Todos
los esfuerzos de la Academia de Hollywood por parecer más inclusiva, tolerante
y feminista en los últimos años se fueron por la borda en apenas unos segundos.
Son los que protagonizó Will Smith cuando irrumpió en el escenario del Kodak
Theater para propinarle un bofetón a Chris Rock por un desafortunado chiste
sobre la calvicie de su mujer. Lo que parecía un gag más de la ceremonia terminó
confirmándose como real, aunque no por boca de la organización del evento, que
prosiguió con el show como si nada grave hubiera sucedido. Minutos más tarde,
el actor recibía el Oscar a mejor actor entre vítores y aplausos de los
asistentes. Los Oscar parecían imitar la escena de ‘No mires arriba’ en la que
el mundo prefiere ignorar la llegada de un meteorito. Smith no solo no pidió
perdón al agredido sino que justificó entre sonrisas y lágrimas que lo hizo por
amor y por respeto. ¿Qué sentido cobraban los lazos azules de apoyo a los
refugiados en Ucrania, los aplausos en la lengua de signos, la mayor presencia
de mujeres, negros y personas LGTBIQ si al final nadie fue capaz de condenar el
mayor acto de intolerancia? La imagen que quedará para el recuerdo es la de
Chris Rock saliendo por la puerta de atrás y la de Will Smith luciendo un Oscar
bajo el brazo.
Era extraño que las revistas de cine de este mes no contaran con el cartel de la nueva película de Almodóvar, a pesar de que se estrena el próximo 18 de marzo . ¿El motivo? Todavía no había salido a la luz. Ha sido esta semana cuando por fin se ha desvelado el diseño del que será el filme de mayor metraje del director manchego. Penélope Cruz se convierte de nuevo, tras Volver , en la protagonista absoluta, mientras que el colorido habitual de sus diseños viene esta vez bajo la influencia del Pop Art de Andy Warhol. El argentino Juan Gatti ha sido otra vez el encargado de dar imagen a una película de Almodóvar. Todo un artista cuya obra conocida y desconocida ha permanecido justo hasta hoy en la Fnac Triangle de Barcelona (Ver fotogalería de la exposición) .

Comentarios