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Biutiful Bardem

No es de extrañar que la mayoría de críticas de Biutiful hagan referencia a la Vicky Cristina Barcelona de Woody Allen. Son tan descaradamente opuestas, y tan recientes ambas, que resultaría casi un sacrilegio no compararlas. Mientras el director venido a músico de jazz nos presentó una Barcelona bucólica, donde las bicicletas campaban a sus anchas por kilómetros de césped y hasta las putas irradiaban felicidad, Iñárritu ha decidido situarse en el extremo radicalmente opuesto. Una Barcelona degradante que va asfixiando hasta la muerte a los más desfavorecidos. Pues ni tanto ni tal calvo, señores.
Ni Barcelona es como la presentan el alcalde Hereu y compañía ni como la pinta su adversario político, para que nos entendamos. Si a Woody Allen esa imagen perfecta de la ciudad le sirvió para contentar a sus acaudalados productores, a Iñárritu la urbe marginal le funciona como telón de fondo perfecto para otra durísima historia sobre el llamado cuarto mundo, ese que subyace tras el escaparate turístico. Aunque sin duda la gran diferencia entre ambas producciones es que Barcelona en Biutiful no es el reclamo. Aquí el aliciente, y con toda la razón del mundo, es un Javier Bardem que sobrepasa los límites de la maestría.
Curiosamente, Vicky Cristina Barcelona es la película que unió a esta nueva pareja formada por Pe y Bardem, una relación descompensada, al menos en cuanto a nivel artístico, y de la que el actor sale claramente perjudicado. ¿En qué lo beneficia convertirse en el nuevo Tom Cruise o Matthew McConaughey de Penélope? Descartado el amor, por supuesto, es evidente que en nada. En todo caso, si ella recibió el Oscar por dos minutos desternillantes, pero dos minutos al fin y al cabo, la lógica que la Academia de Hollywood ignora nos haría pensar en un más que merecido galardón como protagonista de Biutiful.
No importa que la película adopte una actitud tremendista ni que exagere hasta límites inverosímiles la tragedia. Tampoco trasciende que el guión por momentos se vuelva previsible, hasta el punto que los acontecimientos se pueden prever con minutos, incluso horas, de antelación (sí, el filme se alarga innecesariamente hasta las dos horas y media). Qué más da que Maricel Álvarez, la actriz que encarna a la mujer de Bardem en el filme, se contagie del comportamiento bipolar de su personaje con algunas sobreactuaciones. Lo que fascina de Biutiful es la capacidad de Bardem para hacernos olvidar esos flecos.
Con su papel de Uxbal, el actor se consagra como el más destacable de nuestro país. Sólo alguien de su envergadura podría acometer un personaje con tantos matices. Un padre al borde de la muerte con dos hijos pequeños, que mientras se aprovecha sin demasiados escrúpulos de los más desgraciados mantiene un rincón en su conciencia para los remordimientos. Biutiful es comprobar la frialdad de Uxbal capitaneando una mafia de explotación de inmigrantes para, minutos después, verlo derrumbarse por la impotencia. Biutiful es asistir con la piel de gallina a la confesión más dolorosa de un padre. Biutiful es, sin duda, Javier Bardem.

Comentarios

quest ha dicho que…
Esta crítica se contradice con todo lo que me habían adelantado de la peli hasta el momento... excepto en eso de que está hecha a medida para este señor.
Pol Morales ha dicho que…
Y qué te habían adelantado?
quest ha dicho que…
que es aburrida y sólo vale para Bardémfilos.
Pol Morales ha dicho que…
A mi no se me hizo pesada, aunque tampoco es trepidante, eh? Yo no me considero Bardémfilo, pero quien no reconozca que es el mejor actor español actualmente se estará mintiendo a sí mismo!
quest ha dicho que…
No sé yo si ser el mejor actor español en activo es un gran mérito... y yo lo considero bueno, eh... pero no me parece un gran título ser el mejor actor español de hoy.
Pol Morales ha dicho que…
Pues sí que tienes en poca estima al cine español! Hay actores brutales, lo que hay muy pocas pelis buenas...
quest ha dicho que…
vale, ese argumento lo compro.


envuelves para regalo¿?
Pol Morales ha dicho que…
Te lo pongo con lacito rosa, no?
quest ha dicho que…
cómo sabes lo que me gusta. ¿se te acabó ya el multicolor?
Pol Morales ha dicho que…
Sí, junto con las plumas, se me terminaron en la cola de Lady Gaga!
quest ha dicho que…
Lo raro es que no hayas resbalado en la cola...

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