Ir al contenido principal

ESPECIAL SITGES 2013: Sólo Dios perdona

Ahorremos tiempo y espacio. Lo único destacable de Sólo Dios perdona es la increíble, apabullante y majestuosa transformación de Kristin Scott Thomas en una choni matona de barrio dirigiendo el cotarro de la droga en Bangkok. Lleva tiempo sorprendiéndonos la actriz inglesa, recientemente en Hace mucho que te quiero o En la casa, pero lo que Nicolas Winding Refn ha logrado con ella en esta estéril propuesta es simplemente admirable.

Tantos calculados esfuerzos por plasmar una belleza formal, tantos ralentizados, travelines y gestos forzados para que al final sea una escena de esta mujer comparando el tamaño de polla de sus dos hijos la que destaque por encima de todas. De hecho, podemos afirmar que el personaje de Crystal, el de una madre en busca de venganza, es el único riesgo que corre el danés en su esperado regreso tras Drive. El resto podría considerarse como un desafortunado autoplagio.

Porque Tailandia no es Los Ángeles, ni las tailandesas son Carey Mulligan. Ni siquiera Ryan Gosling parece el mismo sin el palillo en la boca ni la chupa dorada, a pesar de los constantes esfuerzos por endiosar su figura. Los matices que se escondían tras su aparente frialdad en Drive aquí desaparecen bajo un gran manto de postureo, como el que practica el director desde los títulos de crédito hasta el último instante. Un descarado intento por trasladar la fórmula al sudeste asiático que ni cautiva ni emociona. Simplemente aletarga.

Si en Drive todos los elementos estéticos, incluida la brillante banda sonora, estaban al servicio de una obra maestra, en Sólo Dios perdona es la película la que se somete a los caprichos visuales y sonoros de un director que, a juzgar por el vídeo dedicado a los fans del festival de Sitges, ha perdido el norte. De ofrecernos una cinta de acción de culto ha pasado a brindarnos un festín de violencia gratuita y mal gusto, que ni siquiera en sus pasajes más sádicos aplaudió el entregado público del certamen. Después de semejante fiasco, me temo que ni en Dios encontrará el danés la más mínima compasión.

Comentarios

Entradas populares de este blog

'Los abrazos rotos' ya tiene cartel

Era extraño que las revistas de cine de este mes no contaran con el cartel de la nueva película de Almodóvar, a pesar de que se estrena el próximo 18 de marzo . ¿El motivo? Todavía no había salido a la luz. Ha sido esta semana cuando por fin se ha desvelado el diseño del que será el filme de mayor metraje del director manchego. Penélope Cruz se convierte de nuevo, tras Volver , en la protagonista absoluta, mientras que el colorido habitual de sus diseños viene esta vez bajo la influencia del Pop Art de Andy Warhol. El argentino Juan Gatti ha sido otra vez el encargado de dar imagen a una película de Almodóvar. Todo un artista cuya obra conocida y desconocida ha permanecido justo hasta hoy en la Fnac Triangle de Barcelona (Ver fotogalería de la exposición) .

Los 8 momentos memorables del final de Mujeres Desesperadas

Pueden contarse con los dedos de una mano las series que han logrado cerrar la persiana sin remordimientos. Mujeres desesperadas seguramente se encuentre en ese reducido grupo de privilegiadas que alcanza el final satisfaciendo a la gran mayoría de sus seguidores , sin polémicas, sin originalidades, sin alterar, en definitiva, la esencia de una fórmula que la ha mantenido en antena durante ocho temporadas. Podrán vertirse muchas críticas sobre esta creación de Marc Cherry, gustarán más o menos algunas épocas de la serie, pero lo que no puede negársele a Mujeres desesperadas es la fidelidad a su público . La coherencia suele convertirse en la factura pendiente en producciones que, movidas por el éxito, suelen alargarse hasta el infinito, perdiendo en el camino la cordura ( Lost ) o a buena parte de su reparto original ( CSI ). Consciente de ello, Cherry decidió ponerle punto y final a su niña mimada antes de que el tiempo erosionara su identidad. La fecha escogida fue el p...

Lost: The final deception

Sabían que esperábamos respuestas, que había una gran expectación por ver cómo resolverían todos los misterios que habían generado. Contaban, además, con nada menos que tres temporadas para resolver el embrollo . Pero decidieron virar de forma estrepitosa hacia la ciencia ficción. Si nos aseguraron que la cosa no iría de máquinas del tiempo, en la quinta temporada nos marearon del pasado al futuro sin miramientos. Lo aceptamos e incluso lo acogimos con júbilo. Pero el final era otro cantar. Nos dijeron por activa y por pasiva que aquella isla no era un purgatorio y que los protagonistas no estaban muertos. Y sin embargo, la idea de una antesala de la muerte ha surgido, aunque por suerte, no sea aplicable a toda la serie sino a una temporada, la sexta, que ya se ha convertido, sin miedo a morir lapidado, en la peor de Perdidos . Cierto es que había demasiados misterios por resolver, demasiados frentes abiertos casi imposibles de cerrar, pero también es cierto que disponían de 18 episodi...