Ir al contenido principal

Diario de un culebrón sofisticado

Los argumentos basados en un contenido morboso, más propios de un reportaje de Gente o de una noticia del Daily Mirror, corren un gran peligro, y es que la trama termine derivando en algo banal y casi tan sensacionalista como el más amarillista de los tabloides. Que una profesora rebasando la cuarentena le practique una felación a su alumno de quince años es sin duda carne de cañón para todo cotilla que se precie, pero que encima, tras los huesos de la mujer madura se encuentre otra que bien podría ser su madre es ya todo un escándalo. Los culebrones se basan en premisas de este tipo para lograr adeptos y adictos. Del cine esperamos un poquito más.
Diario de un escándalo, aunque lastrada por tan melodramático argumento, nos ofrece ese algo más. De entrada, una ácida introducción por parte de la veterana lésbica que ya quisieran para sí los guionistas de Pasión de gavilanes. Sus comentarios sobre la educación y el progreso resultan inteligentes y mordaces, por no hablar de las opiniones que va vertiendo sobre la situación familiar de su amada (desternillante, por ejemplo, cuando describe el “bochornoso” baile con el que la familia suele terminar sus sobremesas). Y es que los diarios son el último reducto que uno tiene para sincerarse consigo mismo, donde no tienen cabida ni convenciones ni autocensuras. No están escritos para nadie más que para uno mismo. De ahí que si alguien los fisgonea salgan a la luz pequeños o grandes detalles hirientes. Ya se sabe, la sinceridad totalmente desnuda duele.
Judi Dench viene como anillo al dedo para interpretar un personaje tan complejo y lleno de matices. Esta inglesa de setenta y tantos es de los pocos casos en los que la madurez no va reñida con los buenos papeles. Prueba de ello es que en los últimos siete años ha estado nominada para los Oscar en cuatro ocasiones. Su presencia es equiparable a la de otros pesos pesados como Anthony Hopkins o Jack Nicholson. Llenan la pantalla. Y eso no juega nada a favor de la otra gran estrella de la película, Cate Blanchett, devorada interpretativamente por Dench.
Es cierto que hay una descompensación en cuanto a la construcción de los dos personajes. Barbara, el papel interpretado por Dench, es la auténtica protagonista de la película. Perfectamente definida, ella es el hilo conductor que nos conduce a lo largo del relato a partir de su propio diario. De Sheba, en cambio, la profesora adúltera y pseudopedófila a la que da vida Blanchett, no logramos entender muchas de sus actuaciones. Su personaje es poco creíble por estereotipado. Mujer progre, happy y hippie, no termina de convencernos qué la llevó de los brazos de su hombre maduro a los de un adolescente que a penas pronuncia dos palabras en toda la película.
Por tanto, más allá de una buena interpretación y media y de una notable voz narrativa, extraída seguramente de la prometedora novela homónima de Zoe Heller, Diario de un escándalo termina por hacer del morbo un tópico, cayendo en lo previsible. Aquí lo escandaloso hubiera sido escandalizar de veras. ¿Por qué no profundizar más en la relación amorosa entre una profesora y su joven alumno? ¿Por qué no hacerla perdurar? ¿Por qué no mostrar la sexualidad de una mujer mayor y, para colmo, homosexual? Ahí es donde hubiera radicado el escándalo, en la trasgresión de las normas establecidas. De otra forma, no estamos más que ante un culebrón sofisticado con un par de buenas actrices.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Me gustaria que escribieras algo sobre la película PREMONITION de Sandra Bullock. No es un poco parecida a Practicamente Magia???, por lo de lsas 2 hijas.. se la muere el marido... quiero que escribas algo,

Entradas populares de este blog

Ensayo sobre la humanidad

Fernando Meirelles pedía disculpas a los asistentes del preestreno barcelonés de A ciegas por las imágenes tan duras que iban a presenciar. Para quien no conociera el Ensayo sobre la ceguera de Saramago, sin duda le sorprendería la crudeza de algunas escenas, sobre todo las que tienen lugar durante la improvisada cuarentena para ciegos . Pero los que alguna vez leyeron la novela del Nobel portugués seguramente recordarán la sensación de angustia que provocaban algunos pasajes, hasta el punto de resultar incómoda su simple lectura. La adaptación no obvia los momentos más duros del relato, pero sí elude algunos escabrosos detalles que hubieran hecho del filme una auténtica pesadilla. La recreación de un mundo sumido en el caos tras caer todos sus habitantes en una inexplicable ceguera blanca es meritoriamente realista. De bien seguro que Saramago se quedó corto al suponer la degradación a la que puede sucumbir un ser humano en estado de emergencia, sin orden ni control. Aún así, el rel...

Aburrida hasta para 'El País'

Hagan paso, que el salvador de la cinematografía española hace su entrada, por si no se habían dado cuenta. Qué mal le debe haber sentado a nuestro Pedro despertar esta mañana con la lectura de El País , el periódico al que tanto homenajea en su última película y que tantos masajes le ha practicado a lo largo de su carrera. Una relación que permanecía idílica hasta que un buen día los mandamases de Prisa decidieron contratar a ese inconformista llamado Carlos Boyero y lo convirtieron en su crítico de cabecera. No contaron con que un día al señor le tocaría comentar al intocable y ha pasado lo que tenía que pasar. La sangre de Almodóvar habrá entrado en ebullición en cuanto haya leído en su amado diario un doloroso titular para su nuevo filme: “La única sensación que permanece de principio a fin es la del tedio” . Suelo rendirme ante Almodóvar con la misma intensidad con la que tiendo a aborrecer la forzada rebeldía de Boyero, pero en esta ocasión no tengo más remedio que ponerme del l...

'Los abrazos rotos' ya tiene cartel

Era extraño que las revistas de cine de este mes no contaran con el cartel de la nueva película de Almodóvar, a pesar de que se estrena el próximo 18 de marzo . ¿El motivo? Todavía no había salido a la luz. Ha sido esta semana cuando por fin se ha desvelado el diseño del que será el filme de mayor metraje del director manchego. Penélope Cruz se convierte de nuevo, tras Volver , en la protagonista absoluta, mientras que el colorido habitual de sus diseños viene esta vez bajo la influencia del Pop Art de Andy Warhol. El argentino Juan Gatti ha sido otra vez el encargado de dar imagen a una película de Almodóvar. Todo un artista cuya obra conocida y desconocida ha permanecido justo hasta hoy en la Fnac Triangle de Barcelona (Ver fotogalería de la exposición) .