunos otros que producen igual repugnancia, como es por ejemplo esa tendencia al asociac...