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Mostrando entradas de mayo, 2014

Dos maduritas cachondas

Es el pretexto ideal para una película porno. Un joven cachas se cepilla a la madre de su mejor amigo una noche de borrachera. Al descubrirlo, el otro se dirige sin miramientos a la casa de al lado y hace lo propio con su mamá, conformando un cuadrilátero de infinitas posibilidades que es una lástima que esta película australiano-francesa no llegue a explorar. Porque la cinta, señores, se toma en serio la premisa y en vez de extender el delirio con tríos, incestos y escenas gay-lésbicas busca convertir en drama un argumento de risa.

Lejos de derivar esta absurda historia de amores cruzados en una tragedia griega, Dos madres perfectas encima se recrea con cierta sorna en los momentos más bochornosos. “¿Cómo te sientes?” le pregunta Naomi Watts, una de las madres a su mejor amiga cuando ambas descubren su particular intercambio de hijos. “Muy bien, mejor que nunca”, le responde sin apenas pestañear Robin Wright para a continuación ofrecernos un plano de ambas con cara de satisfacción po…

Por qué la quinta es la mejor temporada de The good wife

No es lo habitual. Que una serie dirigida al gran público sobreviva cinco temporadas sin palidecer ya es un mérito. Pero que encima saque músculo después de más de ochenta episodios a sus espaldas es toda una proeza de la que deberían aprender tantas y tantas producciones que estiran tramas sin miramientos ni vuelta atrás. The good wife lo ha conseguido. Sus seguidores no lo demandaban, las tramas discurrían con caudal y fuerza durante cuatro entregas y, sin embargo, Michelle y Robert King decidieron darle un impulso que la ha catapultado a lo más alto de la ficción televisiva actual.

22 capítulos sin desperdicio alguno, que la han vuelto a poner en boca de todos los seriéfilos pero que probablemente sigan sin ser suficientes para lograr el beneplácito de los académicos de la televisión norteamericana. ¿Qué más necesitan? Una mezcla única entre la narrativa procedimental y la serializada, unos secundarios de auténtico lujo y un respeto hacia el espectador que pocas series de las cade…

Qui torna ja no ets tu

Que la distancia es el olvido es algo que saben hasta los de Efecto mariposa. Pero una cosa es pasar de puntillas sobre tal obviedad con otra edulcorada letra del pop español y otra bien distinta es lograr implicar al espectador como lo hace 10.000 km. Con sólo dos actores y una original puesta en escena, Carlos Marqués-Marcet debuta en la gran pantalla con los niveles de intimidad de una obra madura. Los suficientes como para que uno sienta como propia esta aparentemente sencilla historia de amor.

Todo en nuestro entorno conduce a una vida entre dos. Hasta las fundas nórdicas parecen diseñadas para que uno no las pueda revestir sin la ayuda de su media naranja. Lo que no aparece en ese manual de instrucciones del amor conyugal es qué hacer cuando inevitablemente divergen los intereses comunes. Justo lo que le ocurre a esta pareja urbanita de manual formada por Sergi y Alex, un barcelonés preparándose las oposiciones para profesor y para padre y una adorable inglesa con inclinaciones…

Creo en Carmina

Amorrada todo el santo día a un cigarrillo, hace su segunda aparición Carmina Barrios, la matriarca por antonomasia de este país de arrebatos y picaresca, la versión ibérica de la mamma siciliana, la incómoda visión que muchos preferirían ocultar tras una imagen de modernidad y opulencia que ya se ha demostrado irreal. Paco León lo ha vuelto a hacer. Ha vuelto a colocar a su poderosa madre ante las cámaras para restregarnos los orígenes que para bien y para mal mejor definen a esta España nuestra. Y ante la evidencia sólo cabe rendirse a los pies de esta lideresa de barrio o salir huyendo como de la peste. No hay término medio.

Luisma además no es nada tonto y para los que ya lo esperaban espadas en alto con acusaciones de exprimir la fórmula hasta el agotamiento les brinda un punto y final que cierra la puerta a un lucrativo negocio. Carmina y amén. La saga reducida a un díptico cuya segunda parte no sólo mantiene los niveles de humor e hipercostumbrismo de la primera entrega sino q…