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Así será el manicomio de American Horror Story

Su creador, Ryan Murphy, nos sorprendía al final de la primera temporada con la revelación de que American Horror Story regresaría el año siguiente con nuevos actores, nuevo escenario y una nueva trama. Lo que al principio recibimos como un shock, ahora, a pocos días del estreno y con innumerables avances promocionales, se avecina como algo apetecible. La mudanza de la casa victoriana de los Harmon a una institución católica para criminales dementes “será lo más terrorífico que se ha visto en televisión”, asegura el presidente de FX, John Landgraf, a la revista Entertainment Weekly.

El semanario estadounidense dedicó hace unas semanas todo un monográfico a una de las series revelación de la pasada temporada. Con una media de 4,4 millones de espectadores, American Horror Story debutaba en los Emmy con doce nominaciones, de las que sólo dos finalmente terminaron en premio. La ficción afronta ahora su segunda temporada con aires totalmente renovados pero manteniendo su objetivo, convertirse en un referente del terror televisivo.

El manicomio

El centro de internamiento Briarcliff Manor, situado en Massachussets, servirá como nuevo escenario de la serie y, de la misma forma que ocurriera en su primera temporada con la mansión encantada, asistiremos a su actividad interior en diferentes periodos históricos. American Horror Story, de hecho, arrancará en la actualidad con Adam Levine (Maroon 5) y Jenna Dewan-Tatum, un joven matrimonio que decide pasar una noche de su luna de miel en las instalaciones abandonadas del sanatorio.

La trama principal en el manicomio, sin embargo, se desarrollará en 1964, con el centro a pleno rendimiento y a cargo de la hermana Jude, una monja aficionada a los métodos de tortura y a la que dará vida Jessica Lange. No es el único fichaje que regresa en esta segunda temporada con un rol totalmente distinto. Zachary Quinto dejará de ser un histérico gay para convertirse en un psiquiatra defensor de los métodos de tratamiento más modernos y en el mayor incordio de sor Jude.

Pero la monja no estará sola en su particular concepto de la reinserción. La acompañarán en sus terroríficas tácticas el Dr. Arden (James Cromwell), con un oscuro pasado nazi, y el monseñor Timothy O’Hara, el líder católico con el que tendrá tórridas fantasías el personaje de Lange y que interpretará el protagonista de Flashforward Joseph Fiennes.

Los internos

Entre los pacientes de Briarcliff Manor también encontraremos a caras conocidas. Evan Peters, el que fuera el Rubber Man de la primera temporada, será en esta segunda entrega uno de los internos de la institución junto a la ninfómana Chloë Sevigny (Big Love), el degenerado Mark Consuelos (All my children) y la actriz francesa Lizzie Brocheré.

Tampoco estarán solos en el sanatorio. Si no había suficiente con una selección de maníacos criminales, American Horror Story añade también a la trama posibles alienígenas, nazis y un temible asesino en serie que promete restarle protagonismo al hombre de cuero negro. Su nombre: Bloody Face (Cara sangrienta), un tipo con una máscara hecha de restos de carne de sus víctimas, un camisón negro y guantes de ópera.

“El espectador conecta con nuestra serie para pasar miedo. Yo sólo escribo lo que me gustaría ver. A mí me dan miedo los extraterrestres, me dan miedo los nazis, me dan miedo las monjas. Por lo tanto, este es el combinado perfecto de miedo y terror”, afirma Murphy. La pesadilla comienza este miércoles 17 de octubre en FX y llegará próximamente a nuestro país a través de Fox. Para ganar tiempo, el creador ya está pensando ideas para una posible tercera entrega, pero de momento asegura que el desenlace de esta segunda temporada será un final feliz, “hasta que un shock nos abofeteará de lleno”. Quedamos avisados.

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