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Especial USA: Localizaciones de Twin Peaks

Uno de los motivos que convirtieron a Twin Peaks en todo un éxito fue la atmósfera de la serie, rodada en paisajes tan fríos y sórdidos como la trama que envolvía el asesinato de Laura Palmer. El pueblo que da nombre a esta inolvidable producción de David Lynch no existe, pero el rodaje de exteriores se llevó a cabo en dos localidades muy cercanas a Seattle, Snoqualmie y North Bend, que todavía hoy logran trasladarte a la aterradora ambientación de la serie.

Al contrario de lo que podría parecer, la zona no explota para nada el fenómeno Twin Peaks. Ni siquiera en la tienda de souvenirs más cercana a las cataratas de Snoqualmie (protagonistas de la cabecera y de varias escenas) encontraremos ni una sola referencia a la serie. Sin embargo, incluso para no seguidores, la visita a este entorno natural merece la pena. No en vano, recibe un millón y medio de visitantes al año.
En lo alto de la cascada sigue vislumbrándose el hotel donde pernoctaba el agente Cooper, remodelado por completo y convertido ahora en estancia de lujo con spa incluido (y también con precios que oscilan los 300 dólares por noche). Mientras, en el centro del pueblo, a unos pocos metros en coche, encontraremos un museo de trenes entre cuyos vagones destartalados probablemente descanse el que sirvió como escena de un crimen.
Cercano a Snoqualmie se encuentra North Bend, un pequeño pueblo con mucha menos presencia turística. Y eso a pesar de contar con un reclamo para los adictos a las series: la cafetería Double R Diner, regentada por Norma Jennings y en la que el agente Cooper degustaba su deliciosa tarta de arándanos. Ahora se llama Tweedy’s y sus actuales dueños la remodelaron por completo después de sufrir un incendio. En la fachada hay numerosas referencias a Twin Peaks, incluso venden camisetas con el nombre.
Pero al traspasar la puerta del café dispuestos a cenar parecía que nunca hubiesen visto a un forastero. Todas las miradas se dirigieron a nosotros, como si de extraterrestres nos tratáramos. Eran las siete de la tarde. Iban a cerrar. El recibimiento fue tan hostil que hasta nos tembló el pulso al hacer la foto. La sensación de que los extraños no son bienvenidos se extiende a todo el pueblo. De hecho, en ambas poblaciones sólo había dos moteles de mala muerte para dormir, cuando en localidades mucho menos conocidas la oferta es amplísima. Huimos despavoridos.

Comentarios

quest ha dicho que…
¡¡¡Qué bueno!!!

Eso es aprovechar un viaje!
Pol Morales ha dicho que…
Se lo enseñé a una super fan de la serie y me hizo ver que no lo he aprovechado nada!! Había muchas más localizaciones de la serie a escasos metros!

Pero bueno, con eso ya me conformo!
Pol Morales ha dicho que…
Dios mío, mi blog recobra vida!! jajaja. Sólo tengo un fan, qué triste!!
quest ha dicho que…
JAJA... ahora tengo la condición de fan?? jaja.

Pues que te hayas parado sólo para sacar este par de fotos ya me parece admirable... pero claro, hablamos de una serie de culto, siempre habrá quien esté súper puesto sobre ella.
Pol Morales ha dicho que…
De hecho, fuimos a propósito! Estaba a sólo media hora de Seattle, no se puede obviar! Y merece la pena, el pueblo es sórdido como él solo.
Luis Ogando ha dicho que…
MUERO DE AMOR Y ENVIDIA <3 <3 <3
Pol Morales ha dicho que…
Y de miedo también. Realmente daba muuucho miedo el lugar! No explotaban nada la serie!
EL JUSTICIERO ha dicho que…
Yo estuve en la zona y me alojé en un resort cercano, fuimos al bar de Tweedy y la verdad que nos recibieron muy bien, habia una camarera gordita de unos 50 años muy simpatica y dicharachera, pero si que es cierto que no explotan mucho la serie en ambos pueblos, solo vi algunas fotografias de la serie en el pasillo que daba a los servicios del bar tweedy.

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